Reproducción Bovina

Distocia en bovinos

partos complicados

Distocia en la vaca

Distocia en la vaca

Que es la distocia de la vaca

El t√©rmino distocia significa “parto dif√≠cil”. En otros t√©rminos es cuando la vaca no puede parir de forma normal y por lo tanto se convierte en un parto complicados en el ganado. La distocia representa un riesgo vital no s√≥lo para la cr√≠a, sino para la madre tambi√©n. Muchas variables pueden causar distocia, algunas se pueden prevenir, pero otras requieren de interpretaci√≥n y acci√≥n inmediatas. Puedes leer el parto de la vaca¬†

Como saber si una vaca tiene problemas de parto

Dos síntomas pueden revelar un probable problema de distocia de la vaca:

  • Tiempo prolongado de esfuerzo de la parturienta (m√°s de 8 horas)
  • Evidencia de mal posicionamiento del feto.

La estática fetal se refiere a las diferentes presentaciones, posiciones y posturas o actitudes que los fetos adoptan en el canal materno. La estática normal del feto al momento de su expulsión es en presentación longitudinal anterior, en posición dorso-sacra y en actitud de miembros y cabeza extendidos (Figura 1.).

Figura 1: Estática normal del feto al momento del parto.

distocia en la vaca

 

Causas mediatas de distocia en la vaca

La etiolog√≠a de la distocia en la vaca es multifactorial e incluye causas maternas, del feto o de¬†ambos (Figura 2), sin olvidar que cl√≠nicamente raras veces tienen una derivaci√≥n¬†simple o √ļnica.

Figura 2. Causas comunes de distocia

Causas de la distocia en las vacas

Causas maternas de distocia en la vaca

Inercia uterina

La inercia uterina puede ser primaria o secundaria. La inercia primaria se caracteriza por¬†la incapacidad del miometrio para contraerse normalmente y llevar al feto al canal del¬†parto. Entre las causas que m√°s se relacionan con esta condici√≥n est√°n; el estiramiento¬†excesivo del √ļtero (fetos m√ļltiples o anormales), hipocalcemia periparto, defectos del¬†miometrio que lo imposibiliten a contraerse.

La hembra puede tener algunas contracciones abdominales débiles, pero sin que progrese el parto, al examinarla tiene el cérvix dilatado y sin feto en el canal de parto. 

La inercia uterina secundaria consiste en que el parto inicia con contracciones normales pero por alguna razón cesan, principalmente por agotamiento del miometrio luego de un prolongado esfuerzo por expulsar al feto sin conseguirlo. Por lo tanto, el tratamiento consistirá en corregir la causa que impide la expulsión y proceder a la extracción mediante el método más indicado.  

Anormalidades del canal del parto

El parto de la vaca se puede ver afectado por problemas en el canal materno duro (pelvis materna) debido a deformaciones o exostosis. O bien por problemas en el canal materno blando (cérvix, vagina, vulva) debido entre otras cosas a una dilatación incompleta del cérvix, neoplasias de la vulva y vagina, vestigios de los conductos embrionarios. Ver anatomía reproductiva de la vaca.

Falta de dilatación de las partes blandas del conducto del parto de la vaca 

Es necesario diferenciar esta dilatación inconclusa, lo cual se puede hacer a partir de dos exploraciones tocológicas separadas por dos horas.

Prolongación patológica de la gestación.

(el cuerpo fetal puede ser excesivamente grande o por el contrario muy peque√Īo, aunque ambos presentan viabilidad reducida).

Torsión uterina

Es una causa materna de distocia en la vaca que ocurre cuando el √ļtero rota sobre su eje¬†longitudinal.


Causas fetales en la distocia bovina 

Estas son más comunes que las causas maternas y, en general, se deben a fallas en la presentación, posición y actitud del feto al momento del parto. Más de 95% de los casos de distocia, en cualquier especie, quedan dentro de este grupo.

Las anomalías de presentación, posición y postura son causas relativamente frecuentes de las distocias en bovinos. La primera (de presentación) se refiere a la relación del largo fetal con el canal del parto.

