Edema maligno en Bovinos 

Definición

El Edema maligno en Bovinos es una enfermedad infecciosa, no contagiosa, que afecta al ganado bovino y a otras especies. Se caracteriza por toxemia aguda.

Etiología

Esta enfermedad es producida por el Clostridium septicum. Se trata de una bacteria anaeróbica grampositiva, esporulada de forma bacilar recta y los extremos redondeados, sus esporas son ovaladas y excéntricas.

Se consideran cuatro tipos serológicos y posee 4 toxinas: La A (alfa) que es lecitinasa, tiene efecto letal, hemolítico y necrosante; la B (beta) que es desoxirribonucleasa tiene efecto letal, necrosante y hemolítico; la R (gamma) tiene acción hialuronidasa, necrosante y hemolítica; y la D (delta) tiene efecto hemolítico.

Estas toxinas aumentan la permeabilidad capilar y provocan mionecrosis, favoreciendo la diseminación de la infección a través de los músculos.

Epizootiología

Es una enfermedad que existe en todo el mundo y que se presenta en cualquier época del año. Este microorganismo se localiza en el intestino de casi todas las especies y, cuando el animal afectado muere, la bacteria invade todos sus tejidos; también se lo  caliza en todos los suelos y en las heces, en donde permanece durante mucho tiempo debido a su capacidad de esporular.

En México, esta enfermedad es frecuente, sobre todo en la zona norte del país y en las regiones costeras. Las esporas penetran por heridas, ya sea accidentales o quirúrgicas (cuando no se lleva a cabo una buena asepsia) o en ambientes sucios y polvosos; también puede penetrar por vía oral. Se ha observado también la presencia de esta enfermedad en animales recién nacidos cuando no se llevó a cabo la desinfección adecuada del ombligo o en prácticas de manejo con mala antisepsia, como castración, trasquila, descorne, etcétera.

Factores de riesgo

  • Inyecciones sin desinfección de la piel.
  • Partos que producen heridas en vulva o vagina.

Patogenia

La bacteria penetra a través de una herida o por vía oral, produce necrosis en el tejido afectado, prefiriendo el muscular y el subcutáneo; produce edema abundante y a veces hay producción de gas (cuando se asocia con otros gérmenes). Se produce una toxemia letal en 2 o 3 días, misma que provoca la muerte cuando las toxinas son absorbidas en el torrente circulatorio.

Signos clínicos

  • Periodo de incubación de 12 a 48 horas.
  • Inflamación local dolorosa, blanda.
  • Posteriormente enfisema tenso, color oscuro con salida de espuma.

En algunos casos:

  • Fiebre
  • Depresión
  • Temblores
  • Marcha rígida, cojera
  • Mucosas congestionadas, secas
  • Muerte entre las 24 y 48 horas
  • Inflamación característica en hombro, cadera, pecho, espalda y cuello
  • Muertes repentinas sin que se hayan observado signos

Los signos aparecen de las 12 a las 48 horas después del inicio de la infección. Primero aparece una lesión local en el sitio de entrada, esta se caracteriza por hinchazón debido al exudado gelatinoso acumulado en el tejido subcutáneo y en el tejido conectivo intermuscular.

Alrededor de esta lesión hay eritema marcado y el músculo toma color entre pardo y negro.

Necropsia

Los hallazgos son:

  • Gangrena cutánea localizada
  • Hemorragias subserosas
  • Líquido sero sanguíneo en cavidades

Diagnóstico

Esta enfermedad puede confundirse con ántrax y con gangrena gaseosa, sin embargo, las tres afecciones pueden llegar a estar presentes en el mismo animal. El aislamiento del Clostridium septicum a partir de las heridas es la mejor forma de diagnosticar la enfermedad.

El aislamiento se debe realizar lo más pronto posible ya que este germen es flora normal intestinal y al morir el animal invade rápidamente todos los tejidos. Sin embargo, la prueba más confiable es la inmunofluorescencia.

Tratamiento

Debe ser inmediato debido a lo agudo de esta enfermedad. Se debe aplicar un antibiótico, como la penicilina, o uno de amplio espectro, como la ampicilina, por vía sistémica. Se debe limpiar la herida con agua oxigenada y, alrededor de esta, aplicar
antibiótico de amplio espectro.

La aplicación de la antitoxina es lo más eficaz, sin embargo es muy cara y difícil de conseguir.

Prevención y control

Inmunización con bacterias polivalentes para clostridios

Se debe aplicar la bacterina en zonas enzoóticas, esta bacteria puede ser sola o combinada con C. chauvoei. Se debe vacunar a los animales antes de su castración, descorne o descole. Las heridas, ya sean accidentales o quirúrgicas, deben desinfectarse muy bien.

A los dos meses de edad se debe vacunar a los becerros, aplicando 2 dosis con dos semanas de diferencia. En zonas de alto riesgo se recomienda la vacunación anual.

Salud pública

La carne de los animales muertos por esta enfermedad debe decomisarse inmediatamente.