Rendimiento: Establecer un sistema de pastoreo rotativo, mejora el rendimiento por hectárea con respecto al pastoreo continuo.  Estos sistemas permiten una rápida comida, con un descanso posterior suficiente para que pueda volver a crecer la pradera.  Además, deberemos tener en cuenta la adecuación de la carga animal según las tasas de crecimiento del forraje y sus cambios (Ibarra, et al., 1987).

Calidad: Comparado con el pastoreo continuo, los sistemas de rotación de pasturas las mantienen en un estado de crecimiento más activo.  También, evita la selección del pasto, permitiendo un pastoreo más parejo con el posterior crecimiento uniforme de las parcelas.  Hay que tener en cuenta que la calidad del forraje difiere en diferentes estratos del pasto, especialmente en las leguminosas y en menor medida en las gramíneas (Ibarra, et al.,1987).

 Rebrote: El pastoreo rotativo y el manejo para mantener reservas adecuadas de carbohidratos en las raíces o rastrojo y el área de hojas residuales respectivas, darán como resultado máximas tasas de crecimiento posteriores.  El rebrote de especies forrajeras luego de ser comidas, se lleva a cabo por una combinación de hojas residuales y reservas de carbohidratos, las que proveen energía al mismo  (Ibarra, et al.,1987).

Persistencia: El pastoreo rotativo resultará en una mayor persistencia de especies forrajeras que rebrotan a partir de carbohidratos almacenados y son sensibles a un sobre pastoreo repetido.  También ayudará en la persistencia de especies durante periodos de sequía (Ibarra, et al.,1987).

Utilización: En la mayoría de las pasturas, hay una gran cantidad de forraje que nunca se consume y eventualmente decae.  Los sistemas de pastoreo continuo tradicionales pueden llegar a usar sólo del 30% al 40% del forraje disponible, perdiéndose el resto por sobre maduración o muerte.  La mayoría de esta perdida ocurre por cargas inadecuadas o durante periodos de crecimiento rápido, cuando existe un exceso en relación a la demanda que el ganado realiza.  El acortamiento de los periodos d pastoreo de tres a siete días, aumenta la utilización del 50 al 65%; a dos días del 55 al 70% y a un día, entre el 60 y 70% (Ibarra, et al.,1987).

Ciclo de los nutrientes: La rotación de pasto provee una mejor distribución de la materia fecal (fertilidad) comparado con el pastoreo continuo tradicional, en donde la mayor parte se distribuye cerca de la sombra y el agua (Ibarra, et al., 1987).