RABIA BOVINA – Zootecnia y Veterinaria es mi Pasión
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RABIA BOVINA

Definición

La rabia  bovina  es una  infección  viral aguda  que produce parálisis progresiva que conduce a la muerte del animal afectado. El virus rábido pertenece a la familia Rhabdovirida y al género  Lyssavirus

Distribución

El virus rábico tiene distribución mundial,  con diferentes  animales  como  vectores  primarios  en diferentes  regiones  del  mundo, responsables de  la transmisión de la enfermedad al ganado y otras especies. El gato, el perro, el murciélago  y los vampiros insectívoros sirven  como  especies  vectores  en los países tropicales  de América.

Epidemiología

La epidemiología de la rabia varía, dependiendo de la especie vectora  predominante en la zona  donde se presenta;  más aun: esta puede variar en gran forma dentro  de un mismo  país, dependiendo de los vectores, niveles de infección e interacción entre especies vectoras,  ganado  y hombre. La edad es un factor importante en la susceptibilidad de las especies  a esta enfermedad, siendo  los animales  jóvenes más susceptibles  que los viejos. La diseminación natural  de la enfermedad depende de la clásica cadena de transmisión por mordedura.  El virus rábico a menudo se acumula  y es excretado con altos títulos en la saliva de las especies vectoras.  Como  regla general,  la mayoría  de los carnívoros  no  excretarán  virus por  la saliva 5 días  antes  de que  muestren signos  clínicos de la enfermedad.




La rabia  bovina  resultante de la exposición  a vampiros  es enzótica  en la mayor  parte de los países latinoamericanos. Al igual que  los carnívoros, un foco epizoótico ocurrirá en varias áreas endémicas. Se estima  que  en la región  latinoamericana, aproximadamente 500,000 cabezas mueren por esta causa cada año. Las razas  europeas  parecen  ser más  susceptibles a la rabia que las razas cebuinas por contar éstas  con una  piel más  dura.  En muchas  partes del mundo tropical, en donde el vampiro juega el papel principal  en la transmisión, la especie  Desmodus rotundus es la más común transmisora del virus. Este vampiro tiene preferencia por sangre bovina, haciendo de esta manera  muy  alta la exposición  a la enfermedad.

Signos clínicos

Generalmente, el primer signo de rabia en el ganado es una depresión generalizada característica de muchas  infecciones  virales. La pérdida  del apetito y la caída drástica de la producción de leche en animales lactantes  son indicadores del inicio de la enfermedad. A medida que esta progresa, se desarrolla un  apetito  depravado, caracterizado por  morder madera  o comérsela,  así como  otros  objetos  no digestibles.  Se pueden  observar tremores o espasmos musculares y de las orejas. La parálisis de los músculos de la garganta  con excesiva salivación  y rechinido de dientes también son comunes. Las vacas tienden al ptialismo  y presentan dificultad para beber agua, pero, en contraste con el hombre, no muestran hidrofobia.  Hay incremento de la excitación  sexual, tanto  en hembras como  en machos. Algunos animales desarrollan  la etapa furiosa, y atacan a otros animales,  al hombre o a objetos inanimados; el ganado  rara vez muerde  durante  la etapa  de excitación,  pero  puede embestir. Durante este  periodo, estímulos externos  como luces brillantes,  ruidos, o movimientos repentinos, pueden  causar reacciones violentas,  convulsiones o colapso.

Conforme la enfermedad avanza,  se desarrolla una  parálisis  progresiva;  el animal enseguida  se colapsa y eventualmente entra en coma. La muerte puede ocurrir rápidamente, pero la enfermedad generalmente pasa por varias etapas hasta la parálisis y muerte  en un periodo  de 4 a 7 días después  de observados los primeros  signos. Los signos clínicos de la rabia deben ser diferenciados  de los correspondientes a la obstrucción esofágica  por  cuerpo  extraño  y otras  condiciones que  pueden  afectar  el sistema  nervioso  central  o periférico  (acetonemia, hipomagnesemia, y pseudorrabia).

Salud pública

 Aunque  el ganado  afectado  con rabia puede  atacar al hombre, rara vez, o casi nunca, muerde.  El hombre, a menudo se expone al proceder a inspecciones mediante palpación  de la boca tratando de extraer un supuesto cuerpo extraño  esofágico. La saliva de animales infectados a menudo contiene virus de 3 a 5 días antes  de que  los signos clínicos aparezcan. También los movimientos violentos  de cabeza  durante el examen  puede resultar en abrasiones o cortadas de las manos  del examinador; la contaminación de estas  heridas frescas  con virus rábico  se convierte  entonces en una  seria exposición.

Se deben utilizar guantes protectores gruesos y otro  tipo  de ropa  de trabajo  cuando  se proceda  a abrir cráneo o columna.  Los implementos de hule, pueden  ser fácilmente desinfectados.

Todas  las heridas  contaminadas con tejidos  o fluidos de animales  infectados  con rabia deben  ser lavados  inmediatamente durante  varios  minutos con agua y jabón, lavarse concienzudamente es una medida  muy importante de prevención.




Patogenia

 Siguiendo a la inoculación  del virus, hay una reproducción  local del mismo  en las células epiteliales. Despues, los viriones cruzan los haces neuromusculares y neurotendinales y se mueven centrípetamente al sistema nervioso central, siguiendo las ramificaciones neurales.

Luego, el virus se disemina  a partir del sistema nervioso  central, a través de los áxones  de los nervios trigémino, facial, olfatorio y glosofaríngeo, para llegar a las glándulas salivales, así como a las células olfatorias,  pasando  de ahí a las secreciones  orales y nasales. En el cerebro  del ganado,  el virus tiene  predilección por el bulbo y el cerebelo.

Respuesta inmunológica

 Las vacunas  inactivadas y las vacunas  vivas modificadas son usadas en la inmunización del ganado, lo que se traduce en diferentes respuestas inmunológicas. El nivel de respuesta inmunológica y su duración variará con el tipo y la potencia  de la vacuna utilizada. Las vacunas de virus vivo modificado normalmente producen una inmunidad de relativa larga duración   (3 o  más  años)  mientras que  la vacunación con vacunas inactivadas debe ser repetida  anualmente. Las becerras  recibirán  temporalmente   inmunidad  parenteral, vía anticuerpos calostrales,  que podrán  interferir  con una inmunización activa hasta después  de los 6 meses del nacimiento. Becerras de madres vacunadas con vacuna viva modificada y hasta los 4 meses de edad, generalmente mueren de rabia cuando son desafiadas en fechas posteriores. Es esencial entonces,  considerar el estado inmunológico de la madre al momento de vacunar.

Diagnóstico de laboratorio

El cerebro  es el tejido  usado  rutinariamente en el diagnóstico de la rabia del ganado.  Si el animal  es decapitado en campo,  la cabeza  debe ser refrigerada de inmediato y mantenida así. Si es imposible enviarla al laboratorio de inmediato, se debe proceder a empacarla  para su envío,  si el laboratorio es lejano.




Prevención y control

La rabia bovina se previene  mediante la inmunización de las especies  involucradas, incluyendo los gatos y los perros del rancho. El control  de la población  de vampiros  se ha basado  en numerosos procedimientos como: repelentes,  luces especiales,  envenenamientos, etcétera. Actualmente el uso de anticoagulantes sobre los lomos  de vampiros  atrapados y luego  liberados, (difenadian)  ha probado ser efectivo,  ya que estos animales  tienen  por costumbre lamerse entre si, lo que les produce  la muerte  por hemorragia.







Zootecnista con Maestría en administración, Docente Universitario.

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