Pastos y forrajes

Sistemas de pastoreo utilizados en la Ganadería

Sistemas de pastoreo

Sistemas de pastoreo

Sistemas de pastoreo

  Kevin Gonzalez Martinez (Zootecnista – Universidad de Sucre – Colombia) 

Definición de Pastoreo

 El pastoreo es el encuentro de la vaca (animal) con el pasto.  Es un gesto de amistad y reciprocidad, donde la vaca obtiene del pasto los nutrientes para subsistir, crecer, producir y reproducirse y a su vez el pasto necesita de la vaca, para ser comido, crecer vigorosamente muchas veces al año, estimulado por la saliva, por la bosta y por la orina (Manual para la aplicación del pastoreo racional Voisin (P.R.V) y el manejo de los rebaños, 1991).

En el proceso de pastoreo intervienen por parte del animal: la lengua, boca, dientes, mandíbulas, pezuñas, cascos y en general el peso animal, mientras que por parte de la hierba participan sus componentes estructurales: altura, densidad, hábito de crecimiento, relación hoja-tallo.

El animal y el pasto se encuentran sobre el suelo formando una estrecha y dinámica comunidad: suelo-planta-animal (Voisin, 1967).

Otros autores definen el pastoreo como el encuentro del animal con la planta en el sitio donde está creciendo ésta ultima.  En este caso, el que cosecha, es el animal y no el hombre como sucede con la cosecha al corte.  En tal sentido, el animal cosecha la cantidad que le place y escoge lo que más le apetece.  En resumen, puede decirse que en el pastoreo hay una marcada influencia del clima, el suelo y el pasto, sobre el animal y de este sobre el pasto y el suelo; y esto debe tenerse muy en cuenta al manejar los pastos y el ganado

Además, el pastoreo constituye la forma predominante y más económica de alimentación de los bovinos en nuestro país. Para efectos prácticos, se puede definir también el pastoreo como la alimentación directa de los animales con pastos de piso sobre el cual se desplazan de manera voluntaria para la selección de las cantidades de pasto requeridos para llenar sus necesidades, de mantenimiento, reproducción y producción

El pastoreo  incluye un conjunto de operaciones que realiza el animal en la pastura, que consisten en cambiar de sitio en el potrero para buscar el alimento y la cosecha de la hierba.

Lo fundamental es que la hierba y el ganado que debe transformarla se encuentren. El ganado debe llevarse a donde y cuando se produce, para que se la coma. Este hecho, sencillo pero no simple, requiere disponer del ganado donde y cuando su alimento se produce en una cantidad o carga suficiente para consumirlo antes de que se pudra o desperdicie, con unas especies y razas animales capaces de utilizar toda o gran parte de esa producción fotosintética no recolectable por el hombre y, además, utilizar todo este, de modo que esa producción sea cada vez mayor y mejor.

Todo ello debe realizarse de manera que, el uso de la misma, ni degrade el medio (erosión, empobrecimiento), ni interfiera con otros usos del mismo (agrícola, forestal) (Bernal, 2003).

El pastoreo constituye la técnica de explotación más natural y expandida por todo el mundo.

Hay que dejar sentado que no es el fin o el sistema a priori más adecuado para el aprovechamiento de los recursos forrajeros, praderas, pastos, cultivos, etc. El objetivo es producir lo más económicamente posible y para ello hay que pensar en este sistema como la solución a un gran número de situaciones.

Un buen sistemas de pastoreo será el medio del que se sirva el ganadero para conseguir el mejor aprovechamiento de sus forrajes, teniendo en cuenta que factores como la calidad y la conservación juegan un papel muy importante en la producción fina.

Objetivos de los sistemas de pastoreo.

Según Ibarra et al. (1987), los objetivos más importantes del sistemas de pastoreo son:

Obtener la máxima producción de ganado dando una utilización más uniforme del forraje en el potrero así como entre las diferentes especies de plantas.

Proporcionar a las plantas forrajeras del potrero tiempo suficiente para recuperarse después de cada periodo de pastoreo.

Incrementar la densidad y producción del forraje de pastos y arbustos que prefiere más el ganado, particularmente, en áreas sobré pastoreadas.

Permitir que las plantas produzcan semilla para asegurar su propagación. 

  1. Aumentar la producción animal al utilizar bien el pasto, proporcionando su consumo en la etapa de crecimiento en la cual existe la mayor cantidad de nutrientes en las plantas.
  2. Adecuar la producción de pasto a las necesidades de nutrición del ganado, empleando mezcla de gramíneas y leguminosas, fertilizando, controlando malezas, etc.

Garantizar la persistencia de la pradera para poder planificar el manejo de los animales de acuerdo con el forraje disponible.

Para Bernal (2003), la finalidad básica de cualquier sistema de pastoreo es la de mantener una alta producción de forraje de buena calidad durante la mayor parte del tiempo, y por lo tanto, alcanzar buenos niveles de producción por animal y por unidad de área.

Además, afirma que el método de pastoreo o de utilización de los forrajes debe estar relacionado con las características morfológicas y fisiológicas de las plantas. Por lo que algunas especies se adaptan muy bien al pastoreo mientras otras no lo resisten y deben ser utilizadas como pasto de corte. Por lo tanto, es muy importante seguir prácticas de utilización determinadas para cada especie o mezcla de especies, para obtener un rápido rebrote después de cada periodo de ocupación o de cada corte.

Figura 1: Diferentes sistemas de pastoreo utilizado en la producción ganadera.

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Sistemas de pastoreo utilizados en la ganadería 

El sistema de pastoreo siempre se ha considerado como una herramienta importante de manejo, mediante la que se ejerce control sobre la utilización que el animal hace de la pastura.  Son seis las formas básicas de manejo que se describirán a continuación.

Pastoreo Continuo

continuo

Este sistema consiste en mantener todos los animales en un solo potrero.  Constituye el sistema de mayor predominancia en las explotaciones ganaderas de carne del país, debido a la cultura de producción extensiva del ganadero, a la menor inversión que significa comparado con el rotacional y a que exige una menor división de potreros.

Se ha llegado a determinar que el pastoreo continuo es ineficiente relacionándolo con un uso extensivo de la pradera.  No obstante, es necesario aclarar que en el pastoreo continuo puede hacerse un uso intensivo del recurso forrajero.

En este sentido, un sistema será intensivo si se hace un aprovechamiento máximo del recurso pasto y extensivo cuando el aprovechamiento es mínimo.  Estos procesos conducen al sobre pastoreo o al subpastoreo, según corresponda.

Para ilustrar este concepto, Boschini, C., 1984, menciona que en una experiencia desarrollada en la Estación Experimental Ganadera de Ruakura, en Nueva Zelanda, se probaron varios tipos de pastoreo bajo idénticas condiciones climáticas, técnicas y de aplicación de insumos, durante 25 años.

