Enfermedades de conejos

Mastitis en conejas

Mastitis en conejas

 Que es la mastitis en conejos?

 La mastitis es una inflamación de las glándulas mamarias. La infección de las glándulas por la bacteria staphylococcus aureus, y ocasionalmente por pasteurella multocida, causan en el conejo esta condición.

De toda la patología que puede afectar a las hembras reproductoras la mamitis constituye la principal causa de eliminación de las explotaciones industriales. En un estudio realizado se encontró, el 33,3% de las conejas fueron eliminadas por esta causa (Tabla 1). Es bien conocida su importancia clínica, patológica y económica debido a la elevada mortalidad que causa en los gazapos como consecuencia de una disminución de la producción lechera o agalactia (Hermans y cols., 1999).

Tabla 1: Número de conejas reproductoras eliminadas por diferentes causas. Este estudio se llevó a cabo durante un año en dos granjas industriales (M y S).

 

Causas de mastitis en conejas. 

 Como se mencionó anteriormente Los agentes productores de mamitis en las conejas son básicamente Staphylococcus aureus y Pasteurella spp. Trabajos han demostrado que S. aureus se encuentra en el 78,6% de los casos, mientras que Pasteurella spp. fue identificada únicamente en el 16,5% de las mamitis (Peris et al, 2006).

 Lesiones: las lesiones en  glándula mamaria tales como golpes, arañazos y mordeduras, provoca una mastitis infecciosa, ya que la herida es propensa a contraer patógenos infecciosos como staphylococcus aureus.

Equipos: jaulas, nidales, comederos y bebederos sin ningún tipo de  manejo sanitario.

 Producción de leche: alta producción de leche, al no ser consumida por los gazapos tiende a acumularse en las mamas provocando la patología.

Síntomas de mastitis en conejas

 Las glándulas mamarias se vuelven rojas, sensitivas al tacto, y a veces azulosas o moradas, por lo general la coneja no le da de comer a los gazapos y a simple vista no es detectable por lo cual la condición de la coneja empeora. Si no se trata a tiempo, pueden aparecer abscesos y la glándula se vuelve dura y azulosa. Los gazapos pueden morir de hambre  y la coneja por la gravedad de la infección.

Las glándulas infectadas se muestran inflamadas (calientes, dolorosas y con aumento de grosor e induración del tejido), afectándose zonas De alrededor del pezón o más alejadas, de una o varias glándulas. (Adlam y cols., 1976; Flatt, 1974).

Figura 1: Figura 2. Animal situdado en decúbito supino. Mamitis aguda. Se observan varias glándulas mamarias afectadas por una infección provocada por S. aureus que muestran externamente un color rojo-azulado.

Figura 2. Detalle del animal de la figura 2 tras la disección de la piel adyacente a la glándula mamaria. Se pone de manifiesto la inflamación del tejido mamario con graves fenómenos vasculares (congestión, edema y hemorragias).

 Frecuentemente las hembras rehúsan a dar de mamar a los gazapos (Rosell, 2000) como consecuencia del dolor que les provoca esta actividad. Los gazapos pueden morir por inanición o porque la glándula Mamaria afectada no genera leche suficiente. Finalmente puede producirse septicemia e incluso la muerte de la propia coneja (Flatt, 1974)

En fases más crónicas, es característico que los animales muestren posiciones de reposo forzadas (posturas antiálgidas), y son frecuentes los estados  de caquexia en los casos más graves, sobre todo si se acompañan con lesiones internas en pulmón o útero (Rosell, 2000). Se citan como factores predisponentes, una alta producción lechera, condiciones sanitarias pobres y lesiones previas de la glándula mamaria. (Flatt, 1974).

  • Las glándulas mamarias se muestran inflamadas (calientes, dolorosas y con aumento de grosor e induración del tejido)
  • Reposo forzado
  • Fiebre
  • Anorexia
  • Depresión y aumento en el consumo de agua
  • Rehúsan a dar de mamar a los gazapos (como consecuencia del dolor que provoca realizar esta actividad)
  • Observar neumonías, metritis y abscesos internos (hígado, riñón, etc)
  • Muerte de los gazapos por desnutrición.

