Técnica de inseminación artificial en conejos

La inseminación artificial en conejos es una técnica reproductiva que permite la fecundación de las conejas sin la intervención directa del macho. En ella se distinguen dos fases:

La primera fase comprende: 

Recolección del semen del conejo

Se realiza con la ayuda de una vagina artificial, donde juega un papel importante la presión que se le aplica y la temperatura (agua caliente a 42ºC). Una vez recogido el semen se debe eliminar el gel o tapioca ya que este aglutina a los espermatozoides quedando la parte líquida sin células.

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La buena calidad del esperma es un elemento básico para que la inseminacion artificial  sea un éxito, lo cual en parte está condicionado al valor intrínseco del macho. Hay factores fisiológicos y genéticos que pueden influir en la calidad del semen co­mo son la motilidad, porcentaje de anomalías, cantidad de zoospermios, etc.

Por otra parte, la frecuencia de la utiliza­ción del macho juega un papel primordial, sobre todo por lo que respecta a la riqueza en espermatozoides. Estos condicionantes permiten la obtención de diversos factores de aprovechamiento del macho.

Una de las posibilidades de la I.A. del conejo consiste precisamente en la posibilidad de fraccionar un eyaculado permitiendo la inseminación de muchas hembras, practicándose la dilu­ción del mismo en función del número de espermatozoides, por lo que resulta del máximo interés tomar en consideración el factor “ritmo de extracción”.

Por último no queremos pasar por alto determinados factores exteriores como “choques térmicos”, una espera prolongada del semen reduce su papel fecundante inicial . En las condiciones actuales, encontramos dos tipos de dificultades que hacen que la inseminación sea árdua. La recogida del semen resulta a veces algo difícil en los machos jóvenes que se inician al salto siendo en estos muy notables las variaciones de caIidad de un día a otro.

Valoración del semen de conejo

Se realiza una primera valoración macroscópica donde se valora el color y el volumen recolectado. Un semen de calidad debe presentar un color blanco nacarado. Posteriormente se hace una valoración microscópica (objetivo 40x) valorando la motilidad masal (del conjunto) y la motilidad individual (100x).

En función del movimiento masal presentado el semen se clasifica con una puntuación entre 0-5. Un semen para inseminación se cataloga como bueno cuando su puntuación está por encima de 3. Otros de los parámetros a valorar es la concentración espermática. Para ello se realiza un recuento (semen diluido 1/100) bajo microscopio utilizando una cámara de Bürker.

Dilución del semen

Es la mezcla del eyaculado con un diluyente específico que permitirá aumentar el volumen y poder así inseminar varias hembras. Si para fecundar una hembra en esta especie se requiere una concentración de 20 millones, un semen que tenga 250 millones de espermatozoides por mililitro permitiría inseminar a 12 hembras. El problema radica que se carece de volumen suficiente, pues cada dosis debe tener 0,5 ml. Queda claro pues, que es imprescindible diluir el eyaculado (a un eyaculado de 1ml, habría que añadirle 5ml de diluyente para conseguir 12 dosis de 0,5, en este caso la tasa de dilución sería 1:5).

La segunda fase comprende :

Aplicación del semen en la coneja

Requiere la utilización de un aplicador o jeringa y una cánula desechable donde se aloja la dosis. Debido a que la coneja es una hembra de ovulación inducida, es necesario una vez aplicada la dosis inyectar (vía intramuscular) 0,2 ml de GnRH que inducirá la ovulación. La aplicación de la dosis puede realizarse bien con la hembra boca arriba (requiere dos personas) o con la hembra en posición normar, elevándola ligeramente de la parte trasera para localizar la vulva (requiere un operario).

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Ventajas de la inseminación artificial en conejos

Sanitarias:

Eliminamos el paso de las hembras por la jaula macho, con lo cual frenamos la difución de las enfermedades.

Mejor control del estado sanitario de la hembra, fundamentalmente cuando la aplicación se hace con la hembra boca arriba, pues se detectan rápidamente las mamitis.

De manejo:

• Facilita el trabajar con bandas grandes. Imprescindible en banda única.

Genéticas:

Permite un mayor aprovechamiento de los machos de calidad, algo muy importante debido al elevado costo de la labor de selección y mejora.

Económicas:

Los huecos de los machos pasan a ser ocupados por las hembras. Una granja de 200 hembras que necesitaría 20 machos está dejando de ganar al año unas 800.000 ptas (20 x 0,9 gazapos/semana x 52 x 2 x 400). Es por este motivo que la técnica permite aumentar la rentabilidad de las granjas.

Hoy en día existen gran número de centros de inseminación que suministran el semen, sin necesidad de que el cunicultor tenga que efectuar la primera fase de la técnica. Esta es una fase que requiere un conocimiento, una infraestructura y un personal que sólo está en esos centros especializados. El cunicultor debe convertirse en un experto de la segunda fase o sea de la aplicación, para así conseguir unos porcentajes de fertilidad, como mínimo, igual a los que obtenía con monta natural.

Lo que se debe saber es que, según los resultados que se están obteniendo hoy en día, con la inseminación no se experimentan diferencias importantes respecto a la monta natural en cuanto a la productividad por hembra, mortalidad o prolificidad.

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Lo que está claro es que los Centros de Inseminación deben ofertar semen de calidad que permita que el cunicultor, además de que como ya hemos dicho aumenta su producción de carne con el mismo costo, observe en el engorde una mejora del crecimiento de sus gazapos, esto se traduce en un menor consumo de pienso y en un ahorro económico.

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