Los resultados no favorecieron a ninguno de ellos.  Es posible que bajo alta carga animal se observarán diferencias más notorias.  Por supuesto, es evidente que la intensificación basada en la aplicación de fertilizantes trae buenos resultados, pero esto significa pasar de un sistema extensivo a intensivo, cualquiera sea el tipo de pastoreo o el tamaño de la explotación.

En la práctica, como un concepto general se puede mencionar que en un pastoreo continuo existe una gran tendencia a trabajar el potrero en forma extensiva, sin un control estricto del número de animales que soporta la pradera; de ahí que si se maneja un número elevado de animales en el potrero, en relación con la disponibilidad de forraje, se conducirá al sobre pastoreo, mientras que si se utiliza un número reducido se producirá el subpastoreo.

No obstante, se puede indicar que bajo el sistema de pastoreo continuo se puede obtener, perfectamente, un aumento mayor de peso diario por animal, que el que se da en cualquier otro sistema de pastoreo, siempre y cuando se haga un uso intensivo del forraje disponible.

La ventaja de este sistema es su bajo costo de establecimiento, ya que se reduce a cercar la periferia de la finca y solo se utiliza un bebedero y comedero.  La desventaja es que se hace difícil el control de malezas y con el tiempo, se da una mayor compactación y disminuye la persistencia de la pastura.

Pastoreo Alterno

Consiste en dividir un potrero en dos partes de dimensiones similares. Una vez realizado esto, los animales pastorean en una parte del potrero, mientras la otra permanece en descanso.

Este sistema  permite ajustar mejor la carga animal, que en un potrero continuo.  Así mismo, se puede obtener un mejor uso de los fertilizantes, controlar las malezas y ejercer un manejo más adecuado de los animales.  Requiere, por lo general, de un período de ocupación por potrero más largo que el requerido en el pastoreo rotacional.

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Una ventaja de este sistema, es el bajo costo en la hechura de cercas, ya que con solo trazar una cerca a la mitad de la finca se obtienen dos potreros, además de que solo se utilizará un bebedero y un comedero.

Una desventaja importante del sistema de pastoreo alterno, es que tanto los días de ocupación como los de descanso serán iguales (14 de ocupación y 14 de descanso).  Esto hace que el animal consuma solo el rebrote, afectando así la persistencia de la pastura.  Este sistema contradice las leyes de pastoreo de Voisin.

Pastoreo Rotacional

Consiste en dividir todo el área de una pastura en apartos, de manera que, mientras uno está ocupado, los demás permanecen en descanso.  Este sistema tiene en cuenta que el objetivo principal de la producción y utilización de los pastos es el incremento en la productividad de la finca, en general.

Para establecer este sistema, es importante conocer las características agronómicas y productivas de las especies forrajeras, ya que con base en éstas se define el período de ocupación y descanso para cada especie; además, es importante conocer la topografía de la finca para establecer las fuentes de agua y los comederos.

rotacional

La desventaja de este sistema, consiste en el mayor costo en la hechura de apartos y mantenimiento de cercas y que requiere de un mayor número de bebederos y comederos.

Entre las ventajas del pastoreo rotacional están las siguientes:

  • Se puede llevar a cabo un manejo animal de acuerdo con la estratificación del hato.
  • Se logran quebrar, interrumpir, los ciclos de desarrollo de los parásitos.
  • Se realiza un mejor control de las malezas.
  • Se puede realizar un manejo adecuado, cuando se tienen pasturas asociadas, de gramínea – leguminosa.
  • Se facilita la fertilización, por ser un sistema  intensivo de producción, con áreas accesibles.
  • Se puede dejar un aparto, en cierta época de año, para elaborar pacas de heno.

No obstante lo anterior, un sistema rotacional con una división excesiva de potreros no se justifica.  Se asume, entonces, que lo más importante para un manejo adecuado de pasturas es tener una carga animal óptima y un número adecuado de apartos, dependiendo del tipo de pastura.

Para lograr un conocimiento más profundo sobre los alcances del pastoreo, seguidamente se analizarán las cuatro leyes de Voisin, basado en los requerimientos, tanto del pasto, como del animal.

Pastoreo en Franjas

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Consiste en proporcionar, diariamente, una franja de potrero suficiente para alimentar determinado número de animales.

Es un sistema recomendable para zonas lecheras donde el costo de la tierra es alto y requiere mantener una alta capacidad de carga animal por hectárea, y un pastoreo más uniforme.

La principal ventaja de este sistema es que hay un mejor aprovechamiento del recurso forrajero.  Mientras que su desventaja es el alto costo por la gran cantidad de apartos, bebederos y comederos por establecer.  Estos costos se pueden reducir utilizando cercas eléctricas.




Pastoreo Racional Intensivo (PRI)

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Se debe tener presente que el manejo del pastoreo no solo debe buscar maximizar la producción diaria del animal sino la producción por unidad de área (GAVILANES, 2004).

El pastoreo racional intensivo, Es un sistema de pastoreo, que busca satisfacer plenamente las necesidades tanto del animal como del pasto, con el fin de obtener el máximo rendimiento de ambos y donde el hombre asume la dirección del sistema, osea cambiar de sitio al animal para que coseche el forraje.

Este sistema es una variante del sistema de rotación en  donde el área total para pastoreo se divide en varios potreros, con el uso de cercas eléctricas (uno o tres fijas y dos móviles), de tal manera que mientras una está ocupada el resto permanece en descanso para su recuperación y así ofrecer al ganado forraje suficiente y de buena calidad. Los periodos de ocupación y descanso dependen del número de potreros, disponibilidad, composición botánica y calidad del forraje, además influye sobre la persistencia de la especie forrajera presente, (GAVILANES, 2004: CUESTA et al., 2002; PINHEIRO, 1973; GONZÁLEZ, 2001).

Según VÉLEZ y GIL (2002), el PRI, es una actividad de manejo ganadero que se basa en el aprovechamiento y en los cambios diarios de potrero en el que la utilización racional del pasto permite multiplicar por tres la carga animal por hectárea y a veces más.

En sí el pastoreo racional es una doctrina sobre el manejo de las pasturas cuyo fundador André Voisin se basó en el análisis de la curva sigmoide que representa gráficamente el crecimiento y desarrollo de los pastos de donde extrae una fecunda serie de conocimientos cuya aplicación redunda en el rendimiento muy significativo.

 El PRI es el resultado de numerosas observaciones, hoy plenamente comprobadas en América Latina. Son observaciones y experiencias sobre el comportamiento  del ganado bovino frente a la pastura y de esta frente al pastoreo a que se somete.

