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Por Por M.V. Jairo Faría Romero, Venezuela

Una de las razones principales de la existencia de microorganismos del suelo consiste en verlos como co-responsables del suministro de elementos o compuestos inorgánicos nutricionales, orientados particularmente hacia las plantas superiores (de modo de poder cumplir con su ciclo de vida a través del crecimiento y desarrollo), así como su función también específica de descomponer y mineralizar la materia orgánica que de una u otra forma se incorpora al suelo.

Esta última función, la de participar como descomponedores de la M.O. (materia orgánica), tiene un doble papel; no sólo en el ámbito que nos ocupa a través de la presente nota, sino muy especialmente, en el tratamiento específico de ciertos contaminantes en el suelo; lo que será tratado en otra oportunidad, de modo que el lector vea y traduzca su trascendencia.

Se sabe que los animales herbívoros como los bovinos, caprinos, ovinos entre otros consumen vegetales como los pastos que en términos de M.O. implicarían una relación C:N (relación carbono nitrógeno) en el orden de 200:1 (200 partes de carbono y 1 parte de nitrógeno); conociendo a través de la bibliografía específica que la relación ideal es de 20:1. Bien, es la misma biología del suelo la encargada de disminuir esa relación en pro de una mejor alimentación animal (herbívoros) por cuanto a través de la incorporación de los microorganismos a los residuos (detritus), es la forma en que ellos (los microorganismos) disminuyen dicha relación.

Factores que afectan a los orgánicos del suelo

Los microorganismos edáficos se ven perfectamente influenciados por las características intrínsecas del ambiente en el que crecen y se desarrollan; así debemos tener en cuenta dentro del “universo suelo”:

– Aspectos físicos (proporción de minerales primarios y secundarios provenientes de la roca madre – espacio poroso ocupado por aire o agua – M.O. – microorganismos)

–  Aspectos químicos. Sabemos que parte de la M.O. se transforma en el suelo en CO2 (bióxido de carbono) y H2O (agua), mientras que otra buena parte por medio de complejos mecanismos termina en grandes moléculas (insolubles) que forman lo que se conoce con el nombre de “humus”. También se debe poner especial atención en suelos agrícolas de importante actividad y con estratos arcillosos (horizontes subsuperficiales con cualidades propias), en donde se suma a la actividad biológica la presencia de “enzimas” (producto de la descomposición de células y tejidos vegetales). Esa fracción arcillosa (con ciertas y determinadas cualidades) es la que permite una suerte de “retención” (fenómenos de superficie – “adsorción”) que hace a su función de “intercambiador”, dando además un hábitat propicio para los procesos de síntesis de humus

– Humus. Por lo ya expuesto hasta aquí, sabrá apreciar el lector la complejidad del mismo, si bien comúnmente se habla muy vagamente de este tipo de sustancia química; siendo entonces un producto orgánico insoluble en agua y muy estable, formado fundamentalmente por tres fracciones: ácidos fúlvicos, ácidos húmicos y huminas. Pero dicha estabilidad se estima que puede ir “de cinco a dos mil años”, conforme al tipo de uso que le demos al suelo. Será probablemente mixto el origen del humus en los suelos: por un lado a través de la producción de cierto tipo de sustancias (similares a los ácidos húmicos y de tipo fenólicas), por parte de algunos de los microorganismos (Azotobacter spp., Streptomyces spp.), y por otro lado, por la misma presencia de cierto tipo de arcillas en el perfil del suelo que promueve un hábitat ideal para que ocurra tal polimerización (reorganización)   de la que hablábamos antes.

–   Análisis microbiológico en suelos. Lo que surge hasta aquí, es que la distribución de la biología del suelo, particularmente los micoorganismos edáficos no lo hacen de modo regular u homogéneo; por lo tanto los estudios correspondientes no dejan de representar una suerte de “promedio” a partir de la disposición diferencial en distintos microhábitats. Un aspecto clave en la detección y posterior estudio de sus relaciones con el hábitat, se basa en la posibilidad de cultivar microorganismos (técnicas conocidas), siendo ésta,  una fracción menor del espectro total de los mismos, y existiendo además microorganismos “no cultivables”. Sin perder de vista el tono cordial de la presente pero considerando importante algunos nombres científicos, digo que como organismos predominantes “por excelencia” contamos con hongos del género Penicillium, Cladosporium, Cephalosporium, Aspergillus a partir de su abundancia del punto de vista “biomasa”, cuantificándose en tal caso, “el número de esporas” y no la biomasa total, existiendo además un número importante de especies fúngicas no aislables (hongos micorriza “no cultivables”), lo cual podría confundirnos a la hora de estudiar estos aspectos. Pero la mayor riqueza al respecto la constituyen las bacterias (actualmente se conocen 5000 – estimándose en un número aún mayor las no conocidas); así encontramos las de tipo Gram – positivas (géneros Bacillus, Micrococcus) y a diversos tipos de bacterias corineformes: Arthrobacter y Nocardia. También tienen gran relevancia los estreptomicetos (productores del típico olor a tierra húmeda e importantes industrialmente: fuente de metabolitos secundarios entre los que destacan antibióticos). Dentro de los estratos anaerobios (ausencia de oxígeno en el ambiente), las bacterias del género Clostridium. Por otro lado, las bacterias Gram – negativas están representadas principalmente por el género Pseudomonas, importante colonizadora de gran variedad de microambientes (versatilidad nutricional); contándose entonces con dos grupos de bacterias Gram – negativas por su importancia ecológica: las cianobacterias, colonizadoras primarias de nuevos suelos y las bacterias nitrificadoras (Nitrosomonas, Nitrobacter), los grupos oxidantes de azufre, bacterias fijadoras de nitrógeno, etc. Todo ello, sin olvidarnos de especies de algas y protozoos.

