COLUMNA DE ANÁLISIS DE LITERATURA · PRODUCCIÓN ANIMAL
Si este año su finca produce más leche o vende más kilos de carne, pero también tiene menos cobertura de pasto, más dificultades con el agua y mayores gastos, ¿puede decir que está mejorando?
La pregunta permite llevar la sostenibilidad al terreno de las decisiones. Un buen resultado productivo importa, pero también necesitamos saber cuánto costó conseguirlo y en qué condiciones quedó la finca para el siguiente ciclo.
La idea central de esta columna es evaluar la producción junto con la rentabilidad, los recursos naturales, el bienestar animal y las condiciones de las personas que trabajan en ella. Una sola cifra difícilmente cuenta toda la historia.
Este texto analiza conceptos de la literatura sobre sostenibilidad y propone preguntas para aplicarlos a la producción animal. Los ejemplos y la guía de evaluación son una interpretación de esta columna: no corresponden a resultados de un ensayo en una finca ni constituyen una certificación de sostenibilidad.
Qué entendemos por sostenibilidad en este análisis
En esta columna entendemos la sostenibilidad en producción animal como la capacidad de mantener una actividad productiva económicamente viable, conservar los recursos naturales y los servicios ecosistémicos (como la fertilidad del suelo, la regulación del agua y la polinización), proteger la biodiversidad y gestionar sus impactos ambientales, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero. También implica atender el bienestar de los animales y ofrecer condiciones de trabajo dignas. La evaluaremos observando cómo cambian estos aspectos y qué capacidad tiene el productor para responder a las dificultades. Esta es la definición de trabajo de nuestro análisis, en diálogo con la reflexión de Zarta Ávila (2018).
Una finca puede producir más y, aun así, perder capacidad para el futuro
Pensemos en un ejemplo hipotético: un ganadero aumenta el número de animales y logra vender más. Sin embargo, al revisar sus registros encuentra que también creció la compra de alimento y que el margen disponible apenas cambió. Durante el recorrido observa sectores con suelo descubierto y potreros que se vuelven a ocupar antes de alcanzar la recuperación prevista.
Ese resultado merece una revisión. Conviene preguntar cuánto del aumento de ventas se convirtió en ingreso disponible, qué ocurrió con la oferta de alimento y qué gastos podrían aparecer si el problema continúa.
También puede darse otra situación: una finca compra suplementos, utiliza fertilizantes o incorpora tecnología, pero acompaña esas decisiones con diagnóstico, registros y seguimiento. La compra de un insumo, por sí sola, no permite calificar todo el sistema como sostenible o insostenible.
Para tener presente: Antes de celebrar un aumento en la producción, revise la ganancia obtenida y las condiciones en que quedaron el suelo, el agua, los animales y el equipo de trabajo.
¿Qué significa que la finca sea capaz de responder a una crisis?
Walker y sus colaboradores (2004) distinguen tres capacidades de los sistemas socioecológicos: absorber perturbaciones y reorganizarse conservando funciones esenciales (resiliencia), ajustar su manejo (adaptabilidad) y cambiar de sistema cuando el existente deja de ser viable (transformabilidad). Consultar el trabajo original.
Nuestra aplicación de esas ideas al campo es preguntar qué opciones tiene el productor cuando cambian las condiciones. Ante una sequía, por ejemplo, ¿conoce su disponibilidad de alimento?, ¿ha previsto cómo ajustar el inventario animal?, ¿tiene identificadas las necesidades y fuentes de agua?
Estas preguntas no permiten calcular por sí solas la resiliencia de una finca. Sirven para revisar su preparación y reconocer decisiones que requieren acompañamiento técnico.
En los sistemas de pastoreo, una pregunta especialmente útil es si la demanda de los animales guarda relación con la oferta de forraje aprovechable. Para responderla conviene estimar el alimento disponible, considerar pérdidas y reservas, y revisar las necesidades del lote. La superficie y el número de cabezas, sin ese contexto, resultan insuficientes para decidir la carga.