De  allí resultó una de las conclusiones fundamentales de Voisin: el pasto no debe crecer sólo, ni el ganado debe comerlo sin la orientación del hombre, ya que el bovino y el pasto constituyen una asociación intima y dependiente, actuando el uno sobre el otro, por ello se deberá ayudar al pasto en su crecimiento y dirigir al bovino en la cosecha del mismo, utilizando los recursos tecnológicos para la modificación de los factores naturales, con el fin de alcanzar mayores y mejores resultados económicos en la explotación pecuaria (VOISIN, 1967; PINHEIRO, 1973).

Las Leyes Voisin o leyes del pastoreo

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Esta  técnica  de proceso se basa en el conocimiento de cuatro leyes o principios que defienden el método y orientan hacia el buen cuidado y uso de los pastos (MESSINA, 2005).

Estas Leyes formuladas por André Voisin, representan un paradigma en el manejo de los pastizales con base científica; la filosofía de estas Leyes es que siempre estén en funcionamiento, sin importar las condiciones climáticas, el tipo de suelo o latitud geográfica (Michael de la Rúa).

Estas son:

Ley de Voisin o Ley del descanso

Dice que el pasto cortado por el diente de un animal pueda dar su máxima productividad es necesario que entre dos cortes sucesivos haya pasado un tiempo suficiente que le permita al pasto:

a. Almacenar en sus raíces las reservas necesarias para un comienzo de rebrote y vigoroso.

b.  Un desarrollo impetuoso y rápido o sea, alta producción diaria de masa verde por unidad de superficie.

Esta ley, determina que el periodo de reposo del pasto entre dos cortes sucesivos, será variable de acuerdo con la estación del año, condiciones climáticas, potencial  del suelo, especie y demás factores ambientales, para que reponga la masa vegetal y las raíces acumulen las reservas suficientes para el siguiente y vigoroso rebrote (BEGUET, y BAVERA, 2001).

La razón por la cual debe existir un tiempo optimo de reposo se debe a la fisiología del pasto en donde el primer estado de desarrollo del rebrote de la parte aérea es lento a espesas de la reservas existentes en las raíces, luego se caracteriza por un mayor crecimiento de la parte aérea, con una pequeña formación de reserva en el sistema radicular y finalmente el crecimiento de la parte aérea se toma más lento y las reservas aumentan rápidamente (PETERSON, 1983).

 Pastorear en un momento anterior al óptimo, ocasiona un descenso en la producción de pasto/ha, además de comprometer seriamente la productividad y longevidad futura de la planta, al impedirle la acumulación de reservas y de realizarse en un momento posterior al óptimo se produce un descenso en la digestibilidad del forraje (PINHEIRO, 1973; AGUDELO, 2001; MORAES et al., 2001).

El Punto Óptimo de Reposo (POR) que coincide con la pre floración, debe ser observado, puesto que cuando no se consume el pasto en el momento adecuado, este madurará y lignificará perdiendo capacidad nutritiva y palatabilidad; el ganado no lo comerá vorazmente, tampoco lo sintetizará eficientemente, disminuyendo su producción.

No todos los potreros de una finca o de un módulo bajo PRV tendrán su Punto óptimo de reposo en el mismo orden en que fueron pastoreados; de manera que el pastor debe dominar “el arte de saber saltar” potreros, porque si el pasto es consumido antes que suficientes reservas se acumulen en sus raíces, el rebrote será lento, difícil y deficiente.

Algunas señales de que el pasto en el potrero está pasando el POR son: a. aparición de hojas secas en la base de los tallos y de inflorescencias o pequeñas panojas con algunas semillas, en unas pocas plantas, b. aparición de hojas de color morado en la punta, c se comienzan a doblar las hojas en la punta, (en las guineas) debido a la lignificación, entre otras.

PRV

Un potrero lignificado no será consumido totalmente por los animales, produciéndose el efecto macollante de tallos duros, que tienden a terminar con el mismo. Un pasto no debe ser pastoreado antes que las raíces hayan acumulado suficientes reservas para un vigoroso rebrote, pero tampoco después que comience a fructificar o semillar.

Es necesario, sin embargo llevar un registro u hoja de vida por cada potrero y anotar las fechas aforos, rendimientos, fechas de pastoreo y los tiempos de reposo, los cuales se van reduciendo a medida que el pastizal, arborización y fertilidad del suelo mejoran, por tanto, las siguientes empastadas pos consumo mejorarán también en densidad y rendimiento.

Es un error planificar el pastoreo con tiempos fijos de descanso; estos variarán con las condiciones climáticas, como lluvia, días cortos, días nublados o soleados, temperatura, sus combinaciones y otros, imperantes en el momento en que fueron pastoreados, por lo que algunos tiempos de reposo serán más cortos que otros.

Se puede hacer una lista semanal al operario de los potreros a consumir, los cuales no necesariamente, en la práctica, se consumen consecutivamente; una buena administración del pastoreo es necesaria.

Al pastorear un potrero a ras, el rebrote no surge de las yemas aéreas o tallos, surge a partir de las abundantes yemas radiculares y basales de la planta, el cual se debe en un principio, a partir de las reservas de la raíz de forma lenta y en la medida que va adquiriendo hojas que realicen fotosíntesis, ocurre una llamarada de crecimiento momento en el que crece más rápido, en los últimos días de su reposo o de la curva sigmoidea de crecimiento.

En condiciones idénticas en cuanto a las cantidades o proporción de sustancias de reserva que permanecen en las raíces después del corte, el rebrote podrá variar de acuerdo a varios factores como: duración del día, temperatura ambiente, humedad del suelo y su fertilidad, precipitaciones pluviales y otros (Voisin 1.967).

Se llega a la conclusión de que existe un periodo de reposo, luego del cual el pasto está en condiciones de ser pastoreado, proporcionando rendimientos máximos. Voisin (1967), observó que  este periodo de reposo debe  variar entre 20 y 40 días, según las condiciones de primavera de Normandía, un reposo óptimo de 18 días; para las condiciones brasileras, durante el periodo de lluvia y verano el tiempo de reposo va de 16 a 30 días y durante el periodo seco e invierno, el tiempo de reposo varia entre 30 y 76 días (PINHEIRO  op cit),

En el suroeste de México se consigue una máxima producción de pasto (Panicum maximum) después  de un periodo de reposo de 32 y 92 días para la época de lluvia y sequía respectivamente (RODRIGUEZ y AVILES, 1997); según GAVILANES, 2004, como regla general, los pastos  tropicales se manejan con periodo de descanso de 5 a 6 semanas, momento en el cual se logra una buena producción de forraje con un gran valor nutritivo. VELEZ Y GIL (2001), determinaron periodos de descanso de 28 y 45 días según la época (lluvia o seca) en Montería.

Esto contrasta  con GAVILANES, op cit y con CUADRADO, 2003  que recomiendan para especies como: Bothriochloa pertusa  periodos de reposo de 26 a 30 días y Cynodon nlenfuensis, de 24 a 28 días.




