Enfermedades de perros

Dermatofitosis en Perros y Gatos

Dermatofitosis en Perros y Gatos

Dermatofitosis en Perros y Gatos

Dermatofitosis en Perros y Gatos

Definicion de Dermatofitosis

La dermatofitosis es una infección (de la piel, pelo o uñas) debida a un hongo de los géneros Microsporum, Tricophyton, o Epidermophyton.

Etiologia y  Patogenesis

La causa más frecuente de la dermatofitosis en los gatos es M. canis. En el perro, la causa más frecuente es M. canis y M. gypseum . Otros dermatofitos aislados con mayor frecuencia son T. mentagrophytes, M. persicolor, M. erinacei y M. verrucosum. Se pueden aislar dermatofitosis de la piel y el pelo de gatos aparentemente normales, en particular los que viven en colonias, circos, y criaderos, aunque los gatos que viven en bogares es poco probable que estén infectados.

Algunos grupos de animales parecen estar predispuestos a la infección. Es decir, se pueden aislar dermatofitos con mayor frecuencia de la piel de gatos de menos de 12 meses, presumiblemente debido a que su sistema inmunitario aún no ha madurado completamente . En general la dermatofitosis es más frecuente en animales jóvenes; la dermatofitosis debida a M. canis es más frecuente en los gatos Persas.

Los animales viejos, enfermos, inmunocompetentes, o gravemente estresados también están predispuestos aparecer dermatofitosis, y presentan síntomas clínicos más graves . Los Jack Russell Terrier están predispuestos a padecer dermatofitosis debidas a T. mentagrophytes y T. erinaceP. Tras una infección con un dermatofito, el animal responde con una respuesta tanto celulomediada como humoral910 . La respuesta inmune, en particular la respuesta celulomediada, tiene por resultado la superación de la infección”.

La reacción inflamatoria provocada por dermatofitosis también provoca un incremento de la proliferación epidérmica, que tiende a “lavar” la epidermis. Este estado de inmunidad no parece conferir una resistencia completa, aunque las infecciones posteriores en un hospedador inmune provocan un inicio más rápido de los síntomas clínicos y una tendencia a superar las infecciones con mayor rapidez .

La infección experimental genera lesiones que alcanzan el tamaño máximo al cabo de unas cinco semanas después de la infección. Se han descrito curaciones espontáneas de dermatofitosis, pero el riesgo de una infección zoonótica hace imprescindible el tratamiento.

Tiene una gran importancia para los otros gatos, y para las personas dentro del mismo hogar o colonia, la difusión de esporas fúngicas viables al entorno inmediato del animal infectado. Tienen la capacidad de mantenerse viables en el entorno durante 18 meses . Para tratar adecuadamente una dermatofitosis es muy importante controlar esta fuente de contaminación.

Caracteristicas Clinicas  de Dermatofitosis

Los síntomas clínicos de la infección por M. canis en el gato varían desde un portador asintomático hasta dermatitis costrosa . Las lesiones típicas consisten en una o más áreas focales delimitadas de 3 cm de diámetro, con caspa fina y pelo apelmazado, típicamente en la cara, cabeza o patas (Figuras 242, 243).

Puede haber prurito e inflamación pero habitualmente son mínimos en las lesiones focales. Entre otras manifestaciones de la dermatofitosis debida a M. canis, se incluye alopecia generalizada o regional (Figura 244), dermatitis papulocostrosa, granulomas subcutáneos localizados, y onicomicosis. En general, la dermatofitosis canina por M. canis es más inflamatoria que la que se observa en el gato.

La lesión clásica consiste en una zona de inflamación que se expande lentamente, costras y alopecia con curación central, aunque ocasionalmente pueden observarse lesiones múltiples. Es frecuente observar caspa superficial y pápulas costrosas en la zona de alopecia. La dermatofitosis debida a T. mentagrophytes (y M. gyseum) es mucho más inflamatoria (Figura 245, 246).

Las lesiones faciales pueden ser sorprendentemente simétricas, con eritema, costras, alopecia y furunculosis. Pueden estar afectadas grandes áreas y no es infrecuente ver que está afectada toda la superficie de la piel de una extremidad. El área afectada tiene un borde bien delimitado, a menudo marcado por una zona de inflamación y costras.

El prurito es variable. La dermatofitosis debida a M. persicolor es rara. Lo que tiene fuera de lo común, es que las hitas fúngicas se quedan confinadas en el estrato córneo y no invadan el pelo. Las lesiones clínicas asociadas con Ai. persicolor se observan con frecuencia la cabeza, y se caracterizan por una caspa superficial con una alopecia mínima e inflamación.