Seis aspectos para empezar a evaluar su finca
La siguiente guía es una propuesta práctica de esta columna. Su propósito es ayudar a organizar observaciones y registros; no asigna un puntaje ni establece metas universales. Las metas deben definirse según la especie, el sistema productivo, el clima y las condiciones de cada predio.
| Aspecto | Qué observar o registrar | Qué pregunta ayuda a responder |
|---|---|---|
| Suelo y cobertura | Fotografías desde puntos fijos, sectores descubiertos y señales visibles de erosión. | ¿Dónde se concentra el deterioro y cómo cambia con el tiempo? |
| Alimento disponible | Estimaciones de forraje, reservas, compras de alimento e inventario animal. En pastoreo, registrar también ocupación y recuperación de potreros. | ¿La oferta prevista alcanza para atender la demanda del lote? |
| Agua | Disponibilidad en los periodos críticos, estado de bebederos y resultados de análisis de calidad cuando correspondan. | ¿Qué limitaciones de cantidad, acceso o calidad requieren atención? |
| Resultado económico | Ingresos y costos del mismo periodo, incluyendo trabajo, mantenimiento y reposición según el análisis realizado. | ¿Cuánto queda después de cubrir los costos considerados? |
| Salud y bienestar animal | Condición corporal, lesiones, enfermedades, mortalidad y acceso al alimento y al agua. | ¿Qué problemas se repiten y qué grupos necesitan atención? |
| Personas y organización | Condiciones de trabajo, seguridad, capacitación y distribución de responsabilidades. | ¿Qué dificultades afectan al equipo y al funcionamiento de la finca? |
Los registros sirven más cuando se comparan con criterio. Una fotografía tomada desde otro lugar o un costo que omite conceptos incluidos el mes anterior puede llevar a una conclusión equivocada. Conviene mantener el método y comparar periodos o grupos equivalentes.
Atención: Producir más por animal y producir más por hectárea son medidas diferentes. Ninguna de las dos, por sí sola, demuestra que mejoraron la rentabilidad o el desempeño ambiental.
Tecnología y conservación: qué preguntar antes de invertir
Una herramienta útil puede ser un programa de formulación, un sistema de riego, una reserva de alimento o una mejora en los bebederos. Para evaluar cualquiera de ellas proponemos cuatro preguntas:
- ¿Qué problema identificado pretende resolver? Describa la dificultad con observaciones o registros.
- ¿Cuál es su costo completo? Incluya instalación, operación, mantenimiento y capacitación cuando correspondan.
- ¿Cómo comprobará el resultado? Defina qué medirá antes y después, considerando los cambios de clima, precios o manejo.
- ¿Qué otras consecuencias debe vigilar? Revise si la intervención cambia el uso del agua, los residuos, el trabajo o las necesidades de los animales.
Lo mismo aplica a propuestas como incorporar árboles o modificar el pastoreo: requieren objetivos, diseño y seguimiento ajustados al predio. Una práctica no convierte automáticamente a toda la finca en sostenible por llevar ese nombre.
Cómo comenzar sin cambiar toda la finca de una vez
Seleccione un problema que ya pueda reconocer: un potrero con deterioro visible, pérdidas de alimento, dificultades con el agua o un costo que no logra explicar.
Registre la situación inicial, defina con el profesional correspondiente una intervención y acuerde cuándo revisarla. La frecuencia dependerá del problema: algunas observaciones requieren seguimiento diario; otras se interpretan mejor entre ciclos productivos o épocas climáticas.
Después evalúe si la intervención logró el objetivo, cuánto costó y qué consecuencias adicionales tuvo. Con esa información podrá decidir si conviene mantenerla, ajustarla o probar otra alternativa.
La pregunta para el próximo recorrido es concreta: ¿qué evidencia tengo de que mi finca está mejorando y qué señal estoy dejando de mirar?
Fuentes y alcance del análisisHaga clic para desplegar las referencias y consultar los artículos originales.
Esta columna adapta una discusión conceptual al contexto de la producción animal. Las fuentes siguientes aportan las definiciones y posturas indicadas en el texto; la guía de seis aspectos, las preguntas de inversión y los ejemplos son elaboración de esta columna. No se atribuyen a estas publicaciones mejoras productivas, económicas o ambientales cuantificadas.
- Zarta Ávila, P. (2018). La sustentabilidad o sostenibilidad: un concepto poderoso para la humanidad. Tabula Rasa, (28), 409-423. Fuente de la postura conceptual comentada. Artículo original.
- Walker, B., Holling, C. S., Carpenter, S. R., y Kinzig, A. (2004). Resilience, adaptability and transformability in social-ecological systems. Ecology and Society, 9(2), 5. Fuente de los tres conceptos explicados en la columna. Artículo original de acceso abierto.
📲 Canal de WhatsApp
Recibe las últimas publicaciones de ganadería, nutrición y reproducción directo en tu celular.
Únete al Canal →✈️ Canal de Telegram
Contenido técnico exclusivo, artículos completos y recursos descargables para profesionales pecuarios.
Únete a Telegram →
Kevin González Martínez
Zootecnista · Magíster en Administración · Candidato a Doctor en Sostenibilidad · Fundador de Gestión Pecuaria SAS.