Pastos y forrajes

Valor nutricional de los pastos

Valor nutricional de los pastos

Valor nutricional de los pastos

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Las plantas forrajeras constituyen la base de la alimentación del ganado vacuno. Además, son la fuente de nutrientes más barata y la mejor adaptada a los requerimientos fisiológicos de los rumiantes; siendo fundamental que esta forma de alimento esté disponible en cantidad y calidad suficientes, para que el rumiante pueda expresar toda su capacidad genética de producción.

En cuanto a la cantidad,  la pastura utilizada eficientemente, deriva en altos rendimientos por Ha.  Al considerar el rendimiento de un producto es necesario expresarlo en unidades de materia seca, ya que un forraje puede producir gran cantidad de materia verde, pero la misma puede llegar a estar constituida por una elevada cantidad de agua.

En un forraje de este tipo, si bien a priori tendría una elevada producción, el material nutritivo aprovechable por el animal sería bastante menor debido a la gran cantidad de agua del mismo.

Por otro lado, la calidad de los forrajes dependen del valor nutritivo de los mismos, y  se encuentra  indicado por el contenido de proteína bruta (PB) y energía de los alimentos, la cual es determinada a través de los nutrientes digestibles totales (TDN),  (Pérez, 2006)[1].

Materia seca (MS)

La materia seca de los alimentos está constituida por una fracción orgánica y otra inorgánica. El componente inorgánico está dado por los minerales que posee el vegetal, principalmente potasio y silicio. Pero también, la mayoría de los compuestos orgánicos contienen elementos minerales como componentes estructurales, por ejemplo, las proteínas contienen azufre, y muchos lípidos, carbohidratos y fósforo.

El componente orgánico está constituido por carbohidratos, lípidos, proteínas, ácidos nucleicos, ácidos orgánicos y vitaminas (Bassi, 2006)[1].

Los carbohidratos son los más abundantes en todos los vegetales y en la mayoría de las semillas. Esto se debe a que los carbohidratos, principalmente celulosa y hemicelulosa, son los principales componentes de la pared celular de los vegetales y a que constituyen la mayor fuente de almacenamiento de energía en forma de almidón y fructosanos (Bassi, 2006).

La composición de los alimentos se puede sintetizar en el siguiente esquema:

composicion nutricional de los alimentos

Para calcular el contenido de materia seca en porcentaje (%MS) de un forraje se pesa una muestra representativa del mismo, luego se la coloca en estufa hasta que en pesajes sucesivos, mantenga un peso constante debido a la pérdida de todo su contenido de humedad. Por último se estima el porcentaje de materia seca  (MS) del material mediante la siguiente fórmula:

Digestibilidad de los pastos

La digestibilidad de todos los materiales está dada en función de la composición celular y, más precisamente, de la composición química de cada forraje en estudio. Las células vegetales están constituidas por una fracción correspondiente al contenido celular y otra a la pared celular.

El contenido celular posee una digestibilidad casi total, siendo en promedio del 98%.  Mientras tanto, la pared celular posee una digestibilidad muy variable, que se manifiesta en función de la proporción en que se encuentren sus componentes: hemicelulosa, celulosa y lignina; en la Tabla 1 se muestran los contados de estos elementos en distintos tipos de forrajes. Estos tres elementos químicos constituyen en conjunto la fibra vegetal, siendo su cantidad tanto como su calidad lo que más afecta la digestibilidad (Bassi, 2006).

A partir del análisis de los componentes de la pared celular se puede llegar a estimar mediante fórmulas cuál es la digestibilidad aproximada del forraje. Para ello se han desarrollado varias ecuaciones, pero como ejemplo citaremos la propuesta por Adoptado por el American Forage and Grassland Council, y citado por TORREGOZA (2005)

DIGESTIBILIDAD (%) = 88.9 – (0.779 x FDA)

  Tabla 1. Hemicelulosa, celulosa y lignina en la pared celular de los forrajes

Fuente: Parsi J. et. al (2001)[1]

Fibra vegetal

 Es un conjunto de filamentos constituidos por hidratos de carbonos, que se componen de un entramado tridimensional de celulosa, hemicelulosa y lignina.  Los análisis que se utilizan en la actualidad son los propuestos por Van Soest; los cuales permiten separar el contenido celular de la pared celular; a esta última se divide en tres fracciones: Fibra en detergente neutro (FDN), Fibra en detergente ácido (FDA) y Lignina detergente ácido (LDA) (Bassi, 2006).