La segunda (de posición y postura), a la parte del feto que esta más próxima al raquis de la madre. Así, la presentación puede ser: anterior, posterior, transversa, dorsotransversa y ventrotransversa. Con respecto a la posición esta puede ser dorsal, ventral o lateral.

La postura se refiere a desviaciones o desplazamientos de una parte del feto de miembros o cabeza. Otras causas de distocia en la vaca de origen fetal son las teratológicas como bicefalos, feto doble, etcétera.


distocia en la vaca

A). Presentación anterior con un miembro delantero retenido. B). Presentación anterior con rodillas flexionadas. C). Presentación anterior con miembro cruzado sobre cuello. D). Presentación anterior con cabeza desviada hacia abajo. E). Presentación anterior con desviación hacia arriba de la cabeza. F). Presentación anterior de espaldas. G). Presentación anterior con los tarsos en la pelvis. H). Presentación posterior de cadera y del muslo. I). Presentación posterior de cadera y corvejones. J). Presentación posterior con el feto de espaldas. K). Todos los miembros orientados a la pelvis. L). Presentación Dorsolumbar.

Anormalidades en la est√°tica fetal

En la vaca la estática normal del feto al momento de su expulsión es en presentación longitudinal anterior, en posición dorso-sacra y en actitud de miembros y cabeza extendidos. La presentación posterior o caudal se considera anormal; sin embargo, muchas veces es innecesario intervenir si los miembros están extendidos.

Partos¬†espont√°neos con cualquier otra presentaci√≥n, posici√≥n o postura son poco probables a¬†menos que el feto sea muy peque√Īo y la pelvis de la madre suficientemente grande.

Anormalidades en el desarrollo de la cría

Existen una gran variedad de fetos anormales con defectos congénitos, que han sido descritos como causantes esporádicos de distocia en vacas, como hidrocefalia, gemelos unidos, momificaciones.

Monstruosidades fetales que se caracterizan por desarrollo anormal del cuerpo fetal o de alguna parte del mismo (Schistosomas rephlexus, Perosomus elumbus, anasarca).

Exceso de tama√Īo fetal, clasicamente denomidado feto absolutamente grande, a causa de que las maniobras obst√©tricas son id√©nticas para ambos casos.

Parto gemelar, tomando como criterio que el obst√°culo es aportado por los fetos, aunque en √ļltima instancia la gemelaridad es una condici√≥n particular de la madre, donde la misma puede padecer frecuentemente de inercia uterina, fundamentalmente, de tipo secundario. Los fetos pueden presentarse simult√°neamente en el conducto del parto. Cuando ambos fetos se encuentran en un solo cuerno, es com√ļn la distocia a causas de alteraciones en la actitud, o sencillamente ocurre la inercia uterina secundaria, despu√©s de la expulsi√≥n del primer feto.

Causas de origen tecnológico o condicionadas por el hombre

  1. Intervención sin realizar el diagnóstico previo y decidir una base racional la estrategia de actuación tocológica.
  2. Cubrición incorrecta de las novillas (bajo peso y talla) sin tener en cuenta el desarrollo pelviano de las hembras.
  3. Inadecuada selección de los sementales para cubrir o inseminar las novillas incorporadas.
  4. Incorrecto sistema de alimentación y manejo durante la gestación, particularmente la alimentación insuficiente o exagerada al final de la misma.
  5. Selecci√≥n inadecuada del lugar donde debe parir, propiciando en muchos casos en incremento de distocias, como se se√Īal√≥ anteriormente.
  6. Intervención prematura en el parto, antes que concluya la fase de dilatación.
  7. Intervención por personal no calificado, que desconoce los principios de la dinámica fetal durante el parto y las medidas higiénico-sanitarias requeridas.

El grupo de causas tecnol√≥gicas constituye el objeto de trabajo m√°s importante para el veterinario, toda vez que es donde se provocan las mayores alteraciones y se pueden lograr los efectos m√°s perjudiciales para desempe√Īo de la hembra en el momento del parto; as√≠ mismo, es donde el veterinario puede obtener, de modo sostenible, una disminuci√≥n de las complicaciones del parto.

