Linfoadenitis caseosa en Ovinos y caprinos

Causas de la Linfoadenitis caseosa en Ovinos y caprinos.

La Linfoadenitis caseosa en Ovinos y caprinos es una enfermedad  crónica e infecciosa causada por la bacteria Corynebacterium pseudotuberculosis. La bacteria produce inflamaciones de los nódulos linfáticos y abscesos que se localizan en los lugares indicados en la Figura. 

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La bacteria  ingresa al cuerpo del animal por pequeñas  heridas en la piel o por las mucosas. La incubación, antes de que se desarrolle el absceso con pus, puede demorar de 6 meses. Este absceso se puede romper y eliminar el material espontáneamente, contaminando el ambiente e infestando a otros animales.

Localización de los abscesos e inflamaciones de los nódulos linfáticos afectados por C. pseudotuberculosis.

Control de la Linfoadenitis caseosa en Ovinos y caprinos.

Es una enfermedad  de difícil control. Normalmente la causa de la diseminación es la introducción de animales infestados al piño. Los animales de alto valor económico que presentan abscesos  pueden ser tratados,  pero deben ser aislados del resto de los animales. En tanto los que no cumplen con esta característica es preferible eliminarlos.

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Las crías deben ser separadas  de sus madres para evitar contagio. Como la enfermedad  se contagia  por medio de heridas, es importante mantener  la infraestructura de corrales libre de elementos que produzcan cortes, como alambres y clavos.

Todo el instrumental utilizado con los animales debe ser esterilizado, con el objetivo de evitar la transmisión de enfermedades de un animal a otro. La esterilización del instrumental  puede realizarse sometiéndolos  a agua hervida por unos minutos.

Los lugares donde se aíslan los animales enfermos o que han sido contaminados con pus, deben ser desinfectados y lavados. Todo el material contaminado debe ser quemado.

Tratamiento de la Linfoadenitis caseosa en Ovinos y caprinos.

Como ya se dijo, en situaciones especiales  es posible tratar  a los animales. Con una jeringa y con una aguja se extrae la pus del absceso, teniendo cuidado de no contaminar  el ambiente  (la pus debe ser quemada).

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Luego, para desinfectar  el absceso con otra jeringa se introduce formalina. Posteriormente se extrae la formalina y se hace una incisión para drenar el absceso y se vuelve a desinfectar, limpiando bien el absceso. El animal tratado debe ser mantenido aislado hasta que la incisión del absceso esté totalmente sana.