Cinco Reglas para el manejo del ganado – Zootecnia y Veterinaria es mi Pasión
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Cinco Reglas para el manejo del ganado

Cinco Reglas para el manejo del ganado (procedimientos operativos estándar)

1. Mantener el ganado en calma. Los animales calmos son más fáciles para trasladar y cargar. Cuando el ganado se agita, hacen falta 30 minutos para volver a tranquilizarlos. La reactividad de los bovinos puede ser definida como un conjunto de comportamientos en relación al hombre, generalmente atribuido al medio. Es necesario resaltar que cada individuo reacciona ante distintas situaciones con un comportamiento individualizado, es decir, según su temperamento (Aguilar et al., 2006), el cual también es entendido como la respuesta comportamental de un animal al manejo producido por el hombre; este se puede considerar como un carácter heredable que impacta en el bienestar animal y sobre la producción de carne bovina y podría utilizarse como criterio de selección; por lo cual tiene implicaciones económicas, ya que tratar con animales indóciles es más estresante e implica mayores costos por inconvenientes como: necesidad de más personal, mayores riesgos de accidentes de trabajo, más tiempo en el manejo, mayor infraestructura para el manejo, pérdidas de calidad de carne por contusiones, otras lesiones y disminución de las ganancias de peso.

2. Mover el ganado al paso o al trote. Las lesiones por caídas o contusiones aumentan cuando el ganado choca contra puertas o paredes. Teniendo en cuenta los indicadores propuestos por Grandin (2010), Las caidas y resbalones de los animales son un indicador de estrés, esos porcentajes no deben sobrepasar el 1% para caidas y del 3% para resbalones..

3.Reducir el ruido. Los vacunos tienen oídos muy sensibles, y los gritos o los chasquidos de los látigos les causan estrés. En base al comportamiento bovino existen consideraciones a tener en cuenta al momento de transportarlos, las cuales fueron creadas por Grandin: su movilización es más fácil en grupo que individual, evitar ruidos fuertes ya que su adición es más sensible que la de los humanos, tener en cuenta su zona de fuga ya que es el espacio que el animal considera propio a su alrededor, los operarios deben ingresar con mucho cuidado a la zona de  fuga del animal para evitar agresiones y perdida de bienestar animal, la visión de los bovinos es muy amplia y reconocen colores y profundidad por lo cual se afectan muy fácilmente con sombras, brillos, reflejos de metal, objetos extraños y texturas del piso, se mueven hacia zonas iluminadas y transitan más fácilmente en lugares curvos.

4. Eliminar las picanas eléctricas. En la mayoría de las instalaciones, el ganado puede ser embarcado y desembarcado sin necesidad de picanas eléctricas. Una bandera, una varilla con una paleta en la punta o cualquier otro instrumento no-eléctrico deberían ser las principales herramientas de manejo. Los camioneros y los operarios no deben portar permanentemente una picana eléctrica. Varios corrales de engorde han reducido drásticamente el porcentaje de animales cuyas canales tienen carne oscura gracias a que eliminaron el uso de la picana eléctrica durante el embarque del ganado. Si se necesita usar la picana eléctrica, hay que aplicarla al animal que obstaculiza el movimiento y luego dejarla a un lado.5. Emplear los principios etológicos o del comportamiento animal. Los operarios deberían estar capacitados de modo que entiendan los principios del comportamiento de la zona de fuga y el punto de balance de los animales. Grandin (1991), establece que las picanas eléctricas jamás deberán estar conectadas directamente a la corriente de la línea eléctrica, sino que se deberá utilizar un transformador que garantice que no se superen los 50 voltios, ya que un bajo voltaje en las picanas eléctricas contribuirá a reducir tanto la carne PSE como los coágulos de sangre en la carne.

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Zootecnista con Maestría en administración, Docente Universitario.

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