Segunda ley Voisin o ley de ocupación

“El tiempo de ocupación  de una parcela, debe ser lo suficientemente  corto para que el pasto comido por el animal el primer día de ocupación, no sea cortado de nuevo por el mismo animal en el mismo periodo”.

 Esta ley es un corolario de la primera. En efecto si un pasto es cortado dos veces por el animal durante el mismo periodo de ocupación de la parcela, demuestra que ese pasto no tuvo un periodo de reposo suficiente a fin de atender lo que determina la primera ley (VOISIN, 1967).

Por ello, para que la primera ley sea cumplida, es necesario que la segunda también lo sea y así como hay un periodo de reposo óptimo, también existe un periodo de ocupación que debe ser lo suficientemente corto.

Este tiempo varia de acuerdo a los factores que influyen en la velocidad de rebrote (MILERA, 1992), en el caso de la alfalfa, para la época de primavera – verano se puede trabajar con un esquema de 7×35 (7 día de ocupación para parcela y 35 de descanso) (VOISIN op cit).

En el sistema extensivo tradicional el ganado dura varios días en un potrero, bosteando, orinando, ensuciando el pasto que va a consumir en el día siguiente, vagando y pisoteando desperdiciando gran parte del pastizal; cerca del 60 % o más, en la búsqueda o selección de hojas tiernas y rebrotes, debido a su hábito extremadamente selectivo. El primer día encontrará y cosechará 60 kg de pasto, el segundo día 44 kg el tercer día 34 kg y en adelante consumirá sus reservas corporales, el alimento más costoso.

En la Ganadería Regenerativa Eficiente, el cambio diario a un potrero en el punto óptimo de reposo, evita el efecto desperdicio y se consume casi la totalidad del mismo, debido al estímulo del apetito y voracidad desarrollada por la competencia de muchos animales, al consumir un potrero de pequeñas dimensiones.

Un potrero debe ser ocupado totalmente por un lote de animales, en tal cantidad, que pastoreen a fondo el pastizal durante un día, medio día o unas horas, evitando el vagabundeo por el mismo, compactando el suelo, desperdiciando pasto y aumentando el gasto energético que debería estar dirigido a la producción de leche y carne.

Los potreros deben ser preferiblemente ocupados por dos lotes de animales en el método de punteros o despuntadores en primer lugar, a pastar, conformado por los animales de mayores exigencias alimenticias como vacas en producción lechera, las cuales conforman generalmente el 30 % del total del rebaño de la finca; en segundo lugar, al siguiente día, el lote de repaso o seguidores, conformado por las vacas secas, novillas y resto del rebaño de menor requerimiento nutricional que conformarían el otro 70 %.

Se puede llegar a conformar hasta 3 lotes para pastorear el mismo potrero durante 2 días, como máximo.

Para obtener los máximos resultados o rendimientos el pastoreo debe ser a fondo o a ras, hasta 3 a 5 cm de altura, obteniendo así, casi la totalidad de la masa forrajera del potreo a excepción del pasto pisoteado, que en Pastoreo Racional Voisin, es de menos del 20 %, debido a que una alta carga animal instantánea en poca superficie, desarrolla voracidad y competencia, en los animales, evitando el bagaje por el potrero.

Se ha observado que pastos pastoreados a fondo muestran un rebrote más vigoroso, con mejor desarrollo y cobertura de la superficie, obteniendo mejor rendimiento de masa verde en el siguiente corte, debido principalmente al efecto bosta – orina y al efecto saliva.

En el caso de México se recomienda periodos cortos de 1 a 3 días de ocupación para parcela con Panicum maximum y dependiendo de la época (lluvia o seca) (RODRIGUEZ y AVILEZ, 1997).

Según VÉLEZ Y GIL, 2002, se realizan periodos de ocupación de 1 día para época de lluvia y época seca de 2 a 3 días de ocupación. Este periodo de ocupación además de las condiciones climáticas dependerá del número de animales, número de franjas, disponibilidad del forraje entre otros factores.




 La tercera ley Voisin  o ley de las categorías

Dice que “es necesario ayudar a los animales de mayor exigencia alimentaría a pastar la mayor cantidad posible y que el pasto sea de la mejor calidad”.

 Una pastura que tenga de 15 a 25 cm de altura es la que proporcionará la cantidad máxima de pasto de la mejor calidad. Cuanto menos trabajo tenga un animal para pastar a fondo una pastura,  mayor será la cantidad de pasto que cosechará.

Esa altura de 15 a 25 cm es recomendada por VOISIN (1967) como consecuencia de sus observaciones de las pasturas europeas. Para las condiciones tropicales de Brasil la se recomienda una altura de 60 a 80 cm, cuándo se trata de pastos cespitosos erectos como Napier o colonia y 15 a 25 cm con pastos postrados como pangola.

Cuando se proporciona a diario, un potrero en el punto óptimo, al ganado, este mantendrá su producción de leche constante sin fluctuaciones y el resto del rebaño, mantendrá una ganancia de peso uniformemente constante, por encima de 500 gr/día, siempre utilizando el método de punteras y seguidoras. Por supuesto, al permanecer menos tiempo en el potrero o parcela y exigir menos, que la vaca en producción de leche consuma más a fondo, esta, aprovechará las hojas apicales más tiernas y de mejor contenido nutritivo, apetecidas por los animales en forma natural.

Cuando las vacas son obligadas a pastar a fondo, disminuye el consumo voluntario.
El punto óptimo de pastoreo no necesariamente coincide con el tamaño más alto del pasto, porque cuando hay sequía y altas temperaturas la planta alcanza su desarrollo fenológico y comienza a fructificar o semillar, para perpetuar la especie, de forma tal que puede alcanzar el punto óptimo con escasa masa verde; en este caso, el potrero debe ser pastoreado; por ello debe llevarse un registro con las fechas en que fueron pastoreados y comparar esa fecha con el grado de desarrollo del pastizal.

El segundo lote o de repaso estaría constituido por vacas secas, mautes, novillos en pre terminación, novillas preñadas, Vacas y toros en recuperación para la venta, toros en pre servicio o en descanso.

En estas condiciones las malezas van desapareciendo a medida que avanzan las rotaciones. Construir un módulo adicional para alguno de esos lotes es una opción pertinente.

El material no consumido, cuando no se pastorea a fondo, no solo no es aprovechado por el animal, sino que consume las reservas de las raíces, afectando negativamente la capacidad del rebrote y la producción en cantidad y calidad futura del potrero; el lote de repaso debe entrar inmediatamente después de la salida del lote despuntador, antes que el pasto rebrote.

Cuando no se tiene suficientes animales para consumir la totalidad del potrero, el remanente debe ser guadañado a máquina para asegurar un buen rebrote y evitar que las malezas se apoderen del terreno.Este manto protector evitará la incidencia del sol y viento así como de la erosión por lluvia.