Diagnóstico de la mastitis en conejas

Clínico

Hay que procurar diferenciar mediante la palpación, las mamitis de otros procesos que nos pueden inducir a error, como edemas, abscesos o pústulas sin implantación glandular; también de mamas en lactación repletas de leche y compactadas, u otros (hernias umbilicales u otro tipo de procesos poco frecuentes). Posteriormente hay que recurrir Al aislamiento bacteriológico para confirmar la implicación de S. aureus en las lesiones observadas.

Laboratorial

El diagnóstico se lleva a cabo mediante el aislamiento de la bacteria de las lesiones. Crecen en agares nutritivos y en agar sangre, pero no en agar MacConkey, aunque se debe inocular paralelamente en éste para detectar cualquier gram negativo implicado. Las colonias de S. aureus muestran un color típico blanco o amarillo. En general, las colonias son redondeadas, lisas, brillantes, y en agar sangre aparecen opacas y sólidas.

Tratamiento para mastitis en conejas.

control de mastitis en conejas

 La terapia a tiempo con antibióticos puede curar la condición. El uso de penicilina (200 unidades) combinada con estreptomicina (1/4 gramos) en aplicaciones intramusculares por tres días consecutivos es un tratamiento eficaz contra esta condición.

Por lo general, la aplicación de antimicrobianos a una coneja enferma como tratamiento está justificado para que pueda terminar la lactación y a continuación ser eliminada. Por lo tanto, las medidas profilácticas recomendables cuando hay un cuadro de mamitis, con o sin estafilococia en el nido, consisten en aplicar una dosis de antibiótico en los dos primeros partos o a los de todas las hembras de la explotación, durante dos ciclos (4 meses). Cuando se use penicilina-estreptomicina, para disminuir el riesgo de disbiosis intestinal, es necesario aplicarla en el segundo-tercer día posparto.

La combinación penicilina-estreptomicina es la más utilizada. También se puede usar penicilina procaína + benzatina o con un macrólido. Si el cuadro es un síndrome grave de estafilococia se puede realizar un tratamiento global a la maternidad con sulfamidas o macrólidos u otro, tras realizar un antibiograma.

En caso que el tratamiento no dé, el resultado esperado y la coneja muera antes que los gazapos, no es recomendable dar en adopción los gazapos a otra coneja, ya que pueden transmitir la enfermedad a animales sanos. Si la coneja no muere  y en el próximo parto repite la patología es mejor eliminarla.

Control de la mastitis en la coneja

Medidas higiénico-sanitarias: La norma higiénica más elemental consiste en eliminar a las hembras enfermas. Se ha comprobado que esta es la mejor medida para disminuir la prevalencia de la enfermedad.

Se considera que cuando en una granja hay más del 10 % de enfermas es porque no se respeta de forma escrupulosa esta eliminación.

Otra medida de manejo es evitar la adopción de los gazapos de madres afectadas. La eliminación se debe hacer al destete (Flatt, 1974).

Prevención de la mastitis en conejos

 Es importante desinfectar las jaulas, madrigueras y otros equipos, para reducir los casos de mastitis. Una solución de agua y cloro, a razón de 1 onza de ingrediente por cuartillo de agua, es eficaz contra bacterias y virus.

Eliminar las hembras enfermas. Se ha comprobado que esta es la mejor solución para evitar la prevalencia de la enfermedad.

Vacunación

Se han probado diversas vacunas, aunque los resultados no han sido concluyentes. Cameron (1971) vacunó conejos con S. aureus y encontró resistencias a la infección cutánea cuando inoculó intradérmicamente organismos vivos. Indicó que no existía correlación entre el grado de resistencia y el título de anticuerpos séricos que encontró. Hinton (1977) intentó un tratamiento con una autovacuna en animales con conjuntivitis estafilocócica.

