Las terneras jóvenes son sus futuras vacas lecheras y por esta razón, usted como ganadero debe prestar mucha atención a todo el programa de levante. Hacer que las terneras tengan un buen comienzo minimiza los riesgos sanitarios y permite que sean criadas a bajo costo.

En los hatos hacemos grandes inversiones en el mejoramiento genético del ganado lechero de nuestras vacas pero algunas veces olvidamos que el levante de las terneras es un eslabón importante para que se refleje dicha inversión en el futuro.

A continuación trataremos algunos puntos claves que frecuentemente olvidamos y que no se pueden descuidar para lograr el objetivo de tener animales más productivos.

1.  Suministro de calostro

 El consumo de calostro se debe hacer dentro de las primeras 24 horas de vida, durante tres o cuatro tomas al día de nacida, y es definitivo para la salud y supervivencia de la ternera, logrando así, una mayor inmunidad. La ternera es altamente susceptible a enfermedades y también tiene reservas muy escasas de nutrientes; por esta razón el calostro de la madre es indispensable para su inmunidad y nutrición. La cantidad consumida por toma debe ser entre el 8% y 10% del peso corporal, o por ejemplo 2 kilos de calostro para una ternera de 40 kg. En el hato no debemos escatimar esfuerzos para lograr un buen consumo de calostro por parte de la ternera.

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2.  Suministro de leche

 La leche para alimentar las terneras debe proceder de vacas sanas sin problemas de enfermedades transmisibles, se debe suministrar a un mismo horario la cantidad necesaria por animal y con la temperatura ideal (38-40°C). Existen diversos planes de alimentación que van desde 400 hasta 540 litros. A continuación se presenta una sugerencia de un plan de leche. Se pueden presentar variaciones dependiendo del tipo de explotación que se tenga:

3.  Suministro de concentrado y alimentos fibrosos

 Se debe proporcionar concentrado desde la primera semana de nacida a la ternera a libre voluntad pero en pequeñas cantidades. Para mejorar el consumo, se puede suministrar después de dar la leche. El alimento fibroso se puede proveer después de la cuarta semana de vida. Con esto obtendremos un importante desarrollo de la funcionalidad ruminal, tanto en su tamaño físico como en el grosor de las paredes y de las papilas que posteriormente servirán para la adecuada absorción de nutrientes.

4.  Suministro de agua y sal

 El consumo de agua está relacionado directamente con el consumo de alimento iniciador, ésta debe ser de excelente calidad para evitar problemas digestivos o parasitarios. No se pueden subvalorar las necesidades de minerales de las terneras, debemos considerar que son animales en pleno crecimiento y formación de su estructura ósea y muscular. Una sal mineralizada con buenos contenidos de Calcio y Fósforo ayudarán a desarrollar una adecuada matriz ósea. Se deben proporcionar pequeñas cantidades de sal mineralizada a las terneras después de la tercera semana de nacida.

5.  Recipientes para la alimentación

 Los implementos para suministrar la leche, el agua y el concentrado se deben lavar y en lo posible se deben desinfectar después de ser utilizados para evitar que sean fuente de contaminación.

6.  Alojamiento

 Cuando se utilizan terneriles individuales se debe tener la premisa de que todo esté “seco, limpio y confortable”.

Cuando el levante se hace en sitios descubiertos, cuidar las terneras de las corrientes fuertes de viento y evitar tener los animales en sitios con alta humedad (zonas empantanadas).

Los lotes de terneras después del destete no deben ser muy grandes (entre 8 y 12 animales) para que el manejo y control sea más fácil, así mismo debe existir homogeneidad entre los animales que componen el lote para disminuir los problemas de competencia.

7.  Reducir el estrés al momento del destete

 Una vez que la ternera ha sido destetada, manténgala en el mismo lugar durante una o dos semanas y aliméntela con el mismo alimento iniciador asegurándose de que consuma 2 kilos de éste.

8.  Mantenga la relación adecuada entre animales adultos y levante

 Frecuentemente se encuentra un desbalance entre el porcentaje de vacas adultas y el número de animales de levante debido a una mala programación del hato; como consecuencia de ésto, la inversión en la alimentación del levante será mucho más alta que si se levantara el número adecuado para la reposición de las vacas.

9.  Realice frecuentemente seguimiento al crecimiento de las terneras

 Es recomendable realizar pesajes mínimo cada dos meses a los animales de levante para evaluar las ganancias diarias de peso, y hacer los ajustes de manejo o alimentación que sean necesarios si no se cumplen con las metas de crecimiento establecidas para cada hato. Es importante tener en cuenta que existe una relación directa entre las ganancias diarias de peso en la etapa de levante y la futura producción de leche.

Finalmente, el mejor punto para evaluar su programa de levante es el desempeño productivo de los animales en su primera lactancia comparadas con las vacas adultas. Superan las hijas a sus madres?