En la época de lluvias el tiempo de reposo tiende a acortarse, pero debe tomarse la previsión para la época seca, Pastorear un potrero antes de la condición óptima, antes de acumular suficiente reservas en las raíces, causará una disminución en la cantidad y calidad de la próxima cosecha llegando incluso a su deterioro completo del potrero.

Ley del Requerimiento Regular.

“Para que una vaca pueda dar rendimientos regulares, es necesario que no permanezca más de 3 días en una misma parcela. Los rendimientos serán máximos si la vaca no permanece más de un día en la misma parcela” A esto añado que lo óptimo es unas horas o medio día.

A medida que la pradera va siendo pastada a fondo, el animal cosechará cada vez menores cantidades de pasto.

El ganado produce su mayor rendimiento durante el primer día de pastoreo en un potrero, disminuyendo en los días siguientes. Para mantener ese rendimiento regular en todos aspectos. Productivo reproductivo y sanitario, se debe proporcionar a diario, un nuevo potrero o parcela, mejor si son 2 potreros al día para los animales de más alto requerimiento nutricional como las vacas en producción.

Las vacas consumen en el mismo potrero, 60 kg de pasto el primer día, 44 el segundo y 36 el tercer día, respectivamente, en la medida que disminuye la cantidad de hojas tiernas y palatables. Por esta razón se recomienda dividir el lote de pastizal seleccionado, en 90 potreros como mínimo para una ocupación diaria, pero si la ocupación es de 2 potreros al día, la cantidad es de 180 potreros, en caso de sequías moderadas de no más de 3 meses.

El gerente o pastor de un sistema PRV, nunca permitirá que los potreros se pasen del Punto Óptimo de Reposo, Cuando la oferta forrajera supera el consumo, habrá que traer más animales a la finca, ofrecer pastoreo rentando los potreros o regalarlo a los vecinos, lo cual se hace dificultoso. Debido a variados aspectos a considerar, entre ellos la modificación del programa de pastoreo. La solución sería mantener el programa de ocupación, respetando los tiempos de reposo establecidos y henificar los potreros excedentarios o sobrantes y vender esas pacas y guardar una parte por si se prolonga la época seca; bajo ningún pretexto se obligará al rebaño a comer pasto leñoso, “pasado” o de mala calidad.

Por ejemplo: se cuenta con 38 potreros o parcelas y el descanso es de 35 días, y un (01) día de ocupación por potrero, los 3 restantes no se pastorearán, porque alteran la rotación. Cuando no pueden ser henificados se les pasará guadaña o cortadora.

En contra partida, el suelo donde serán implementados el PRI deberá recibir tratamientos correspondientes a las altas producciones deseadas. Se debe nutrir el suelo, dando a la tierra los elementos que el ganado a través de la pastura trasformará a carne y leche. Esto es corroborado por MICHEIN, (1981). Obteniendo  un aumento hasta 128% más de forraje cuando fertiliza que cuando no lo aplicaba.

En el siguiente enlace puedes ver una tesis muy interesante en Honduras: Comparación financiera del pastoreo rotacional intensivo vs. el pastoreo continuo para novillos de engorde en el departamento de Córdoba en la costa norte colombiana.




Impacto del sistema de pastoreo racional sobre las pasturas y el suelo.

El Pastoreo Racional Voisin (PRV), no solo fue pensado y diseñado para darle el mejor manejo a los pastos y para producir más carne, leche y crías en las ganaderías que lo practican. También fue considerado el impacto que este manejo pudiera tener sobre el ecosistema ganadero

El resultado agronómico final es mayor cantidad y calidad de biomasa disponible, mayor sostenibilidad de la pradera, mejora el suelo y su relación químico – física, orgánica e incrementa el índice del área foliar (IAF) por un mayor macollamiento del forraje (VÉLEZ Y GIL, 2002).

GONZÁLEZ Y PORRAS (2004): observaron una disponibilidad de forraje en la época seca de 2200 kgMS/ha y 4200 kgMS/ha para la época de lluvia; sin embargo MONTOYA et al., (2003), encontraron una producción de materia seca de 1560 y 965.7 kg/ha para la época de lluvia y seca, respectivamente en su estudio realizando en el Valle del Sinú en praderas con predominio de pasto Angletón (Dichantium aristatum).

Según RODRÍGUEZ Y AVILES, (1997), en México, el rendimiento de biomasa total fue superior en el tradicional que en el pastoreo intensivo (PI). Sin embargo, la defoliación a fondo y el periodo adecuado de recuperación de la pastura manejada intensivamente provocaron un mayor número de rebrotes y consecuentemente una mayor formación de hoja, lo que resulta en una mejor estructura de la pastura, en la cual sobresalió el mayor contenido foliar (34.8 – 70.7%) del PI respecto al PT (8.2 – 48.2%) en los estratos de 15 – 75cm. Esta tasa de rebrote, disminuyó significativamente a los 14 días, después del pastoreo, en los meses de agosto y febrero, donde la incidencia de luz en la base de planta es poco, y según SANTO et al., (2002), en Brasil la producción en biomasa de  Panicum maximun en la época de invierno fue variada, encontrando desde 3.732.7 kgMS/ha hasta 4.249.4kgms/ha y en primavera 3.963.2 hasta 6.513.1 kgMS/ha con días de descanso que van (76, 79, 84 y 91 días) y (36, 48, 42, 48,  y 53 días) para las dos épocas respectivamente.

 Con relación a la composición botánica: en un estudio realizado por RODRÍGUEZ Y AVILES (1997), la contribución de las gramíneas principalmente (Panicum maximun) en la pastura fue siempre por arriba del 60% durante el periodo de estudio.

Tanto las gramíneas como las leguminosas no mostraron variación importante, sin embargo, el Pastoreo continuo propició un ligero incremento en la población de malezas, de 15.4 a 17.4%, el PI causó una reducción significativa de 16.1 a 0.8%; en el valle del Sinú GONZÁLEZ y PORRAS (2004), encontraron que pasturas manejados bajo PRI siempre se mantuvieron  por encima en un 79.5% y 82.3% en época seca y lluvia predominando el pasto Angleton en un 54.4 y 71.1%  respectivamente, mientras que las malezas se encontraron en un 10 a 17.4% en donde las leguminosas no tuvieron una variación significativa (10%); en este mismo estudio se tuvo una relación hoja tallo de 0.24:1 en la época seca y de 0.79:1 en la época lluviosa; y una relación material vivo – muerto de 3.97 y 8.47 respectivamente.

