Neosporosis Bovina

Definición

La Neosporosis Bovina es una enfermedad parasitaria de identificación reciente en México. En los bovinos produce aborto en el segundo tercio de la gestación o problemas neonatales en becerros.

Etiología

Neospora caninum es un protozoario de la familia Aplicomplexa, el cual fue identificado en 1988 como un género distinto ya que anteriormente era confundido con Toxoplasma gondii. En la actualidad, se desconoce el ciclo biológico de este microorganismo. Los taquizoítos miden de 5-7 micrómetros.

Epidemiología

La Neosporosis Bovina es una enfermedad similar a la toxoplasmosis en perros y rumiantes neonatos.  La Neospora caninum no se distingue de la T.  gondii en secciones histológicas. Se desarrolló una prueba de inmunohistoquímica para auxiliar el diagnóstico sobre el parásito en secciones de tejido reactivas a estudios parasitoscópicos.

Se ha detectado la presencia del parásito en fetos bovinos, así como en sus placentas, también se descubrió que está asociado con la parálisis neonatal, así como con la del becerro recién nacido.

En estudios recientes desarrollados en el este y noreste de los Estados Unidos, se informó que las infecciones por Neospora son la principal causa de aborto en el ganado lechero. No obstante, se reportan casos similares en otras partes del mundo, por lo tanto, es de distribución mundial.

Transmisión

La transmisión del parásito es por vía transplacentaria, aunque también puede ser por ingesta de tejido infectado, en el caso de los carnívoros (es similar a la transmisión de la toxoplasmosis).

Signos clínicos

Sólo se reportan infecciones clínicas en perros y becerros. El único signo clínico observado en las vacas infectadas es el aborto; los fetos generalmente están autolisados y raramente momificados. Esto ha resultado un hallazgo patológico importante, sin embargo, ha sido difícil determinar la causa de la momificación, ya que los tejidos se encuentran autolisados.

Los fetos no presentan lesiones macroscópicas determinantes. Los periodos en que se presentan la mayoría de los abortos, oscilan entre el cuarto y el sexto mes de gestación. La infección causada por Neospora en bovinos no siempre produce aborto; también puede suceder que la infección se adquiera congénitamente y por ello se encuentre en neonatos.

En el caso de éstos, los signos clínicos varían, pero generalmente estos se limitan a disfunciones en miembros, los cuales se inician con leves defectos propioceptivos hasta terminar en la parálisis. Estos signos empiezan a manifestarse entre el segundo y el quinto día posterior al nacimiento.

La parálisis ascendente, seguida por contracción muscular, causa hiperextensión de miembros, debilidad cervical, además de disfagia, la cual progresa hasta causar la muerte del recién nacido. Los animales que llegan a estabilizarse, presentan parálisis posterior.

Se han identificado lesiones asimétricas de la médula espinal. Generalmente, las constantes fisiológicas se mantienen normales.

Lesiones microscópicas

Por lo general, las lesiones encontradas en los fetos o en los becerros se localizan en el cerebro, médula espinal, corazón y, ocasionalmente, en pulmones y riñones. Además, se identifican las siguientes lesiones:

a) Miocarditis y encefalitis no supurativa, necrosante, multifocal.

b) Focos centrales de necrosis rodeados por células inflamatorias (células gliales y mononucleares).

c) Encefalitis multifocal con focos de gliosis o necrosis, los cuales están ocasionalmente
mineralizados e inflamados.

d) En el músculo esquelético y en el corazón se encuentran taquizoítos intracelulares, además, en este último, se observan en las fibras de Purkinje y las células endoteliales.

e) Lesiones menos frecuentes incluyen necrosis hepática multifocal.

f) Nefritis intersticial no supurativa, focal.

g) Neumonía intersticial.

h) Adenitis adrenal.

Diagnóstico

No se ha estandarizado la prueba ante mórtem en ganado bovino, sin embargo, se usa la prueba de inmunofluorescencia como una prueba indirecta de anticuerpos fluorescentes, la cual detecta anticuerpos contra taquizoítos.

Tratamiento

En estudios experimentales, donde se trabaja con cultivos celulares, se ha visto que existe una variedad de agentes efectivos que actúan sobre los taquizoítos, tales como: lasalocid, monenzina, piritexim, pirimethamina y trimetoprim. El tratamiento es efectivo, siempre y cuando se aplique antes de desarrollarse las manifestaciones clínicas severas.

El tratamiento en perros, está basado en trimetoprim sulfadoxina, a dosis de 15 mg/kg, dos veces al día, durante seis semanas. También se puede utilizar oxitetraciclina, 10 mg/kg por vía intravenosa lenta cada 12 o 24 horas.

Control y prevención

Hasta que la fuente de infección de Neospora sp. En el ganado bovino no esté bien determinada, es difícil desarrollar programas de control. La transmisión de la infección, de la vaca al feto, es altamente probable. Debe tenerse cuidado con los becerros nacidos de esas vacas, debido a que su situación es delicada, ya que nacen débiles o paralizados.

Debe procurarse que el agua y el alimento que ingieran estén libres de contaminantes, sobre todo por las heces de los animales silvestres. Se recomienda que los fetos y placentas infectados
sean incinerados, para evitar que otros animales se infecten.

Incidencia en México

Existe escasa información. acerca de esta enfermedad entre los médicos veterinarios y productores pecuarios; además, no se han realizado estudios epidemiológicos en vacas, ni en los fetos de bovinos abortados.

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