Pioderma superficial en perros 

Definición de Pioderma superficial en perros 

La pioderma superficial en perros  es una infección bacteriana cutánea limitada al estrato córneo de la piel limpia interfolicular y los folículos pilosos.

Etiologia y patogenesis 

El Staphylococcus intermedius es el Staphylococcus coagulasa positivo recuperado con mayor frecuencia en las muestras clínicas tomadas de la piel de perros afectados con pioderma. Aunque se pueden recuperar S. aureus y más raramente S. hyicus en hasta un 10% de los casos de pioderma canina, se considera que el principal agente patógeno de la pioderma canina es S. intermedius.

Ocasionalmente se pueden detectar cultivos puros de estafilococos coagulasa negativos, como S. epidermis y S. xylosus en lesiones clínicas, pero en general se consideran no patógenos. La pioderma canina se considera una enfermedad secundaria en la que los cambios en el microclima cutáneo favorecen la presentación de las condiciones adecuadas por el crecimiento y la multiplicación de los estafilococos patógenos.

Además, algunos de los productos de la multiplicación bacteriana, como la proteína A, pueden inducir cambios inflamatorios en la epidermis, lo que provoca un aumento de la concentración de exudados sobre la piel, lo que a su vez favorece aún más la multiplicación bacteriana. Las causas más habituales subyacentes a la pioderma superficial son las infestaciones ectoparasitarias, hipersensibilidades y endocrinopatías.

Caracteristicas  Clinicas de la pioderma superficial en perros 

La pioderma superficial en perros suele ser pruriginosa y típicamente se presenta como una dermatitis papulocostrosa eritematosa. Las pústulas, ya sean interfoliculares o foliculares, acostumbran a ser mucho menos numerosas que las pápulas eritematosas, pápulas costrosas, collaretes epidérmicos y manchas de hiperpigmentación post-inflamatoria .

El punto más habitual en el que aparece una pioderma superficial en perros es la piel lampiña de la ingle y la cara ventral del abdomen. Puede presentar una alopecia en manchas, en particular en los flancos de los perros de pelo corto como los Dobermann Pinsher, Boxer y Gran Danés. Ocasionalmente se pueden encontrar presentaciones inhabituales como lesiones costrosas secas del tronco, placas eritematosas y erosiones en las regiones intertriginosas.

Diagnostico diferencial 

• Demodicosis

• Dermatofitosis

• Infección por Malassezia pachydermatis

• Pénfígo foliáceo

• Dermatosis sensible al zinc

• Dermatofilosis

Pruebas Diagnosticas

La identificación de las lesiones primarias como las pápulas y las pústulas ayudan mucho en el diagnóstico de la pioderma superficial, para el que la presencia de lesiones secundarias como collarines epidérmicos, hiperpigmentación postinflamatoria y descamación ayudan pero son mucho menos específicas.

El examen citológico del aspirado del contenido de las pústulas puede permitir la identificación de neutrófilos, neutrófilos degenerados y cocos intracelulares. Los cultivos bacterianos y pruebas de sensibilidad acostumbran a revelar Staphylococcus coagulasa positivos, casi siempre S. intermedius.

El examen histopatológico de las muestras de biopsia adecuadas también permitirá establecer un diagnóstico y eliminar los principales diagnósticos diferenciales.

Tratamiento 

En algunos casos en los que las lesiones están limitadas a la piel interfolicular, puede bastar con una terapia tópica con clorhexidina o peróxido de benzoilo para eliminar la infección. Sin embargo, la mayoría de los casos de pioderma superficial necesitan un tratamiento antibacteriano sistémico, a pesar de que suele estar indicada una terapia tópica adjunta.

Los agentes antibacterianos adecuados para los casos que se presentan por primera vez incluyen eritromicina (15 mg/kg p.o. q 8 h), lincomicina (22 mg/kg p.o. q 12 h), clindamicina (11 mg/kg p.o. q 24 h), oxacilina (20 mg/kg p.o. q 12 h) y sulfamidas potenciadas con trimetroprim u ometoprim (30 mg/kg p.o. q 12 ó 24 h respectivamente).

Los casos más graves o que no han respondido a un primer tratamiento se someterán a cultivo bacteriológico y antibiograma, y se tratarán empíricamente a la espera de los resultados de laboratorio, con sulfamidas potenciadas con trimetroprim u ometoprim (30 mg/kg p.o. q 12 ó 24 h), cefalexina (25 mg/kg p.o. q 12 h), amoxicilina potenciada con ácido clavulánico (25 mg/kg p.o. q 12 h), o enrofloxacino (5 mg/kg p.o. q 24 h).

Hay que pesar cuidadosamente a los animales para asegurarse la prescripción de una dosis correcta, monitorizarlos de cerca para asegurarse el compromiso del propietario, y tratarlos durante por lo menos 7-10 días tras remisión de la sintomatología clínica. En la práctica significa un tratamiento antibacteriano de un mínimo de tres semanas de duración.

Los perros que no responden se someterán a cultivo bacteriológico y antibiograma, y a reevaluación del diagnóstico, y a pruebas que permitan identificar cualquier cuadro probable subyacente. cuadro subyacente más habitual es la hipersensibilidad a la picadura de pulga, atopia e hipertiroidismo.

Pioderma superficial en perros

Pioderma superficial. Pústulas discretas en la cara ventral del abdomen de un perro.

Pioderma superficial en perros

pápulas, pústulas, collaretes y pigmentación

Pioderma superficial en perros

Alopecia en manchas en el flanco de un Gran Danés

Puntos clave

• Una enfermedad infradiagnosticada.
• Requiere un tratamiento adecuado durante por lo menos tres semanas.
• No aplique esteroides.
• La pioderma recidivante requiere una reevaluación completa.