 Para la compactación del suelo: RODRÍGUEZ y AVILES (1997), encontraron que el PI causó una mayor compactación de 5.6 a 6.9 kg/cm2 con respecto al PT, de 5.5 a 5.7 kg/cm2, donde el mayor tiempo de los animales en PI asociado con la elevada carga, pudieron ser las causas principales de la mayor compactación registradas en este sistema de pastoreo, por lo tanto, se recomienda que el tiempo de ocupación sea más cortos y ajustar la carga animal a lo largo del año dependiendo de las condiciones climáticas.

De acuerdo con Rúa Franco (2010), Un ganadero convencionalista rompe el suelo agresivamente con arados para oxigenar el suelo y permitir un aireamiento abundante y profundo, de modo que las raíces tengan más espacio para desarrollarse y el agua pueda circular libremente Lo que posiblemente desconoce el ganadero es, que al romper el suelo con la entrada tan abundante de oxígeno se inactivan unas bacterias únicas cuya función es producir un gas único (etileno) que a su vez interviene en la renovación de la materia orgánica, convertir el nitrógeno amoniacal en nitrógeno soluble para las plantas, y que intervienen en la liberación de minerales para la nutrición de los pastos. En pocas palabras, al romper el suelo se hace que las plantas que se cultivan en él no se puedan nutrir correctamente.

En PRV en cambio NUNCA se utilizan arados, porque estos NUNCA fueron requeridos en la naturaleza para que el suelo produjera vegetación abundante y nutritiva para el ganado. Puede decirse que el suelo requiere cierto nivel de compactación para poder funcionar correctamente, y el oxígeno debe ingresar por diminutos capilares que las lombrices, los escarabajos, las hormigas y otros pequeños animales que penetran en el suelo se encargan de hacer a su paso. Y no solo entra por allí el oxígeno, también el agua.

El mismo autor menciona que Tras el arado, el ganadero convencionalista acostumbra aplicar fertilizantes sintéticos para obtener exuberantes pasturas en corto tiempo (acelera su rebrote), y aportar una alta cantidad de nutrientes solubles al pasto.

Lo que posiblemente el ganadero desconoce es que los fertilizantes son químicos que primeramente acidifican el suelo (bajan el pH) y además están compuestos de altas concentraciones de determinados iones que por su alta concentración se convierten en tóxicos para los pequeños microorganismos vivos (lombrices, escarabajos, hormigas, gusanos de la tierra, bacterias, hongos y otros) al entrar en contacto con ellos, y son ellos precisamente los que en la naturaleza se encargan de convertir los excrementos del ganado en nutrientes suficientes para los pastos.

Además, cuando la planta absorbe esos nutrientes solubles sintéticos causa el desdoblamiento de la proteína (proteólisis), y así incrementa, entre otros, el contenido de aminoácidos y azúcares solubles, y tras ello atrae insectos, ácaros, gusanos, bacterias, virus que dependen de esos nutrientes porque por sí mismos no tienen la capacidad de producirlos.

De modo que mientras más cantidad y variedad de fertilizantes y agrotóxicos se aplican, más pobre de vida se hace el suelo y tras ello menor capacidad de poder producir nutrientes para las plantas, agravando así lo que el arado ya causó, y en suma, proliferan las plagas en los pastos. Es el nítido ejemplo de una iatrogenia (enfermedad causada por el remedio).

En PRV en cambio NUNCA se aplican fertilizantes sintéticos y tampoco ninguna clase de agrotóxicos, y casi nunca se utilizan enmiendas o abonos (ni siquiera orgánicos), sino que se promueve la biocenosis (vida microbiana en el suelo) para que proliferen los microorganismos en él, puesto que mientras más cantidad de ellos haya, también ocurra una mayor conversión de la materia orgánica (excrementos del ganado) en nutrientes minerales (mineralización de la materia orgánica) para que la planta absorba, con el beneficio que estos nutrientes promueven proteosíntesis (síntesis de proteína) que es lo opuesto a la proteólisis, y así protege a la planta de “plagas y enfermedades”.

Esto es un proceso totalmente natural, que todos los suelos tienen la capacidad de llevar a cabo siempre que no haya tóxicos entrando en contacto con él, y por ende, no hay que invertir dinero en ello.




Cuanto forraje produce el sistema Voisin

veremos, algunos Resultados agronómicos de las pasturas en los sistemas de pastoreo racional intensivo.

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 El resultado agronómico final es mayor cantidad y calidad de biomasa disponible, mayor sostenibilidad de la pradera, mejora el suelo y su relación químico – física, orgánica e incrementa el índice del área foliar (IAF) por un mayor macollamiento del forraje (VÉLEZ Y GIL, 2002).

Producción de Forraje

Son varios los estudios que demostrado los efectos del PRI sobre las praderas, en el año 2004 GONZÁLEZ Y PORRAS, observaron una disponibilidad de forraje en la época seca de 2200 kgMS/ha y 4200 kgMS/ha para la época de lluvia en el valle del SINU en Colombia; sin embargo MONTOYA et al., (2003), encontraron una producción de materia seca de 1560 y 965.7 kg/ha para la época de lluvia y seca, respectivamente en su estudio realizando en el Valle del Sinú en praderas con predominio de pasto Angletón (Dichantium aristatum).

Según RODRÍGUEZ Y AVILES, (1997), en México, el rendimiento de biomasa total fue superior en el tradicional que en el pastoreo intensivo (PI). Sin embargo, la defoliación a fondo y el periodo adecuado de recuperación de la pastura manejada intensivamente provocaron un mayor número de rebrotes y consecuentemente una mayor formación de hoja, lo que resulta en una mejor estructura de la pastura, en la cual sobresalió el mayor contenido foliar (34.8 – 70.7%) del PI respecto al PT (8.2 – 48.2%) en los estratos de 15 – 75 cm.

Esta tasa de rebrote, disminuyó significativamente a los 14 días, después del pastoreo, en los meses de agosto y febrero, donde la incidencia de luz en la base de planta es poco, y según SANTO et al., (2002), en Brasil la producción en biomasa de Panicum maximun en la época de invierno fue variada, encontrando desde 3.732.7 kgMS/ha hasta 4.249.4kgms/ha y en primavera 3.963.2 hasta 6.513.1 kgMS/ha con días de descanso que van (76, 79, 84 y 91 días) y (36, 48, 42, 48, y 53 días) para las dos épocas respectivamente.

Composición Botánica

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Con relación a la composición botánica: en un estudio realizado por RODRÍGUEZ Y AVILES (1997), la contribución de las gramíneas principalmente (Panicum maximun) en la pastura fue siempre por arriba del 60% durante el periodo de estudio.