Desproporción fetopélvica

Es la causa m√°s com√ļn de distocia en novillas, en √©stas el feto puede tener un tama√Īo relativamente normal para la raza, pero la pelvis materna es muy peque√Īa, o bien puede¬† ser que el feto sea inusualmente grande y, por lo tanto, no pueda ser expulsado a¬†trav√©s del canal del parto.


Aunque en la clasificaci√≥n de la distocia se indican de modo separado la estrechez pelviana y el exceso de tama√Īo fetal, en la pr√°ctica tocolog√≠a las acciones a desarrollar son id√©nticas, lo cual indica que el feto relativamente grande y el absolutamente grande ocasionan desproporciones entre el estrecho anterior del conducto del parto y el volumen fetal, por tanto, deben considerarse de igual modo en la asistencia.

Es ciencia constituida que la incidencia de la distocia tiene gran variaci√≥n pues est√° motivada por una gama de factores que desempe√Īa un papel importante la paridad, toda vez que las hembras de primer parto presentan la mayor incidencia a causa de desproporciones feto-pelviana, lo que no excluye que este tipo de distocia pueda presentarse en cualquier hembra, aun cuando tenga varios partos sin historia o antecedentes de distocias. La distocia en las novillas causa gran p√©rdida econ√≥mica en la industria ganadera, pues la prevalencia de la distocia en esta hembra se desplaza desde el 15 al 30%.

El trabajo clínico de campo, donde se evaluó la evolución del parto en la hembra Holstein, se observó que la necesidad de prestar auxilio obstétrico fue elevada en las novillas, pues el 72,2% se intervino mientras que en las vacas la asistencia representó 39,4%, las causas de la asistencia se resumen a continuación en la Tabla 5.2.

Estos resultados corroboran el planteamiento genérico de las distocias de mayor frecuencia corresponden a las desproporciones feto-pelvianas; mientras que las dificultades causadas por las distocias populares son del 5-7%. La frecuencia de distocias pudiera haberse situado en niveles inferiores si la guía para la intervención de Schuljt y Ball se hubiera aplicado consecuentemente.

Desde los trabajos pl√°sticos de Monteiro ¬†sobre el tama√Īo relativo del ternero con la madre y su frecuencia de dificultades al parto, se ha confirmado reiteradamente este aspecto, por lo que sus resultados iniciales mantienen una vigencia permanente (Tabla 5.3).

Cómo se puede observar en la raza Holstein se elevó el peso absoluto y relativo de las crías asociándose también porcentajes mayores de distocia.

Se ha trabajado en la elaboraci√≥n de m√©todos que permitan predecir las distocias; en este sentido se ha estudiado el √°rea pelviana antes de la incorporaci√≥n de la hembra a la reproducci√≥n o cuando se efect√ļa el diagn√≥stico de gestaci√≥n.

En el primer caso las hembras con estrechez p√©lvica pueden ser eliminadas, o cubrirlas o inseminar las con sementales clasificados para producir parto f√°cil; en el segundo caso,¬† cuando la novilla est√° afectada se puede inducir el aborto, eliminarla o identificarla como un caso de alto riesgo obst√©trico (ARO), De modo tal que pueda observarse rigurosamente durante el parto. Es obvio que la inducci√≥n del aborto ser√° la √ļltima alternativa seleccionada para resolver este problema.

Se han desarrollado estudios relacionando el √°rea pelviana con el ritmo de crecimiento o incremento de peso, no obstante muchas novillas con pronostico para la distocia, tuvieron pocas complicaciones en el parto; por otra parte, la sensibilidad de la predicci√≥n tiene amplia variaci√≥n, o un valor muy pobre por factores asociados tales como: reba√Īo, raza y momento en que se efectuaron las mediciones.

