Alimentación del caballo

Para diseñar una correcta alimentación a nuestro caballo debemos tener en cuenta que es un herbívoro no rumiante, que es muy delicado y que los caballos deben ingerir pequeñas cantidades de alimento casi constantemente. Se debe alimentar a todos los caballos de la cuadra al mismo tiempo con el fin de evitar que se pongan nerviosos.

Para diseñar una dieta equilibrada hay que tener en cuenta la edad, el peso vivo, sus gustos, su estado de estabulación y sobre todo el trabajo que realiza, debiendo tratar a cada caballo como un individuo. El peso vivo (kg) se puede calcular de manera muy sencilla con una cinta métrica mediante la fórmula del I.N.R.A.

alimentacion del caballo

Como ejemplo, y teniendo en cuenta que varía en función de todas las características anteriores, se puede establecer que un caballo de 1,70 m y 500 kg necesita ingerir diariamente entre 12 y 14 kg de alimento en total, cuya proporción en forraje y concentrado dependerá del trabajo que realice. Por otra parte, es vital que dispongan de agua, que debe ser de calidad y encontrarse siempre a disposición de los animales y a una temperatura moderada.

 Tipo de alimentación del caballo

La alimentación del caballo se compone del forraje y del concentrado (pienso) en proporción variable. El forraje aporta la fibra necesaria, supone la mayor parte del volumen de la dieta y puede ser henificado o ensilado.

alimentacion del caballo

Los henificados no se deben administrar cuando tengan moho porque pueden causar importantes trastornos respiratorios y resultar tóxicos. Los más comunes son:

— La paja de cereal con mucha fibra, poco digestible y muy bajo valor alimenticio.
— La alfalfa con gran poder alimenticio-proteico.
— El heno de hierba, que es más digestible que la alfalfa.
— Los ensilados, que son más digestibles y muy adecuados para caballos con problemas respiratorios por carecer de polvo pero mucho más caros.

El concentrado aporta la mayoría de la energía, por ello se debe aumentar la proporción cuanto más ejercicio realice el caballo oscilando entre el 0 y el 50% del peso de la ración. Se pueden administrar enteros, extrusionados, machacados, etc., pero nunca molidos y pueden ser concentrados o compuestos.

Los piensos concentrados más comunes son:

— Cebada. Aporta energía y proteína.
— Avena. Es muy digestible.
— Maíz. Debe suministrarse en copos, cocido y sólo como suplemento para dar energía no superando el 10% del peso del concentrado.
— Salvado. No tiene valor alimenticio pero se puede incluir para proporcionar volumen. No se debe administrar más de 500 g por caballo y día porque tiene un importante desequilibrio calcio-fósforo.

Piensos compuestos. Son una mezcla de concentrados, algunos incluyen el forraje, aunque es recomendable administrarlos con un forraje para mejorar su digestibilidad.

alimentacion del caballo

Reglas básicas de la alimentación del caballo

— Mantener siempre una dieta equilibrada, nunca alimentarlo sólo con concentrado.
— Darle gran número de comidas, pero cada una de ellas de poca cantidad.
— Crear una rutina y seguirla, cualquier cambio en el horario puede llegar producirles una alteración gastrointestinal.
— No hacer cambios repentinos en la dieta.
— Suministrar primero el forraje y después el concentrado.
— No trabajar al animal una hora antes ni después de las comidas.
— No viajar una hora después de las comidas.
— Vigilar la calidad de todos los alimentos.
— Tener en cuenta que cada caballo debe ser tratado como un individuo para diseñar su dieta.

Cambio de alimentación del caballo

Una incorrecta variación en la dieta puede tener graves consecuencias, como el cólico o la infosura; por ello debe hacerse de modo gradual intentando que el caballo lo note lo menos posible. Se debe introducir el nuevo alimento a razón de 400 g diarios en detrimento del que vamos a retirar. No debemos olvidar que los cambios de forraje, en muchas ocasiones no tan vigilados, son más peligrosos.

Alimentación del caballo deportivo

Un caballo que realice un gran desgaste necesita tres o cuatro comidas diarias, siendo en la última en la que se le proporcione la mayor cantidad de forraje con el fin de que su aparato digestivo esté en continuo movimiento, además se le debe administrar 60 g de sal o electrolitos, ya que son animales que sudan mucho. También deberá disponer, como todos los caballos, de una piedra de sal.