Fibra en detergente neutro (FDN)

Es la fibra que queda luego de hervir al forraje en una solución de detergente neutro (sulfato lauril-sódico y ácido etilen-di-amino-tetra-acético, EDTA). En el tratamiento todo el contenido celular se disuelve y queda lo correspondiente a la pared celular (celulosa, hemicelulosa y lignina). El contenido de FDN es expresado en porcentaje del total de materia seca (Bassi, 2006).

Fibra en detergente ácido (FDA)

Es el residuo que queda luego de someter a la fibra detergente neutro a una solución de detergente ácido (ácido sulfúrico y bromuro de acetiltrimetilamonio). En este proceso se extrae la hemicelulosa, de tal forma que la fibra remanente estará constituida por celulosa y lignina. Al igual que FDN, los resultados se deben expresar en porcentaje de la materia seca evaluada (Bassi, 2006).

Lignina en detergente ácido (LDA)

Es el residuo que queda al exponer la fibra en detergente ácido a una solución de ácido sulfúrico. Al igual que los casos anteriores, el resultado se expresa en porcentaje de LDA con respecto a la materia seca analizada (Bassi, 2006).

Proteína bruta (PB)

Sin lugar a dudas, la capacidad de aportar proteínas por parte de los forrajes es también un parámetro de calidad. Las proteínas están constituidas, en promedio, por un 16 % de Nitrógeno. De tal forma que si se conoce la cantidad de éste que posee un alimento se puede inferir su contenido proteico. Los análisis se basan en este criterio para realizar las determinaciones.

Una vez evaluado el contenido nitrogenado se multiplica el valor obtenido por 6.25, para transformar ese 16 % de nitrógeno en cantidad de proteína. El análisis más difundido para determinación de proteína bruta a partir del contenido de Nitrógeno fue propuesto por Kjeldhal (Bassi, 2006)

Calidad de los forrajes y su variación

El conocimiento de la composición nutritiva de los alimentos es la herramienta fundamental en la formulación de raciones, para satisfacer los requerimientos del animal y suplir el desbalance  de forraje.  Por lo tanto, el análisis químico, junto con la adecuada interpretación de los resultados ayuda a manejar en forma eficiente la alimentación, favoreciendo una mayor productividad animal (Pérez, 2006).

En las Tablas 2  y 3, se encuentran consignados algunos criterios en forma general para la valorar la calidad de los pastos.

Tabla 2.  Clasificación de la calidad de los alimentos asignada por la American Forage and Grassland Council.

Tabla 3. Criterios para caracterizar el valor nutritivo de los forrajes

La calidad del pasto puede verse afectada considerablemente en las diferentes etapas de su crecimiento; aquí se enumeran los factores más sobresalientes que influyen en la variación del valor nutricional de las especies forrajeras:

  • Su efecto es uniforme en todas las especies estudiadas (Van Soest, 1994). Una regresión obtenida por Denium (1976) mostró una disminución de 0,5 unidades de digestibilidad por cada grado Centígrado de aumento de la temperatura. La menor digestibilidad. a temperaturas elevadas es debido a que la Temperatura promueve una mayor lignificación de la pared celular.
  • Luz y duración del día. El efecto de la luz, la fuente de energía para las plantas, tiene una influencia directa sobre el metabolismo a través de la fotosíntesis. La eficiencia es baja, ya que solamente entre el 1 y 3 % de la luz total que la planta recepta se fija en los procesos fotosintéticos.
  • Fertilización. La fertilización nitrogenada tiene el mayor efecto sobre la composición de la planta, aumenta el % de Nitrógeno y la producción.
  • Las plantas cultivadas en diferentes suelos, tienen un diferente balance de elementos minerales, lo que influencia en su crecimiento y composición. Los suelos desgastados (con mucho uso) agotan los elementos solubles y se tornan ácidos y ricos en óxido de Hierro y Aluminio que pueden ser tóxicos para la planta. Este proceso se acelera en regiones húmedas y calientes.
  • Defoliación y enfermedades. La pérdida física de las hojas, tallos o la pérdida de ambos, es el principal estrés que obliga a la planta a movilizar las reservas para producir nuevas hojas a fin de recuperar su capacidad fotosintética. El efecto de la defoliación sobre la calidad es siempre positivo, debido a que retarda el desarrollo y la lignificación.  Desde el punto de vista de la planta, la pérdida de tejido, cualquiera sea su origen (segadora, animal, fuego, insectos, etc.) tiene un impacto similar, aunque en el caso de herbívoros más pequeños, estos tienen mayor selectividad.
  • Edad y Madurez. El estado de crecimiento en términos de desarrollo de la planta es un medio común de describir la calidad del forraje.  La madurez significa desarrollo morfológico, que culmina en la aparición del ciclo reproductivo. Esta secuencia en las plantas depende de signos tales como: duración del día (fotoperíodo) o temperatura.  La edad se define como el tiempo transcurrido después del rebrote o corte. Las pasturas que permanecen en estado vegetativo pueden describirse solo en términos de edad y altura.