Problemática de los organismos del suelo

Fabricas de biofertilizantes colapsan porque sus operadores están muriendo por la constante agresión de sus dueños

Reflexiones sobre nuestro que hacer en la producción 

Igual destino están siguiendo los principales proveedores de materia prima de esas mega biofábricas en nuestros potreros, los bovinos con sus excretas, los árboles con sus hojas frutos, flores y raíces así como el pasto pisoteado y desperdiciado, debido al mal manejo, más por desconocimiento, que por otra causa, mermando enormemente su capacidad de proveer equitativa y regularmente la materia prima a los recicladores, cada vez más contaminada por agroquímicos, herbicidas, invermectinas, insecticidas químicos y otros agrotóxicos, además de su exposición al sol inclemente con los arados, que los aniquila.

Estos operarios (Organismos del suelo) saludables y eficientes que se reproducían permanentemente en enormes cantidades tales como los escarabajos, lombrices de tierra, termitas, hemípteros, y millones de hongos y bacterias nitrificantes viven con asociaciones simbióticas también sensibles a esas agresiones.

Estas acciones agresivas y el ineficiente pastoreo extensivo, hacen que mueran en grandes cantidades estos operarios transformadores y eficientes recicladores de muchas toneladas de materia orgánica, hacen que nuestros suelos estén aireados, permeables y fértiles cada vez más, año tras año, produciendo una Humificación y mineralización del suelo.

Este proceso de reciclaje continuo, que hace que el pastizal y el suelo mejoren permanentemente haciendo las pasturas perennes, es en un Círculo Virtuoso”.

Lee mas sobre los ciclos de los Nutrientes aquí 

Un kg de materia orgánica es capaz de retener 13 litros de agua en el suelo.

Toda la bosta y orina excretadas por los animales es incorporada inmediatamente al suelo, por estos recicladores después del pastoreo, y al cabo de 4 a 5 años se obtiene lo que se denomina el Clímax de Pradera, una estructura propia de praderas con alto contenido de materia orgánica, el suelo, con el tiempo, mejorará sensiblemente debido al ciclo del gas etileno, llegando a soportar cargas de hasta 6 unidades animales/ha/año, equivalentes a 3000 kg de peso vivo/ha/año (la media en nuestros países tropicales es de 0,5 UA/ha/año).

Pero estos transformadores de la fábrica en el potrero están seriamente amenazados, no por el cambio climático o los gobiernos.

Está amenazada de muerte por sus propios dueños que la voltean con arados y la envenenan con fertilizantes químicos, herbicidas, invermectinas y otros pesticidas, así como el mal manejo de tipo extensivo.

No teníamos conciencia de lo que estamos tirando por la borda hasta que hicimos cuentas, antes de culpar al alto costo de los insumos al cambio climático el control de precios y otras excusas.

A continuación los nutrientes aportados por los fertilizadores orgánicos en kg/ha/año.

Fertilizador N P K
Bosta y orina 348 199 227
Árboles 100
Leguminosas 40 150
Raíces 19 33 52
Atmósfera y Lluvia 23-30 3-5 1-2
Saliva de los bovinos 60 5 2

 

Eficiencia de los organismos del suelo

Escarabajos: Entierran 15 t/bosta Ha/año 250 100 60

Lombrices: Excretan 120 t/ha/año, suben 90 t/detritus/ha/año, meteorizan 5 t/suelo/ha/año 70 50 30

Hongos y bacterias: de  40-45

Termitas: 20-25

En total toda esta fábrica llega a producir 1.746 364 323 kg/ha/año

Conoce que es la LA BIOCENOSIS

¿Quién puede darse el lujo de fertilizar sus pastizales con tales cantidades de fertilizante y además pagar para que lo distribuyan?

Con estas delatadoras cifras ¿cree usted que necesita adquirir y suministrar fertilizantes químicos a sus potreros?, ni los vendedores de tan inútiles venenos se lo creen.

“Construye futuro, produce sostenible”.

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