Las “arvenses” mal llamadas malezas y el equilibrio ecológico en la ganadería

José Oscar Sierra P: Producción y manejo agroecológico de pasturas y cultivos forrajeros en el trópico.

Arvenses es el conjunto de especies asociadas con los cultivos o las plantas forrajeras en los potreros o con las plantas forrajeras en los cultivos. O sea que las plantas que no se come el ganado les pusieron el rotulo de malezas a las que el hombre siempre ha querido erradicar sin evaluar su utilidad dentro del ecosistema. Al fumigar en forma indiscriminada las arvenses en su conjunto en los potreros se eliminan especies muy importantes para el ecosistema entre ellas las leguminosas. Hoy ya se sabe que su presencia es de gran utilidad para el equilibrio ecológico de los ecosistemas agrícolas ya que mejoran la fertilidad global de los suelos, a través del amplio reciclaje de nutrientes que hacen eficientemente con sus raíces profundas y porque ayudad a la recarga de agua en el suelo. Además, la gran mayoría de ellas contienen principios tóxicos y substancias medicinales que son utilizados por los animales para curar sus dolencias.

En general el manejo que se le hace a las pasturas en zonas tropicales es de tipo extensivo-extractivo sin tener en cuenta la Re mineralización de los suelos y los criterios de sostenibilidad de la producción, ya que ha estado dirigido por los ganaderos a favorecer las especies menos deseables y mantener agotadas y en malas condiciones las especies forrajeras más deseables. Esto porque el pastoreo más utilizado es el continuo o de largos periodos de ocupación de los potreros con carga bajas, lo que favorece el consumo selectivo y constante de las especies más deseable sin importar el rebrote o retoño permitiendo que el animal vuelva a consumir la misma planta antes de alcanzar su desarrollo para el punto de cosecha, no permitiéndole así recuperar sus nutrientes.

En la actualidad ya existen extensas zonas con déficit de agua en gran parte del año, debido a la utilización de prácticas inadecuadas o incompatibles con los ecosistemas.

Es preocupante en verdad, como en la ganadería los productores están interesados en desarrollar solo uno de los tres componentes (suelo, planta, animal) en el que se fundamenta el proceso productivo. En forma casi exclusiva todo el esfuerzo se enfoca en el mejoramiento genético de los animales con biotecnología de punta (súper ovulación, fertilización en vitro, trasplante de embriones, inseminación artificial) en las que se invierten millonarias sumas. Mientras esto ocurre poco se investiga en el desarrollo de tecnologías apropiadas para el manejo y conservación de los suelos.

El modelo de pastoreo continuo

Es el más trabajado por los ganaderos. Es un sistema basado en: 1)- El uso intensivo de insumos externos: herbicidas, plaguicidas, drogas, implantes hormonales, vermífugos, mano de obra entre otros. 2)- Poca intensidad de administración y 3)- El uso extensivo y degradador del suelo y las pasturas, que en su momento lo volvieron posible, ahora es inviable.

El método tradicional actual es alto en insumos externos porque se desarrolló más por la influencia de los representantes de ventas que por la de verdaderos agentes de extensión en tema relacionados con tecnologías apropiadas para la producción ecológica no degradadora de los recursos naturales. (Sus principios y prácticas de manejo están orientadas a afectar negativamente los cuatro procesos que rigen la sostenibilidad ecológica en la naturaleza: el ciclo del agua, el ciclo de los minerales, la biodiversidad y el ciclo de energía.)

Para mantener potreros limpios como la revolución verde lo aconsejó para los cultivos, apareció la distribución y venta de herbicidas, con la premisa de ser la manera más rápida y económica para eliminar arvenses; de este modo se generalizo la moda de mantener los potreros limpios y así los animales perdieron la forma natural de purgase y de curarse sus dolencias como lo venían haciendo durante toda su historia, evolución y desarrollo. Al desaparecer las arvenses de los potreros, quedó el campo libre para introducir vermífugos y parasiticidas externos, otro negocio floreciente y rentable para los fabricantes y distribuidores de este tipo de productos.