Un caso general en la disminución de la calidad del pasto, se deriva de la reducción en la digestibilidad del mismo, la cual puede  decrecer de un 65% en las hojas tiernas a un 51% en las hojas más viejas. Lo mismo ocurre con el contenido de proteína bruta (PB), alcanzando valores de 16% en estados jóvenes y solo 6% en la etapa de maduración avanzada.

Otra variable que causa un comportamiento similar en los pastos es la estacionalidad de las precipitaciones, como se puede apreciar en la Figura 1, en la que se hallan los resultados del trabajo de investigación que se viene realizando en el CETAPAR alrededor del pasto guinea mombasa.

Figura 1. Correlación entre el contenido estacional en proteína bruta (PB) y digestibilidad  (TDN) en el P. Maximun cv mombaza. CETAPAR. 2005.

Allí se observa que en el invierno se tiene un mayor porcentaje de PB (15,8%) y TDN (62,3%), en comparación al verano, esto se debió a una mayor presencia de hojas con relación a los tallos verdes. Y por otra parte, el crecimiento del verano fue afectado por la sequía (Pérez, 2006)

Juárez et. al[1], estudiaron en el Laboratorio de Nutrición Animal del Campo Experimental “La Posta” en Veracruz – Córdoba (México),  el valor nutricional de nueve gramíneas forrajeras tropicales, entre esas el Panicum maximum (Mombaza), encontrando variaciones  en la cantidad de materia seca y proteína cruda con relación a la edad. Ver Figura 2.

[1] JUÁREZ et. al,  Evaluación  nutricional de gramíneas forrajeras tropicales para bovino. Universidad de Veracruz. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. México. 2004

[1] Parsi J. et. al. 2001. Valoración nutritiva de los alimentos y formulación de dietas. Curso de Producción animal. FAV – UNRC. http://www.produccion-animal.com.ar/

[1] Bassi, Tabaré. Ing. Zoot. Conceptos básicos sobre la calidad de los forrajes. Cátedra de Manejo de Pasturas Facultad de Ciencias Agrarias Universidad Nacional de Lomas de Zamora

[1] ZUNILDA PÉREZ,. Ing. Agr.  2006. Importancia de conocer la calidad de los pastos. CETAPAR. Sección Producción Animal.

3 Comentarios

  1. Felipe Zuñiga

    cordial saludo zootecnia y veterinaria es mi pasión, y zootecnista Kevin Gonzalez.

    es un articulo muy interesante ya que reduce a groso modo la importancia del manejo técnico de las pasturas bajo criterios agronomicos, es muy cierto que antes de ser un buen ganadero se debe ser un excelente agricultor, ya que como indica el articulo, los forrajes son las fuente mas baratas y nutritivamente significativas para el rendimiento del ganado ya sea de carne lechero y doble propósito.
    Hoy día y yo como futuro profesional ´´zootecnista´´ me interesa mucho la preservación de suelos, recursos naturales como el agua, la flora, fauna y por ende la producción de forraje bajo el sistema silvopastoril. ya que este permite no solo rentabilidad y sostenibilidad en las empresas ganaderas, también contribuye a la recuperación de suelos, incremento en la producción de biomasa ( FV, MS) y promueve el bienestar animal. etc etc.
    FELICITACIONES por el articulo, muy practico, Dios bendiga su labor de educar y compartir conocimientos ya que actualmente la sociedad esta muy desviada de la producción agropecuaria, siendo esta la encargada de la seguridad alimentaria para la humanidad.

    att. Felipe Zuñiga
    estudiante de zootecnia.

  2. Genis Jonatan Martinez

    Excelente el articulo del valor nutricional de los forrajes, gracias.

  3. Fredy

    Hola buenas tardes, que pasto me recomiendandan sembrar en huejutla hgo. Que sea para corte y que no necesite mucha agua, solo temporadas de lluvia. Gracias a

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