Reproducción Bovina

¿Qué son los quistes ováricos?

¿Qué son los quistes ováricos de la vaca?

¿Qué son los quistes ováricos en las vacas?

¿Qué son los quistes ováricos?

 Escrito por: MVZ Jorge Ávila García; PMVZ Georgina Cruz H.

 Los quistes ováricos se definen como estructuras llenas de fluido anovulatorio de ≥ 2.5 mm de diámetro que persisten en los ovarios por más de diez días (Archibald y Thatcher, 1992).

Los quistes ováricos se pueden clasificar como foliculares o luteales. Los quistes foliculares son de paredes delgadas, llenos de líquido, estructuras ováricas ≥ 2.5 mm de diámetro, muchas vacas exhiben más de una estructura quística en uno o en ambos ovarios en cualquier momento después de los 40 días postparto.

Cómo se forman los quistes ováricos en el ganado bovino

Los quistes lúteos son de paredes gruesas, estructuras llenas de fluido de ≥ 2.5 mm de diámetro que secretan cantidades normales o mayores de progesterona.

La mayoría de quistes lúteos probablemente se forman mediante la luteinización de un quiste folicular (Garverick,. 1997) y pueden causar infertilidad en la vaca si persisten y mantienen progesterona sistémica en concentraciones que impiden el incremento de LH y la ovulación.

Los quistes lúteos no deben confundirse con cuerpo lúteo aunque se trata de la misma manera con prostaglandinas, el cuerpo lúteo normal que contienen cavidades que van de menos de 2 hasta más de 10 mm diámetro en algún momento durante el ciclo estral y la preñez temprana (Kastelic et a., 1990).

Problemas causados por los quistes ováricos en la vacas

Los quistes ováricos en las vacas lecheras se consideran como la causa principal de pérdida económica y disfunción reproductiva en producciones lecheras (Garverick, 1997) y las vacas a las que se les diagnostica quistes a menudo exhiben intervalos entre partos muy abiertos (Bartlett et a., 1986). La incidencia reportada de quistes ováricos en vacas lecheras varía de 10 a 13% (Erb y White, 1973; Bartlet et a., 1986), y los hatos con problemas pueden tener una incidencia mucho mayor (30 a 40 %) durante periodos cortos (Archibald y Tatcher, 1992).

Los quistes ováricos se pueden manifestar con la presentación de celo anormal y corto, con una conducta estral intensa y prolongada a la que se le denomina ninfomanía (Kessler y Garverick, 1982) que resulta de una baja cantidad de progesterona debido a la ausencia de un cuerpo lúteo funcional e incremento de estradiol de los folículos quísticos (normalmente el estradiol de un folículo preovulatorio inicia una cascada de sucesos endócrinos que inducen la ovulación), en este caso la cascada endocrina no se acopla y la progresión normal al ciclo de estro se interrumpe causando infertilidad.

La etiología de los quistes foliculares es difícil de estudiar porque es impredecible al inicio de la formación de quistes dentro de los individuos (Garverick., 1997).

Los quistes ováricos se caracterizan por provocar anestro, siendo común en vacas altas productoras. Su forma es típica muy parecida a una pelota de Golf.

Clasificación de los quistes ováricos

La fisiología y etología de los quistes ováricos no es muy conocida, se ha implicado la herencia, sin embargo, los estimados son bajos, la mayor producción de leche, contenido de estrógeno de forrajes e infecciones uterinas, compuestos con actividad estrogénica en los alimentos pueden jugar un papel en la enfermedad de quistes ováricos.

Se ha encontrado que la Zearalenona (micotoxina F2) que es un micoestrógeno que produce el hongo Fusarium spp. Por esta razón No se recomienda suministrar más de 500 ppb en el consumo total de materia seca.

En vacas con una condición corporal muy alta durante el periodo seco, en vacas alimentadas con dietas bajas en selenio y en vacas primerizas se pueden presentar altas concentraciones de cetona están predispuestas a la presencia de quistes ováricos.

 Cómo identificar quistes foliculares en el ganado bovino

El diagnóstico de quistes en ganado lechero se puede realizar con exámenes rectales posparto realizados por un médico veterinario.

La palpación rectal permite identificar una estructura grande llena de fluidos, muy suave al talco y con presencia de una membrana delgada comparada con un quiste lúteo.

Quistes ováricos

Como eliminar los quistes foliculares en bovinos

Los quistes foliculares se pueden tratar administrando análogos sintéticos de GnRH (gonadotropina coriónica) a razón de 100 a 200 mcg ( 2.000 a 5.000 U.I.), tenga en cuenta que deben ser aprobados para vacas lecheras (Bierschwal et al., 1975; Según et al., 1976; Whitmore et al., 1979). Esta hormona luteinizante, restablece el ciclo estral en el ovario, aunque no se deben inyectar dosis de forma tan seguida.

Se debe aplicar vía intramuscular profunda utilizando una aguja larga y delgada (calibre del 18 a 20) con jeringa desechable, si no responde al tratamiento a los 15 días después se vuelve a repetir la misma dosis de GnRH o se puede incrementar la dosis.

Si a la tercera revisión la vaca continua con el quiste folicular se debe aplicar 200 mg de progesterona.

El tratamiento con GnRH induce la luteinización antes que la ovulación del quiste folicular y finalmente resulta en la formación de un quiste lúteo (Garverick, 1997; Fricke et al., observaciones no publicadas). Una vez formado el quiste lúteo, la vaca se revisa 15 días después y la regresión puede ser inducida por la administración de PGF2α (Nanda et al., 1988).

Algunos veterinarios usan la progesterona y los progestágenos con éxito, para esto se usan dispositivos intravaginales que disminuyen la concentración basal y la frecuencia pulsátil de LH, y por lo tanto los quistes no podrán seguir hacienda presencia disminuyendo su tamaño.

Rompimiento manual de los quistes ováricos por veterinarios

La ruptura manual de los quistes vía palpación rectal no se recomienda debido a los traumatismos sobre el ovario que causan ooforitis y adherencias que ponen en riesgo la fertilidad de la vaca (Archibald y Thatcher, 1992).

La práctica actual en las producciones lecheras es suplementar a las vacas secas y las vacas en lactancia con vitamina A, E y selenio aproximadamente 100,000 IU y 150, 000 IU por vaca por día respectivamente (Weiss, 1998) ya sea por vía intramuscular u oral en el concentrado, esto como medida preventiva para quistes foliculares y retención de placenta al momento del secado.

Si la presencia de los quistes foliculares es muy frecuente y no responden al tratamiento hay que sospechar de la presencia de micotoxinas como la zeralenona para la cual se integran secuestrantes en el alimento.

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