Las vacunas, en este caso autógena, no pudieron sustituir la antibioterapia, pero supusieron una mejoría junto con los antibióticos, respecto al grupo que fue tratado sólo con antibióticos. Adlam y cols. (1976) emplearon una vacuna que no dio protección significativa tras los 6 meses de uso, pese a que los anticuerpos contra componentes estafilocócicos fueron elevados.

Es necesario, por lo tanto, el empleo combinado de correctas medidas higiénico-sanitarias, junto con el uso de antibióticos y autovacunas para un control más eficaz frente a la mamitis estafilocócica y, en general, frente a las estafilococias.

Estudio sobre la mastitis en conejas

Recientemente ha sido publicado un trabajo referente a la mastitis de la coneja, enfermedad que ha sido objeto de profundos estudios, tanto por lo que se refiere a su presentación natural, como a la enfermedad provocada por el germen Staphilococcus aureus.

La mastitis expontánea fue observada en dos explotaciones cuyos animales procedían originariamente del mismo punto. La enfermedad se presentó inicialmente con un engrosamiento de la glándula mamaria, que afectaba esencialmente a uno o más pezones de un animal, en cuyo caso resultaban incapaces para la lactancia. Pasadas unas dos semanas estas áreas producían abscesos de 2 a 10 cm. de diámetro, que des cargaban buena cantidad de pus o se transformaban lesiones crónicas. Ocasionalmente, la enfermedad desaparecia en algunas conejas para reaparecer en la siguiente lactancia.

Los animales que reincidieron en las infecciones presentaron tendencia a la ulceración de las extremidades y artritis. Las conejas afectadas por este mal eran en todo momento del 4 al 19 por ciento, produciendo considerables pérdidas económicas. Ni el aislamiento de los animales afectados ni su eliminación parecieron prevenir la enferme dad.

El germen de campo causante de mastitis en granja fue la misma cepa de Staphylococcus eureus, la cual pudo ser aislada incluso a partir de los ollares de los conejos sanos. Se vacunaron los reproductores con bacterinas preparadas a base de dicho germen y no se dio una respuesta inmunitaria suficiente para proteger a los animales en posteriores ocasiones.

Las glándulas mamarias mostraron hipersensibilidad a la infección sólo durante la lactancia. La infección experimental con diversos gérmenes mostró que una inoculación de 250 variedades de bacterias por el pezón, podía producir mastitis graves y a menudo gangrenosas, edemáticas y hernorrágicas.

Consecuencias

Las enseñanzas que este estudio ha producido, pueden resultar de gran ayuda a los cunicultores:

-Los gazapos de una madre con mastitis nunca se pasarán a conejas sanas, ya que la glándula mamaria es tremendamente sensible a la infección. Cualquier daño, por pequeño que sea, que se afecte a la mama re percute en mastitis. Deben eliminarse los pisos defectuosos y los que presenten rugosidades.

-Resulta difícil eliminar esta enferme dad, pues puede ser transportada por medio de portadores sanos. Todas las medidas higiénicas que contribuyan a mantener un bajo nivel de contagio ayudarán a reducir la incidencia de esta enfermedad.

En los conejares infectados, podrían utilizarse como preventivo el lavado periódico de los pezones con una solución antiséptica: Las vacunas que se ensayaron no dieron en la práctica grandes resultados.

En el estudio que comentamos no se realizó tratamiento antibiótico serio, considerándose que estos son útiles sólo en el inicio de la enfermedad.

El conocimiento de la susceptibilidad del qerrnen por los antibióticos (antibiograma) es sin duda el mejor sistema para elección de una terapia eficaz.

 

 

 

1 Comentario

  1. jose lemos

    Este material es importante a tener en cuenta, para la produccion y productividad,ya que si se aplica una asistencia permanente podemos evitar perdidas economicas y evita la propagacion de la enfermedad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Tema creado por Anders Norén