Tanto las gramíneas como las leguminosas no mostraron variación importante, sin embargo, el Pastoreo Tradicional propició un ligero incremento en la población de malezas, de 15.4 a 17.4%, el PRI causó una reducción significativa de 16.1 a 0.8%; en el valle del Sinú GONZÁLEZ y PORRAS (2004), encontraron que pasturas manejados bajo PRI siempre se mantuvieron por encima en un 79.5% y 82.3% en época seca y lluvia predominando el pasto Angleton en un 54.4 y 71.1% respectivamente, mientras que las malezas se encontraron en un 10 a 17.4% en donde las leguminosas no tuvieron una variación significativa (10%); en este mismo estudio se tuvo una relación hoja tallo de 0.24:1 en la época seca y de 0.79:1 en la época lluviosa; y una relación material vivo – muerto de 3.97 y 8.47 respectivamente.




Efectos en el Suelo 

Para la compactación del suelo: RODRÍGUEZ y AVILES (1997), encontraron que el PI causó una mayor compactación de 5.6 a 6.9 kg/cm2 con respecto al PT, de 5.5 a 5.7 kg/cm2, donde el mayor tiempo de los animales en PI asociado con la elevada carga, pudieron ser las causas principales de la mayor compactación registradas en este sistema de pastoreo, por lo tanto, se recomienda que el tiempo de ocupación sea más cortos y ajustar la carga animal a lo largo del año dependiendo de las condiciones climáticas.

Producción animal en en sistema Voisin

Los resultados altamente positivos que el pastoreo racional ha alcanzado en numerosos proyectos de implantación y desarrollo en diversos estados brasileros, argentinos entre otros países, abarcando áreas de clima templado tropical y ecuatorial, han llamado la atención a los técnicos profesionales , productores y empresarios y los predisponen a realizar el manejo de sus pasturas de acuerdo con las leyes universales del pastoreo, enunciadas por André Voisin.

Para ganancia de peso: que es el beneficio de se obtiene a partir del incremento de la masa muscular del animal en el transcurso del periodo de engorde. Según VÉLEZ Y GIL (2001), se obtienen  ganancias  de peso entre 600 y 800 g/día, debido a una mejor relación nutritiva del forraje disponible.

Datos corroborados  por MATEUS (2001), que encontró ganancias de 627.39 g/día, en el Bajo Magdalena en potreros rotacionales de colosuana (Bothriochloa pertusa) en el  periodo de verano, con una capacidad de carga de 2.25 A/ha y una producción/ha, de 46.6 kg/ha, mientras que en un periodo de transición y época lluviosa es de 296.8 g/día con 84.3 kg/ha en un periodo de 284 días y una capacidad de carga de 2.87 A/ha, obteniendo una mayor producción por hectárea (241.9 kg/ha).

MICHELIN (1981), encontró ganancias de 561.9 g/d  con un aumento total de 204.92 kg en una ceba de novillos jóvenes cruzados en pastos para (B. mutica), bajo condiciones  de pastoreo en rotación y fertilización nitrogenada estacional durante un estudio de 365 día con un rendimiento total de 1.040 kg carne/ha/año y manejando una carga de 5.08 animales por hectárea.

PINHEIRO (1973) reporta que con este sistema se puede obtener  ganancia de peso cercanas a los 2.000 kg/ha/año,

RODRÍGUEZ Y AVILES (1997), realizaron una comparación de este sistema (PRI) con el sistema tradicional, en México y encontraron que en el sistemas tradicional los animales tuvieron mayor ganancia de peso que los animales  del pastoreo racional hasta  finales del periodo de septiembre y según HODGSON (1990), esto se asocio con la alta disponibilidad de forraje durante la estación de lluvia, lo que permitió la selección de una dieta de mejor calidad.

Sin embargo la ganancia diaria de peso por hectárea fue mayor con el pastoreo racional y al terminar el período de lluvia se registró un descenso notable en la ganancia de peso/ha en ambos sistemas, siendo aun mayor en el pastoreo racional que en el tradicional, esto según OLSON Y MALECHEK (1988), podría indicar que el sistema racional tiene una alta sensibilidad a las condiciones climáticas.

Según VÉLEZ Y GIL (2001), las mayores ganancias de peso se deben a que el animal manejado en este sistema reparte mejor sus deyecciones y ahorra energía para su  engorde. En  cuanto a esto DIMARCO Y AELLO (2002), afirman que el ganado vacuno puede perder energía en caminata a razón de 0.5 kcal/kg/km y este valor es similar a 1hora de pastoreo por kg de peso vivo, sin embargo, algunos estudios realizados por LAMBETAL (1979) citado por DIMARCO Y AELLO (2002), concluyen que la caminata como ejercicio, incrementa los parámetros productivos y mejora los reproductivos cuando se compara a los que poco caminan.

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En cuanto a capacidad de carga animal: según GONZÁLEZ Y PORRAS (2005), en su estudio de comportamiento Ingestivo en un sistema intensivo y pastoreo racional intensivo manejaron 2.08 animales/ha en la época seca y  2.78 animales/ha en la época de lluvia.

  Para producción de leche PULIDO et al., (1999), obtuvieron  producciones de leche, de 29.6 kg/día/ha en un sistema de pastoreo racional; según PINHEIRO (1973), se llegan a producir 20.000 kg/ha/año de leche en este sistema, GUEVARA Y RUIZ (1994), encontraron producciones de 7.5, 7.2 y 6.9 kg/vaca/día en los años 1992, 1993 y 1994 respectivamente con una producción/ha/año de 2857, 2638, 1785. por su parte OEREZ (2001), encontró 11.4 y 12.6 Kg de leche/vaca/día.

 Según PINHEIRO, (1973), este sistema permite mejorar la calidad de la carne o leche producida, ya que el periodo de ceba es más corto permitiéndole al animal un crecimiento adecuado de los diferentes tejidos que lo componen, de alto valor nutricional e inocuidad para la salud humana que es en definitiva el producto comercial que nos identifica como país y que los consumidores demandan (MEESINA, 2005).




Resultado económico del PRI en un sistema de ceba

Según VÉLEZ y GIL (2002), el resultado económico del PRI siempre será superior a la ceba tradicional de pastoreo, ya que los kilos/ha/año puede ser de 800 kilos/ha/año en lugar de 350 kilos, que ha sido el índice promedio de los últimos 5 años de  ceba en el caso de  la hacienda  Santa Elena con un total de 40.000 cabezas vacunas.

Esto nos da un incremento del 128% en la producción por hectárea y una reducción en los costos de producción debido a menor control de maleza, menos mano de obra, entre otros, de hasta un 20%.

En un estudio de un modelo de producción de carne en un sistema de pastoreo en el Valle del Sinú, se encontró que la ganancia neta de peso por hectárea durante el periodo fue de $577.683 (Us $222), en tanto en la época seca la ganancia neta por unidad de superficie fue de $842.132 (Us $324), proyectado a un año, las ganancias netas alcanzarían $1.539.083 (Us $592) y  $1.726.843 (Us $664), respectivamente para la época de lluvia y sequía para el caso que se mantuvieron durante el año las ganancias por animal al igual que los costos.