Diagnostico Diferencial

Gato

Lesiones focales:

• Abceso por mordedura de gato

• Cheyletelliosis

• Demodicosis

Lesiones regionales/generalizadas:

• Hipersensibilidad a picadura de pulgas

• Defluxión telogen i ca/anagénica

• Alopecia psicógena

Perro

Lesiones focales:

• Pioderma superficial

• Demodicosis

• Fallos de queratinización

• Alopecia post inyección

Lesiones faciales/regionales:

• Demodicosis

• Pioderma superficial

• Enfermedades inmunomediadas

• Lesiones micótica profundas

Figuras 242-244. Dermatofitosis. La dermatosis por Microscopurom canis acostumbra a provocar alopecia focal (242, 243), aunque no algunos casos, sobre todo en animales jóvenes, pueden aparecer lesiones generalizadas (244).

Figuras 245, 246. Dermatofitosis. La infección por Trycophyton mentagrophytes acostumbra a provocar lesiones inflamatorias bien demarcadas tanto en gatos (245) como en perros (246).

Pruebas Diagnosticas

La exploración clínica y posiblemente la presencia de lesiones zoonóticas puede ser sugestiva, pero no hay que iniciar nunca el tratamiento sin haber establecido un diagnóstico definitivo. El examen microscópico de frotis tratados con KOH puede revelar la presencia de esporas alrededor del tallo del pelo (figura 247), aunque esta técnica a veces produce resultados falsos negativos.

Cuando se explora un gato en la oscuridad con una lámpara de Wood (esperando a que sea ya calentado lo suficiente) en algunos casos de dermatofitosis por M. canis se observará una fluorescencia verde, pero no en todos. La única forma de conseguir un diagnóstico definitivo es el cultivo del material sospechoso con un medio de prueba de dermatofitos o agar Sabouraud (figura 248, 249), y además es él único método fiable para establecer un diagnóstico negativo.

Tratamiento de la Dermatofitosis

Los gatos que presentan lesiones mínimas aisladas y bien delimitadas probablemente no es necesario esquilarlos . Sin embargo, en todos los casos de dermatofitosis generalizada y dermatofitosis en gatos de pelo largo hay que esquilar el cuerpo y quemar los pelos esquilados. Este proceso puede ayudar a reducir en parte de la contaminación del entorno asociada a la dermatofitosis.

Tratamientos tópicos

Es inadecuado utilizar solamente tratamientos tópicos. Los agentes antifúngicos tópicos específicos, tales como el miconazol y clotrimazol, pueden ser un tratamiento adjunto útil para las lesiones focales, siendo preferible los baños con el miconazol o sulfuro de lima en los cuadros más extensos . La clorhexidina sola no es efectiva para eliminar la dermatofitosis o inhibir la contaminación ambiental. Las infecciones en los criaderos de gatos requieren una terapia prolongada y necesitan cambios de manejo difíciles.

Tratamiento sistémicos

En todos los casos de dermatosis felina se recomienda la terapia sistémica. El primer tratamiento de elección es griseofulvina (50 mg/kg p.o. q 24 h) dada con una comida aceitosa. La griseofulvina es un teratógeno potente y no se debe utilizar en el tratamiento de los animales restantes. Como efectos colaterales ocasionales puede producir depresión, ataxia y anemia. Generalmente estos efectos colaterales se resuelven cuando se interrumpe el tratamiento con griseofulvina.

En los gatos con una infección por FeLV es más frecuente que se produzca una depresión de la médula ósea. También pueden utilizarse otros fármacos alternativos como ketoconazol (5-10 mg / kg p.o. q 24 h) o itraconazol (10 mg/kg p.o. q 24 h).

Hay que mantener el tratamiento durante por lo menos 4-6 semanas y no se debe suspender hasta que los cultivos fúngicos sean negativos. Esto es particularmente importante porque los cultivos fúngicos pueden seguir siendo positivos durante mucho tiempo después de que aparentemente se hayan resuelto los síntomas clínicos.

Tratamiento del entorno

Hay que pasar el aspirador por las zonas de la casa frecuentadas por el animal para eliminar el pelo contaminado y las esporas. Las jaulas y cualquier otra superficie que tolere la lejía se lavan a diario con una solución de lejía doméstica al 1:10. También se puede utilizar un spray de miconazol como agente para tratar el entorno.

Puntos Claves

• Existe un gran potencial de diagnósticos erró- neos.

• Tenga cuidado con el riesgo zoonótico.

• Es imprescindible una buena comunicación con el cliente.

Figura 247. Fotografía microscópica de un talío de un pelo en el que se observan hifas y esporas. Observe que éstas dan al pelo un aspecto “sucio” y engrosado.

Figura 248. Cultivo positivo de un medio de cultivo de dermatofitosis. La imagen crítica es el aspecto del cambio de color unido a la aparición del crecimiento de la colonia.

Figura 249. Esta es la misma placa que la 248 aunque una semana más tarde. El color rojo uniforme hace que ahora sea imposible decir sí el crecimiento fúngico apareció antes o después del cambio de color.

Video sobre dermatofitosis en mascotas

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