Control de enfermedades en gallinas ponedoras – Zootecnia y Veterinaria es mi Pasión
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Control de enfermedades en gallinas ponedoras

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Un lote de pollonas o ponedoras puede rendir su potencial genético solamente si la influencia de enfermedades es minimizada. La aparición de diferentes enfermedades puede variar entre un efecto subclínico en el rendimiento hasta una mortalidad severa. Las enfermedades de importancia económica varían grandemente entre lugares, pero en cada caso el desafío es identificar y controlar esas enfermedades.

BIOSEGURIDAD

La bioseguridad es el mejor método para evitar enfermedades. Un buen programa de bioseguridad identifica y controla las maneras más probables en que una enfermedad pueda entrar en la granja. El movimiento del personal y del equipo dentro de la granja debe estar estrictamente controlado. Las visitas a la granja deben limitarse a aquellos que sean esenciales para su operación. Todos los visitantes y los trabajadores deben entrar  solamente por un lugar central. Los visitantes deben utilizar el libro de registros para documentar sus visitas. No debe permitirse el acceso a ninguna persona que haya estado en otra instalación avícola dentro de un plazo de 48 horas. Se deben proveer botas limpias, ropa y cubiertas para la cabeza para todas las personas que trabajan o que visten la granja. Se deben colocar lavadores de botas que contengan desinfectante afuera de la entrada de todas las casetas de aves. Si es posible, evite utilizar personal o equipo que venga de afuera para vacunar, trasladar, y despicar las aves. Idealmente, los trabajadores deben ser limitados a una sola caseta. El número de lotes visitados en un día debe ser limitado, y siempre progresivamente de los lotes más jóvenes a los más viejos y de los lotes sanos a los lotes enfermos. Después de visitar un lote enfermo, no se deben visitar otros lotes.



Cuando se remueven las aves viejas de la granja es el momento en que se puede introducir la enfermedad. A menudo los camiones y el personal que se utilizan para transportar las aves viejas han estado en otras granjas. Se debe desarrollar un plan para minimizar el riesgo de la  bioseguridad durante el tiempo en que se necesite utilizar  personal o equipo que venga de afuera para vacunar, trasladar, y despicar las aves.  Lo mejor es tener una caseta de crecimiento de una sola edad que utilice el principio de todo-dentro/todo-afuera. Esto prevendrá la transmisión de enfermedades de los lotes viejos a los lotes de aves jóvenes susceptibles. Todas las casetas deben estar diseñadas para prevenir la exposición del lote a las aves silvestres. Deshágase de las aves muertas rápida y apropiadamente. Se sabe que los roedores son portadores de muchas enfermedades avícolas y que son el motivo más común de la recontaminación de una instalación avícola que ya haya sido limpiada y desinfectada. También son responsables de la propagación de las enfermedades de caseta a caseta en una granja. La granja debe estar libre de escombros y hierba alta, la cual puede servir de protección para los roedores. El perímetro de las casetas debe tener un área de 1 m (3 pies) de concreto o de piedra triturada para prevenir que los roedores hagan madrigueras en las casetas. El alimento y los huevos deben almacenarse en áreas a prueba de roedores. Se deben colocar estaciones con cebo por toda la caseta y mantenerse con veneno fresco para roedores.



La limpieza y la desinfección de las casetas entre lote y lote sirven para reducir la presión de infección de un lote nuevo. La caseta debe limpiarse de toda la materia orgánica utilizando un rocío de alta presión con agua caliente que contenga detergente/desinfectante. Permita suficiente tiempo para empapar con el detergente. Después de que  se haya secado, la caseta debe desinfectarse o fumigarse y nuevamente debe permitir tiempo para que se seque antes de repoblarla.  Si se calienta la caseta durante el lavado se podrá mejorar el removimiento de la materia orgánica. Lave la parte superior de la caseta antes de lavar la fosa. Limpie a fondo las entradas de aire, los ventiladores, las aspas de los ventiladores y las persianas de los ventiladores de las casetas. Purgue y desinfecte las tuberías del agua. Todo el alimento y las deyecciones deben ser removidos de la caseta antes de limpiarla. Permita que pase un tiempo mínimo de dos semanas entre lote y lote. Se recomienda monitorear las casetas de aves por la presencia de especies patogénicas de Salmonella, particularmente de Salmonella  enteritidis. Esto se puede hacer conduciendo pruebas rutinarias del medio ambiente utilizando hisopos.

ENFERMEDADES TRANSMITIDAS VERTICALMENTE 

Se sabe que los reproductores infectados pueden transmitir ciertas enfermedades a su progenie. La producción y el  mantenimiento de reproductores libres de enfermedades  es el primer paso para el control de estas enfermedades a un nivel comercial. Todos los reproductores bajo el control de Hy-Line están libres de Micoplasma gallisepticum, Micoplasma synoviae, Salmonella pullorum, Salmonella  gallinarum (tifoidea), Salmonella enteritidis, y leucosis linfoide. Ya que existe la posibilidad de transmisión horizontal de cualquiera de estas enfermedades, puede que las generaciones siguientes no se mantengan libres de éstas. Es la responsabilidad del dueño de los lotes de reproductores y de los lotes comerciales prevenir la  transmisión horizontal de estas enfermedades y continuar haciendo pruebas para asegurar un estado negativo.

VACUNACION

Ciertas enfermedades están muy propagadas o son difíciles de erradicar y requieren un programa de vacunación rutinario. En general, todos los lotes de ponedoras deben ser vacunados contra Newcastle, Bronquitis, Gumboro y Encéfalomielitis Aviar. El programa de vacunación exacto depende de muchos factores como la exposición previa a enfermedades, inmunidad maternal, tipos de vacunas disponibles y rutas de administración preferidas. De manera que no se puede recomendar un programa para todos los lugares.

Consulte a su veterinario local para determinar el mejor programa de vacunación para su área. A continuación encontrará un programa básico en donde los reproductores reciben una vacuna de virus inactivado de Newcastlebronquitis-Gumboro.

ENFERMEDAD INFECCIOSA DE LA BURSA 

Debe prestarse atención especial al control de la enfermedad de Gumboro. Esta enfermedad puede  tener muchos efectos delicados que son perjudiciales para la salud del ave. La señal principal de Gumboro es la inmunosupresión causada por daño a la bolsa de Fabricio, la cual
deja al ave sin defensas a otros desafíos de enfermedades. También pueden aparecer enfermedades secundarias tales como dermatitis gangrenosa, artritis bacterial y también la enfermedad de Marek.  Virtualmente todos los lotes están expuestos a Gumboro y por esa razón deben ser protegidos por medio de vacunaciones. La mayoría de los reproductores reciben una vacuna de virus inactivado de Gumboro para aumentar los títulos maternales en las pollitas. Las investigaciones de Hy-Line International han demostrado que el tiempo óptimo para la vacunación de las pollitas con una cepa intermedia de vacuna viva es a los 18–20 días, 24–26 días y a los 30–32 días de edad. En los casos extremadamente severos de desafío de Gumboro puede que requieran vacunaciones aún más frecuentes durante este período. Las bolsas  pueden ser examinadas después de las vacunaciones para determinar el grado de protección.

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Zootecnista con Maestría en administración, Docente Universitario.

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