Es este tipo de alimentación en el que el porcentaje de concentrados será mayor, llegando hasta el 50% del peso de la ración. En periodos de descanso se debe reducir la cantidad y el porcentaje de concentrados.

Alimentación de la yegua

En contra de la opinión mayoritaria, la yegua preñada no debe tener sobrepeso, lo adecuado es que las costillas no sean visibles, pero sí fácilmente palpables. De los 11 meses que dura la gestación en la yegua, durante los 6 primeros ésta puede mantenerse con una adecuada dieta de mantenimiento. Es a partir del séptimo mes cuando se le debe suplementar concentrados  y en los tres últimos meses las necesidades aumentan considerablemente.

En los últimos tres días se debe dar un concentrado de baja energía y un forraje de alta calidad, pudiendo la yegua despreciar el concentrado.

Alimentación del potro

En las tres o cuatro primeras horas después del nacimiento, el potro necesita mamar el calostro materno, puesto que le proporciona una importante protección inmunitaria y una resistencia al choque térmico del parto. Los potros pueden llegar a mamar 100 veces en 24 horas durante los primeros días de vida.

A los 15 ó 20 días los potros comienzan a mordisquear, a medida que crecen van consumiendo forraje y no será necesario dar pienso especia para potros hasta los 4 meses de edad, con el fin de acostumbrar a los animales poco a poco al cambio de alimentación. Se les suele administrar entre 0,5 y 0,75 kg de pienso por cada 100 kg de peso y es recomendable hacerlo en un comedero para crías.

A los 6 meses de edad se produce el “temido” destete, período en el que se debe vigilar a los potros con especial atención, se trata de un momento muy estresante en el que pueden dejar de comer o hacerlo en exceso. Siempre que sea posible es aconsejable destetar varios animales juntos.

La alimentación de los potros en su primer año de vida resulta decisiva.

Alimentación del potro huérfano

Si no es posible encontrar una madre nodriza se debe alimentar al potro con biberón, intentando que lo antes posible beba él sólo de un cubo. Para preparar un sustitutivo a la leche materna se debe utilizar leche en polvo especialmente preparada para potros.

Se deben alimentar cada 2 horas las dos primeras semanas, cada 4 las dos siguientes y finalmente 4 veces al día hasta el destete que debe producirse lo antes posible pasando a alimentarse por sí solo.

Alimentación del caballo enfermo

Cuando nuestro caballo esta triste, inapetente… se debe retirar el concentrado y dejar sólo el forraje. Como regla general la dieta debe ser más digestible, rica en vitamina B y más palatable. En todos los caballos, pero más en los enfermos, es recomendable administrar el concentrado, una vez repuesto en la dieta, remojado previamente en agua durante 12 h o incluso cocido.

Hay que tener en cuenta que la pérdida aguda o crónica de peso tiene que ser diagnosticada por el veterinario al estar causada por alguna enfermedad. Existen algunos “trucos” que nos ayudaran a que nuestro caballo recupere peso:

— Disminuir el ejercicio.
— 350 ml diarios de aceite poliinsaturado (maíz).
— Selenio y vitamina E como antioxidantes.
— Heno a discreción.
— Administrar melazas en el concentrado para que sea más apetitoso.
— Dar el concentrado en 3 ó 4 veces.

Si por el contrario nuestro caballo padece de sobrepeso, problema muy frecuente en Pura Raza Español (en adelante PRE) debemos administrar un pienso pobre en energía y aumentar el porcentaje de forraje de la ración.

Alimentación del caballo viejo

Los caballos viejos necesitan un control más exhaustivo de su dentadura por la formación de bordes cortantes que pueden disminuir considerablemente la ingesta. Es aconsejable suministrar el alimento más digestible y mojado para mejorar la digestibilidad así como aumentar el  número de tomas.

Estos caballos son más propensos a los cólicos, por lo que también es aconsejable soltarlos con más frecuencia.

Alimentación del caballo en los viajes

En los viajes se debe tener especial cuidado con el consumo de agua, para evitar una posible deshidratación. Para viajes largos o caballos especialmente nerviosos es recomendable suministrar electrolitos y probióticos.

La ración de concentrado debe reducirse considerablemente el día anterior, llegando incluso a desaparecer durante el viaje.

Sigue leyendo