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Como todo individuo joven el potro en sus primeros meses de edad es arisco, miedoso y su confianza se encuentra cimentada en su madre y en menor proporción en su manada, por lo tanto hay que empezar ha inspirarle confianza.

El destete es un periodo critico en la vida de un animal, consiste en un acostumbramiento del potro a la separación total de la madre o nodriza, esto debe ocurrir cuando las crías tienen un desarrollo del tracto digestivo que ya es capaz de utilizar otros alimentos más groseros en sustitución del alimento lácteo, en este proceso ayuda el grado de preparación que se haya dado, Para evitar un estrés excesivo en el potro trataremos de realizar el destete de la forma más natural posible.

Lo ideal es acostumbrarlo a una dieta en la cual la leche de su madre tenga un lugar cada vez más secundario durante algunas semanas antes de que se produzca la separación definitiva.

Es usual que muchos caballistas inicien un entrenamiento en los primeros días de edad del potrillo, con el ánimo de que éste se acostumbre más rápido al contacto con su amansador.

Un buen sistema es encorralarlo con la madre, con la precaución de que el piso sea de tierra o en cama de viruta para evitar que un momento dado no se resbalen y se lastimen, también se debe tener en cuenta que los comederos y bebederos estén a la altura del potro, que no tengan esquinas ni puntas que permitan que se se hieran.

Una vez allí se inicia intentando abrazarlo por el cuello, y luego que se tranquilice le ponemos una mano en la cara a manera de bozal y la otra en el anca o en el cuello, el procurara defenderse y librarse de quien lo tiene, pero al fin se rendirá.

Al cabo de unas cuantas arremetidas hacia adelante y hacia atrás, cuando le tengamos ganada su confianza le pondremos suavemente la jáquima lo más liviana posible para no maltratarlo, con el pizador lo vamos halando suavemente hacia un lado y otro, sin hacerlo caer.

Estas prácticas siempre se efectúan en los primeros meses en compañía de la yegua; pero a los 3 – 4 meses se hará que el tiempo de sujeción, y el paseo con el cabestral se prolongue por 30 – 60 minutos, así el potro se va adaptando a progresivas separaciones de su madre.

Es aconsejable que el destete se lleve a cabo en la época de verano ya que en el invierno los potros están sometidos a problemas podales por el reblandecimiento de los cascos, además el animal debe ser llevado a potreros con pasturas de muy buena calidad, agua limpia, fresca y abundante, además de un suministro diario de sal mineralizada.

La edad del destete esta determinada por 3 factores básicamente:

La producción Láctea de la yegua.

El periodo de gestación en el que se encuentre. El estado corporal del potro o de la yagua.

Si la medre se encuentra en una condición corporal entre 1 y 4, se debe retirar el potro a los 6 meses de edad y a veces aún, entre los 4 o 5 meses.

Si por el contrario la yegua esta en buena condición corporal es decir entre 6 y 9, y su producción

Láctea es aún buena, se le puede permitir al potro permanecer con ella hasta los 8 meses.

La edad ideal o por lo menos la más indicada para el destete está entre 6 a 8 meses. Si la yegua se sirvió en el “calor del potro”, el destete se deberá efectuar a los seis meses, salvo que la yegua goce de un excelente estado general, en este caso se podrá prolongar hasta los ocho meses.

Como se dijo anteriormente, para el destete el potro deberá haberse adaptado al consumo de grano o de algún tipo de suplemento, así éste no ocasionará mayores problemas, ni atraso en su desarrollo.

Existen dos maneras de realizar el destete: En forma brusca o súbita En forma lenta o gradual.

Forma brusca o súbita del destete

Se retira la yegua o el potro a otra área, esta forma es la más utilizada y causa mucho “stress” en el potro, pero es menos costosa y requiere menor trabajo. Se puede desarrollar de la siguiente manera:

Tomadas las prevenciones de rigor, la separación se hará total. Es indispensable que el potro no pueda volver a ver, oír u oler a la madre puesto que esto malograría el proceso de separación. Si los equinos están estabulados, se deja el potro en el establo que compartía con la madre, y ésta será llevada a otro establo suficientemente alejado; los establos, en especial el del potro deberán estar libres de obstáculos y elementos traumáticos con los que el potro pueda inferirse daño al entrar en impaciencia por la separación.

Si los animales están en pradera, la yegua saldrá del lote de yeguas paridas, en este caso también deben prevenirse los riesgos de lastimaduras o cortadas en especial cuando hay presencia de alambres de púas.

Forma lenta o Gradual del destete

Se inicia a los 4 – 5 meses y semana a semana se va aumentando el número de horas en que se separan madre e hijo, posteriormente el potro estará con la madre un día si, y otro no.

Habituado el potro a estos periodos de separación es un buen momento para empezar a montar a la madre dejando al potro en su corral. Paulatinamente los ratos de separación se irán prolongando.

Cuando llega el momento del destete se coloca a la madre y potro separados por una valla en corrales contiguos, se pueden ver y tocar pero el potro no puede mamar. Así el potro no sufre tanto estrés al tener contacto con su madre.

Los primeros días es recomendable dejarlo que se reúna con su madre para que pueda mamar tres veces al día, luego dos, una, y así progresivamente hasta que deja de mamar.

Desde mi punto de vista es la mejor forma para que la madre deje de dar leche sin estresarse, a la vez que evitamos posibles problemas que puedan aparecer en las ubres (posible mastitis) si le quitamos el potro de un día para otro. Además se ha comprobado que la madre deja de producir leche mucho antes si esta cerca a su potro, pues si los separamos totalmente el estrés que sufre la yegua le dificulta el secado.

En ese momento podemos aprovechar para buscarle un compañero al potro que lo acompañara y le ayudara a integrarse luego en un grupo de potros.

Otro sistema habitual es llevarse al potro lejos, a la montaña e introducirlo en un grupo de potros. Es una situación muy estresante para el potro y para la madre. Para el potro se une la separación de su madre, un cambio brusco de alimentación y el rechazo que al llegar recibirá del grupo, lo que hará que su estrés aumente, dificultando aun más su adaptación a esta nueva etapa de su vida.

Algunas personas conocedoras del  oficio aconsejan formar grupos de potros por  sexo, esta práctica es útil cuando el número de potros es muy grande, para que los potros no se inquieten podrán “amadrinarse” a un caballo viejo, castrado y manso el cual les comunica su calma.

El secado de la yegua puede efectuarse paralelamente con el destete del potro, tal vez la forma práctica de hacerlo sea reduciendo la ración de la yegua aproximadamente a la mitad varios días antes de la separación, el retiro de la leche se producirá sin dificultad.

Otro método es masaje de la ubre, sin ordeñarla durante 5 – 7 días, así la ubre esté llena no deberá vaciarse; al final del 7 día, cuando la glándula esté blanda y flácida se ordeña, extrayendo la secreción que aún contenga.

En cualquiera de los métodos de secado, se tendrá especial cuidado, ya que prácticas antihigiénicas o traumáticas se convertirán probablemente en mastitis, cuyas secuelas pueden ocasionar la pérdida de la glándula en su conjunto.

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