La rentabilidad mensual de la inversión obtenida fue de 4.32% para la época de lluvia, siendo superior a la alcanzada  durante la época seca que fue de 5.67%, convirtiéndolas muy atractivas, ya que superan a la ofrecida por la banca comercial (MONTOYA et al., 2003).

Según PINHIERO (1973), para que estas iniciativas alcancen el éxito y que sus responsables tengan resultados financieros positivos mediante una adecuada retribución,  para ello es necesario que se realice una real implantación de PRI, no debiendo confundir a éste con una manera división de pasto o una rotación indiscriminada de los potreros.

El PRI, sin ser algo milagroso, ofrece un significativo retorno financiero, siempre y cuando exista un proyecto adecuado, recursos financieros y técnicos para su implantación y explotación.

Otros resultados del PRI

La fertilidad, Incremento creciente del potencial del suelo, ya que las consiguientes concentraciones de las disposiciones,  asume vital importancia en el mejoramiento del tapiz herbáceo que con el tiempo, se convertirán en pastadas permanente haciendo innecesarios en algunos casos  el uso de  fertilizantes artificiales por mayor incorporación de nutrientes orgánicos  (PINHEIRO, 1973; VÉLEZ y GIL 2002).

Según GUEVARA (1994), El  producto obtenido es de alta calidad biológica, unos de los factores críticos de la aplicación de esta tecnología, están definidos por la complejidad del manejo del pastizal y el cercado y el suministro del agua en los cuartones y esto pudo ser influenciado por la suplementación y el manejo estratégico de la distribución anual de los partos.

Se realiza un uso armonioso de los recursos naturales y su respectiva preservación y mejoramiento de esto debemos admitir y comprender que tanto la conservación de los recursos naturales, como el buen trato a los animales y la aplicación de métodos ecologistas de producción, no son lirismos ni utopías  de mentes sensibleras si no, por el contrario, constituyen un método racional del uso del pasto, con productividad creciente costos declinares y mínimo impacto ambiental (VELEZ y GIL, op cit).

 Social: más oportunidad de trabajo;  donde la capacitación del personal, estimulo y motivación por parte del empresario ganadero es el punto clave fundamental en todo rodeo de producción pastoril (PINHEIRO, op cit; VOISIN, 1967; MESSINA, 2005).




El pastoreo racional, disminuye las enfermedades

La reducción de patógenos depende del periodo de descanso entre dos ocupaciones. La regla para los patógenos es que con varios períodos sin anfitrión, se reduce significativamente la carga patogénica. Los patógenos de todo tipo, víricos, parasitarios, bacterianos, y otros proliferan bajo ciertas condiciones, en este orden de importancia:

  1. Disponibilidad de anfitrión;
  2. Humedad;
  3. Oscuridad;
  4. Calor;
  5. Descomposición estancada.

Analizadas tenemos:

1. Disponibilidad de anfitrión.

Cuanto más tiempo tenga el patógeno acceso al anfitrión, más virulento se vuelve. En ausencia de anfitrión, se reduce el patógeno. Ese es el problema principal en lo que se refiere a las Instalaciones de Confinamiento animal concentrado en semiestabulación y estabulación donde prácticamente no existen períodos de descanso sin anfitriones.

Por eso los sistemas de pastoreo en rotación permanente, controlan eficientemente los patógenos. Es mucho más saludable poner 200 vacas en un media hectárea durante un día, 6 a 9 veces al año, que tener esas 200 vacas en 500 hectáreas durante todo el año. Si observamos el Serengueti, se verá que así es exactamente como opera, con migraciones y múltiples especies.

Las múltiples especies actúan como una permutación del acceso de patógenos, al anfitrión. Si los patógenos se encuentran con anfitriones hostiles, mueren antes de acceder a su anfitrión específico.

Estos patógenos no pueden moverse muy lejos, así que cuando encuentran excrementos de pollo al lado de excrementos de vaca, el excremento de pollo es antagonista al patógeno presente en las vacas y constituye un entorno hostil. Por eso la multiplicidad de especies funciona tan bien desde el punto de vista del control de los patógenos.

2. Humedad.

Los patógenos disminuyen su reproducción en condiciones secas. Por eso en climas mediterráneos se pueden obtener cultivos que en climas templados y húmedos presentan problemas con el moho, hongos, marchitamiento, y otros, debido a los altos niveles de humedad. Puesto que los excrementos y la orina están húmedos, obviamente las cuadras y los establos con hacinamiento promueven la patogenicidad cuando se comparan con los pastos que se pueden secar por completo entre ocupaciones. No es necesario entonces, el uso de antibióticos.

3. Oscuridad.

Los patógenos son sensibles a la luz, especialmente la luz directa del sol. Todos los establos y salas de ordeño, deben instalar tragaluces para promover la luz del sol directa en el interior. Una vez más, esta es una de las ventajas de los sistemas de pastoreo, iluminados permanentemente con luz solar. Por eso el pastoreo del rebaño en rotación, trabaja en favor de la sanidad: reduce la biomasa en el campo para exponer las zonas bajas entre forraje a la luz del sol.

4. Altas temperaturas.

En el trópico. Una buena descomposición requiere carbono, nitrógeno, aire, humedad, y microbios. Si están fuera de equilibrio o alguno es deficiente, la descomposición se paraliza.

Tratamiento de los animales enfermos. La genética de superviviente. Si hubiéramos seleccionado toros nacidos de vacas de más de diez años de edad, durante los últimos 50 años, estaríamos libres de las compañías farmacéuticas y casi nunca necesitaríamos un veterinario.

Sin embargo nos hemos tragado la historia de que cuanto más joven, la madre, mejor y de que la salud proviene de un medicamento. Ninguna de las dos cosas es correcta. (Joel Salatini 2014) Es también una ventaja de las razas criollas latinoamericanas cuya resistencia al medio y enfermedades se debe a la selección natural por siglos.

Es una ayuda para el control de garrapatas tener pollos, gallinas de guinea, patos Indian Runner, por ejemplo (multiplicidad de especies).

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6 Comentarios

  1. Manuel alvarez

    Que cantidad de animales bovinos se pueden tener en un aparto, y que cantidad en una franja .
    O que cantidad de metros cuadrados se usa por animal

    • Kevin David Gonzalez Martinez

      Hola amigo te cuento que la carga animal esta influenciada por muchos factores como disponibilidad del pasto, tipo de pasto, tamaño de la pradera entre oras.. pronto realizar una publicación al respecto.

  2. Juan luis zaffra martinez

    Muy interesante el artículo
    Felicidades

    • Kevin David Gonzalez Martinez

      Muchas Gracias Juan

  3. Segundo Abraham Barrera. Administrador Agropecuario

    Todo lo que se pueda aportar al mejoramiento de la nutrición del ganado y su manejo genético, bienvenido sea.Felicitaciones a los investigadores por sus aportes.

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