Los suelos de las zonas templadas, en forma general se han desarrollado a partir del basalto, un material mucho más rico en minerales que los que dieron origen a muchos suelos tropicales. Por lo tanto, en los suelos de zonas templadas la mayor parte de los nutrientes está contenida en el suelo mineral: en cambio, en los suelos tropicales el 80% o más de los nutrientes están en la materia orgánica del suelo.

En las zonas templadas, el clima es fuertemente marcado por la estacionalidad con cuatro estaciones definidas. Primavera, verano, otoño e invierno. Los suelos permanecen tres meses del año congelados y tres descongelados; cuando llega la primavera aquellos todavía están muy fríos para permitirla germinación de las semillas. Por esta razón se desarrolló un tipo de labranza que posibilita insolar o recalentar los suelos, para que las semillas germinen temprano en la primavera. Este tipo de labranza voltea el suelo, ‘para insolarlo y para lo cual se diseñaron los arados de discos y de vertedera.

Por su parte en el trópico los suelos permanecen la mayor parte del año insolados por las altas temperatura reinante; por tanto no requieren voltear los suelos, al contrario es necesario mantenerlos protegidos con cobertura vegetales densas, para defenderlos de las altas temperaturas de otro modo se destruye la biota del suelo superficial.

En los primeros 15 cm superficiales del suelo se halla la micro flora aeróbica, la más importante en la descomposición de los materiales orgánicos que requieren aire y oxígeno para vivir; entre 15 y 30 cm de profundidad se encuentra la micro flora anaeróbica, que vive en ausencia de aire u oxígeno.

La labranza convencional con arados de discos que invierte el suelo entierra la micro flora aeróbica, la deja en ausencia de oxígeno y la destruye; así mismo sucede con la micro flora anaeróbica, pues la desentierra y la coloca sobre la superficie, en presencia de oxígeno. Además, el sol esteriliza la tierra.

Igualmente, con el modelo de solo gramíneas se eliminaron las especies recicladoras de minerales y se limitó la calidad nutritiva de las pasturas; se creó así la necesidad de suplementar los animales con sales mineralizadas y de alimentos concentrados para el logro de altas producciones por animal. La concepción y promoción del potrero limpio fue la mejor forma de montar un negocio en cadena.

Desarrollo sostenible

Se puede llamar desarrollo sostenible, aquél desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones. Instintivamente una actividad sostenible es aquélla que se puede conservar.

Una relación clara, pero negativa a entre el desarrollo sostenible y la tecnología, la constituye la revolución verde, que se basó en el fomento de plantas con gran capacidad de respuesta a la aplicación de un paquete tecnológico intensivo en recursos artificiales, con altas capacidades de contaminación y degradación ambiental. Su contribución al aumento de la producción fue importante pero propicio un desarrollo insostenible… produciendo efectos degradativos tales como : la erosión, la desertificación, la compactación, el endurecimiento sellamiento interno, la acidificación, la alcalinización la salinización y el agotamiento de la fertilidad y la actividad biológica la degradación del suelo.

El suelo, como recurso natural, sufre de algunos problemas de ‘salud’ y uno de los más comunes es la salinización. Se considera que un suelo es salino cuando concentra excesos de sales, y el origen puede ser por causas naturales o por la intervención del hombre.

Algunas de estas causas naturales se dan cuando el agua subterránea sube a la superficie y al evaporarse deposita las sales que lleva disueltas, o cuando la tierra es inundada por arroyos o ríos. Entre las acciones del hombre que abonan a la salinización del suelo, se encuentran la deforestación, un mal drenaje, riego con aguas saladas o con aguas residuales sin tratar.

Las consecuencias de esta enfermedad en el suelo se manifiestan con la falta de nutrientes en las plantas, afectando su tamaño y color, así como la quema de sus raíces. También se da lugar al efecto conocido como ‘plasmolisis’, que es cuando la planta cede su agua al suelo, totalmente contrario a un proceso natural.

Para contrarrestar la salinización del suelo se recomienda utilizar compostas, regar con aguas de ríos o mantos acuíferos, ya que generalmente están libres de sales y/o minerales; también se aconseja nivelar el suelo para evitar estancamientos. Otro aliado podría ser la siembra de algunos cultivos como las espinacas, alubias, fresas, cebollas y zanahorias, porque ayudan a detectar esa enfermedad debido a su sensibilidad.

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