Paratuberculosis Bovina

Definición

Enteritis proliferativa masiva que se caracteriza clínicamente por diarrea profusa y pérdida de peso progresiva, siendo fatal el desenvolvimiento de los casos establecidos.

Etiología

El germen responsable de este padecimiento es el Mycobacterium johnei (M. paratuberculosis); un germen aeróbico que no forma esporas y no es móvil. Su cultivo a nivel de laboratorio es dificil, ya que requiere, además de la yema de huevo, el factor crecimiento, que consiste en estractos de M. phlei o en un medio sintético altamente específico.

Patogenia

Este germen tiene una predilección muy definida por el intestino delgado, siendo la ruta normal de infección la ingestión; el germen penetra en la mucosa intestinal y comienza la fase de multiplicación; posteriormente, la secuencia de eventos depende de la resistencia natural del animal infectado.

En animales destinados a transformarse en casos clínicos, pequeñas lesiones en el íleo terminal
se extienden gradualmente para finalmente transformarse en confluentes. Este proceso puede tomar varios años, durante los cuales el proceso no es muy obvio, aunque puede presentarse una gradual pérdida de peso.

Algunas veces, al revisar los registros de producción del ganado lechero, es posible confirmar la
disminución del rendimiento lácteo sin razón aparente. Eventualmente el animal desarrolla síndrome de mala absorción y diarrea, compañado de una ligera fuga de proteínas plasmáticas dentro del lumen intestinal.

Distribución

La enfermedad de Johne ha sido reconocida como una condición frecuente tanto en Norteamérica como en Europa. La introducción a otros países puede atribuirse a importaciones de ganado procedente de países en que se presenta la enfermedad.

Epidemiología

El Mycobacterium johnei es un parásito obligatorio, altamente resistente, capaz de sobrevivir por lo menos un año en suelo húmedo. La enfermedad es más factible en el nacimiento, ya sea por un caso clínico que contamine al animal o por contaminación fecal de un portador. Aunque la infección es más probable de adquirir a edad temprana, es tan insidiosa que no es raro encontrar casos clínicos con menos de tres años. Generalmente la edad pico de la incidencia es a los 5 o 6 años.

Cuando la enfermedad del Johne afecta a toros, puede tener un curso corto presentándose casos de muerte a la semana de la aparición de los signos clínicos. En hembras es común que la enfermedad aparezca clínicamente poco después del parto. El nivel de mortalidad para los casos clínicos de esta enfermedad es de 100%, aunque el nivel de morbilidad es relativamente bajo.

Un elemento peligroso que puede ser responsable de contagios, es el usar escurrimientos con estiércol para irrigación de campos de forrajes, que posteriormente se cortan y administran en pesebre. Bajo estas condiciones es del todo posible que en el futuro una infección de paratuberculosis pueda ocurrir.

Signos clínicos

Los signos clínicos de esta enfermedad se hacen notorios en animales delgados que han parido su segunda o tercera cría recientemente. Pueden ser evidentes heces de poca consistencia en más de una ocasión. También puede ser sugerente que la condición del animal y su productividad han disminuido paulatinamente. No obstante, los animales pueden verse con reacciones normales y buen apetito, a pesar de su pobre condición.

En casos avanzados, un animal afectado se debilita mucho, hasta que es incapaz de crecer o mejorar. A pesar de ello, aun en estas etapas, los animales pueden estar interesados en el alimento.

Respuesta inmunológica

El hecho de que el ganado adulto es mucho más difícil de infectar experimentalmente que los animales jóvenes, sugiere cierta forma de resistencia por edad que, sin duda, es de tipo inmunológico.

Diagnóstico de laboratorio

En términos generales, cuando se examina un caso post mórtem, las lesiones histopatológicas son suficientemente características para permitir un diagnóstico definitivo por parte de un patólogo competente.

La confirmación del diagnóstico en animales vivos es un poco más difícil, aunque con los antecedentes locales de la enfermedad generalmente no hay mayor problema para un clínico. Las técnica de confirmación son esencialmente microbiológicas a partir de heces o mediante pruebas serológicas.

Prevención y control

En zonas donde la enfermedad de Johne se hubiera presentado con cierta frecuencia, la atención debe ser hacia la prevención de la contaminación ambiental con heces o escurrimientos y evitar que los animales transiten por zonas de peligro potencial.

Si existe suficiente evidencia de que en una zona la enfermedad de Johne ha sido o es problema, la vacunación podría ser una opción preventiva. Desafortunadamente, la vacunación sólo reduce el número de casos clínicos pero no elimina la infección, sino que sólo reduce el nivel de excreción fecal del germen. Aun no se cuenta con un tratamiento efectivo contra la enfermedad, de modo que el manejo de casos descansa en el reconocimiento temprano de los casos clínicos y la eliminación de animales afectados.

Un aspecto de consideración es el problema de los certificados de importación y exportación, ya que países o granjas que se consideran libres de la enfermedad deben tomar las mejores precauciones para prevenir la introducción del padecimiento, desafortunadamente no hay una prueba de laboratorio capaz de determinar con precisión si hay animales portadores, por lo que un control estricto es difícil.

Bajo estas circunstancias, la mejor medida preventiva es que el ganadero, o país importador de ganado, insista en que el ganado provenga de una zona libre de la enfermedad y que los animales importados reaccionen negativamente a la inoculación intradérmica de Johnina, aunque esta opción puede resultar en numerosos reactores falsos positivos.

Otras enfermedades bovinas