ganadería tropical

Es su ganadería tropical (Caso Colombia)?

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¿Es su ganadería tropical?

Alejandro Uribe Peralta, Ph.D. Departamento de Producción Animal Universidad Nacional- Bogotá

Pocas personas han analizado las condiciones que la naturaleza impone a la localización donde viven ellos y sus animales, aun cuando todos los ganaderos, hacen referencia puntual a un sitio y con esto  se tiende a desdibujar un concepto de referencia global.  Estas palabras han de ser explicadas para que una idea general sea propuesta y vamos por partes.

Examinemos nuestra localización como país.

Todos entendemos que por nuestras selvas amazónicas del sur, “pasa”  la línea ecuatorial y que esta sirve para señalar el sitio más “ancho” de la tierra. Todos sabemos que debido a nuestra localización, no se presentan las estaciones climáticas de “invierno” o de “verano”, que estos períodos son realmente importantes para otros lugares y que por allá, se presentan las nevadas durante medio año y seis meses más tarde el sol es agobiante.

Lo curioso del caso es, que ya hace 200 años,  las diferencias entre esos sitios con estaciones y nuestro entorno,  fueron tema de estudio y,  fue Francisco José de Caldas en su articulo: “El influjo del clima sobre los seres organizados” quien les enseño a todos que el “clima” es el regulador de las expresiones y no las expresiones las que someten al clima.

El mismo Caldas ideó el Hipsómetro y, con base en el cambio de la temperatura de ebullición del agua debido a la altura podía, con la ayuda de un frasco y un termómetro, hacer tablas y calcular a que altura sobre el nivel del mar se encontraba. Y así anotaba las diferencias de la flora debido a las alturas y desde aquel entonces, hemos corroborado la enormidad de nuestras cordilleras y,  hoy también sabemos que, por cada 1000 m. de altura, la disponibilidad del oxígeno, comparada con la natural al nivel del mar, disminuye en un 10%, vale decir que, la sabana de Bogota, localizada en un promedio, a 2650 m.s.n.m , dispone solamente del 73.5% de la tensión del oxígeno al nivel del mar.

Pero, no es solamente eso, también los cambios de temperatura diaria son enormes en las alturas pues, podemos disfrutar a la sabana de Bogotá a las 2 de la tarde, con una temperatura de 21o C. pero, por la noche y en el mismo sitio, tiritar a 1C.. Es notorio entonces, que se entra y se sale de una zona térmica agradable en muy corto tiempo y, esta brusquedad en cambios de la temperatura a una altura que implica bajas tensiones de  oxígeno, termina por minar desde la tiroides hasta el sistema cardíaco tanto en los animales como en los seres humanos.

¿Cuál de nosotros no ha visto sufrir de nuestro “clima sabanero” a un amigo que procede de Puerto Salgar? Creo que todos pero, también todos omitimos analizar el sufrimiento, ocasionado por  el estrés fisiológico de un animal sometido a las mismas condiciones. En la sabana de Bogotá sobreviven las vacas pero, no pueden llegar a expresar todo su potencial. El clima general no se lo permite.

Nosotros no queremos reconocer que somos un reflejo de nuestro “clima” y optamos por voltear la cabeza y optar por: “ no ser” y decidimos preferiblemente  el:  “parecernos a ….”  y esto ha sido por lo menos un camino muy sinuoso y con peligrosos desfiladeros.

Veamos unas curiosas situaciones, por ejemplo: la tendencia a no aceptar que pertenecemos a un país netamente ecuatorial y que esta selección, nos ha llevado  a pensar  que somos otro país  y ahí aparece un error, creo yo.

Pertenecer a la zona “tropical” enseña que el observador se encuentra en un sitio cualquiera localizado entre el “Trópico de Cáncer” y el “Trópico de Capricornio” y esta  zona así definida, no es solamente enorme sino también, totalmente heterogénea.

Examinemos rápida y esquemáticamente por donde “pasa” el Trópico de Cáncer localizado globalmente en el norte: hacia el oriente se “inicia” en la zona marina entre el Estado de La Florida y la Isla de Cuba,  atraviesa casi por la mitad  los desiertos del Sahara y de la península arábiga y luego pasa al sur del desierto de Thar, también por el norte de la India y luego por el sur de la China, continuándose mas tarde hasta el punto de “partida”. Ahora por el sur:  el Trópico de Capricornio, “iniciando” en el desierto de Atacama en Chile, pasa por Bolivia, Paraguay y el sur del Brasil, en el África siguiendo al oriente, pasa por los desierto de Namibia y del Kalahari para finalmente , pasar por el centro del gran desierto de Australia, terminando en nuestro inicio seleccionado como el desierto de Atacama.

Entre los dos paralelos localizados a 23o 26´ 16´´, norte del Ecuador: el Trópico de Cáncer y al sur del Ecuador: el Trópico de Capricornio a 23o 26´ 16´, se encuentra nuestro país y debido a esta razón compartimos con muchos otros la real pero curiosa clasificación de “Intertropicales”, o “Tropicales” o pertenecientes a la “Zona Tórrida” (que en otras cosas significa “ardiente”).

Pero, esta muy llamativa  delimitación, esta determinada por la inclinación del eje de rotación de la tierra respecto a la eclíptica solar y no por una similitud entre las expresiones biológicas que, como un cinturón, se encuentran haciendo parte de la “zona intertropical”.

Por ejemplo: debido a la aceptación tácita de esta definición, en muchos casos nuestro país, califica sus observaciones y/o resultados, refiriéndose a ellos como verdades presentes en, y para un “Trópico bajo”, o en y  para un “Trópico de altura” y esto, bajo el esquema actual, indicaría una presunta aplicación de nuestros datos sería  para, el desierto del Sahara o para las cercanías de la Ciudad de Méjico y esto, sencillamente, no es cierto.

Colombia en compañía de cerca de otros 50 países deberíamos promover el concepto de una “Zona Ecuatorial” la cual, incluida dentro de la zona intertropical, sería una franja algo más homogénea en cuanto a las expresiones de la naturaleza, y nos llevaría  a respetar la enorme cantidad de recursos biológicos que posee y a entender que Colombia, aún entre sus iguales, es un país de expresiones  diferentes por sus montañas,  sus planicies, sus dos mares, sus enormes nubes, sus lluvias y su enorme variación local en horas de brillo solar.

La zona propuesta tendría como límites hacia el norte, un paralelo localizado en el punto medio entre la línea del Ecuador terrestre y el Trópico de Cáncer  (11 43 ´ 8 ´´  N.)  y en dirección sur , el punto medio entre el Ecuador terrestre y el Trópico de Capricornio   (11 43 ´ 8 ´´  S.).

La zona así delimitada, se podría identificar como la “Zona Ecuatorial” y esta zona si nos proveería con mucha de la información que requerimos y que nuestros iguales  requieren. Además, nos y se beneficiarían, de los muchos traslados de las expresiones naturales que pudiésemos hacer y de los cuales sin estudiarlas si no por curiosidad, ya hemos llevado a cabo algunos, por ejemplo: hace 100 años se trajo de un sitio localizado a 23 k de la ciudad de Nairobi, y del monte Kilimanjaro, a 2100 msnm, una variedad vegetal llamado Pennisetum clandestinum a la cual hoy llamamos “Pasto kikuyo”, en honor a la tribu keniata de los Kikuyu . ¿Han pensado ustedes que sería de nuestras explotaciones ganaderas en tierra fría si este forraje no existiese?  Ha sido el mejor recurso forrajero de nuestras tierras con ganado lechero pero, aun siendo peremne este pasto kikuyo, algunos prefieren variedades forrajeras de zonas de estaciones que no solamente son avasalladas por el kikuyo si no que, son anuales, requieren de fertilizantes y es necesario resembrarlas.

El área comprendida entre las dos líneas rojas identificadas como “Paralelo Ecuador Norte” y “Paralelo Ecuador Sur” sería la zona propuesta como “Zona Ecuatorial”.

Por otra parte, la zona ecuatorial del África hubiese pasado por muchos problemas, si no hubiesen sido llevados de nuestra zona: la yuca, el caucho y el cacao.

Creo que todos podríamos entender mejor los datos obtenidos sobre expresiones localizadas en nuestras zonas y etiquetados como: “Ecuatorial baja” ó “Ecuatorial Alta” e incluso: “ Ecuatorial Media”.

Finalmente, nuestra “Zona Ecuatorial” será por lógica y con la ayuda del tiempo, la encargada de fijar las condiciones a las expresiones que se afinquen en su territorio, así sean de naturaleza humana, animal, vegetal o bacterial. Es entonces, el entorno el responsable de mantener el “Influjo del clima sobre los seres organizados” tal y como observó Francisco José de Caldas y no a la inversa, como anotamos anteriormente.

P.S. Presumo que yo he sido una de las muchas personas que, hemos sido sorprendidas, por la cifra presentada por FEDEGAN, en el cual se anota que para el año de 2011, el porcentaje de natalidad en la ganadería de Colombia fue del 53%. Esa no debe ser la cifra que se espera de un país que se considera ganadero. ¿Cual es el origen del problema?. ¿Serán enfermedades muy curiosas o más bien podría ser un desequilibrio entre las exigencias de un organismo animal frente a la oferta de su entorno? ¿ Y de la genética importada  y de la selección local, que?.

La FAO sostiene que para el año 2050, se debe producir en el globo terrestre un 100% más de lo producido hoy en día en alimentos. Yo me pregunto, si en ese futuro tan cercano, se podrá ofrecer alimento concentrado a nuestras vacas….

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