En estos estudios se constat√≥ que el crecimiento de la pelvis es lineal en las novillas de 1-3 a√Īos con un ritmo de crecimiento de 0,25-0,38 cm2 de incremento diario, aunque despu√©s de los 3 a√Īos contin√ļa creciendo hasta los 5 a√Īos, pero su crecimiento es cada vez m√°s lento.

Otras publicaciones han se√Īalado que el mayor ritmo de crecimiento de la pelvis bovina se produce hasta los 27 meses, de modo que en los partos a los 24-25 meses, la pelvis de la hembra se ha desarrollado en m√°s del 60% de su √°rea potencial.

La estimación de la heredabilidad para el desarrollo pelviano ha mostrado valores relativamente altos, sugiriendo La posibilidad de poderse modificar a través de la selección de las hembras. sin embargo, la estimación de la correlación genética fenotípica con la distocia y el área pelviana es baja y negativa con alto error estándar, lo que indica que el incremento en la capacidad pelviana no resulta necesariamente en una reducción apreciable de las distocias.

Se ha reportado por algunos investigadores que la selección de las hembras con un mayor desarrollo pelviano no mostró tener un efecto apreciable sobre la frecuencia de distocia; Sin embargo, la selección de los sementales con descendencia de bajo peso al nacer disminuyó la incidencia y severidad de las distocias.

Contradictoriamente a los planteamientos anteriores, desde hace varios a√Īos, en Israel se hab√≠a comprobado la importancia del desarrollo pelviano de las novillas al momento de la incorporaci√≥n y el parto, Pues se comunic√≥ que se estudiaron las proporciones morfol√≥gicas de los neonatos Holstein para lo cual se me dieron 100 terneros reci√©n nacidos observ√°ndose que la circunferencia pelviana fue igual 86,7 ¬†1,98 cm.¬† En La pelvimetr√≠a materna se utilizaron diferentes medidas, aplic√°ndose a 134 novillas Holstein, la las que ten√≠an una edad entre 12- 24 meses, midi√©ndose la distancia entre las tuberosidades coxales, los resultados principales fueron los siguientes:

  1. Distancia promedio entre las tuberosidades coxales 46,7  1,8.
  2. Circunferencia anterior del Canal del parto 59,7  1,8.
  3. Coeficiente de correlación r=0,85 (P<0,001).
  4. Coeficiente de regresión y=20,2  0,954 cm.
  5. Diámetro interiliaco superior 18,4  2,6 cm.

Asimismo, la distancia intercoxal de la novilla a la inseminación artificial fue 45 cm, la circunferencia anterior del conducto del parto 58,9  4,5 cm y el diámetro interiliaco superior aproximadamente 18  3,0 cm.

 

Desde  hace tiempo se comunicó que la mayor frecuencia de distocia en la novilla estaba causada por la relativa poca capacidad pelviana de las hembras para expulsar los fetos desarrollados con alto peso relativo,  tal planteamiento se fundamenta en que las novillas jóvenes( menores de 27 meses)  tienen terneros del 85% del peso de las hembras adultas,  el peso corporal de las hembras alcanza el 80%  de la hembra adulta y sin embargo,   sus diámetros pelvianos  solamente  son algo mayores  de 60%  de la hembra adulta

Otra clasificación de causas de distocia

Las causas mediatas de la distocia en la vaca se pueden prevenir o eliminar, siendo estas las siguientes:

  • Hereditarias o gen√©ticas
  • Nutricionales y de manejo
  • Infecciosas

Causas Hereditarias en la distocia

 Factores hereditarios pueden afectar a la madre directamente o al producto y provocar un parto distocico.

Dentro de las causas hereditarias que afectan a la madre se menciona la hernia inguinal de la parturienta que, cuando se presenta, evita que la madre ejerza una buena presión abdominal al momento del parto, produciéndose con esto no sólo la falta de dilatación del cérvix sino también la falla en la expulsión del producto.

El doble cérvix, la hipoplasia de la vagina y la vulva son también causas mediatas de distocia, es decir, cuando la hembra presenta alguno de estos problemas se piensa con gran certeza que tendrá problemas al parto, por la obstrucción que estas condiciones representan.

Otro grupo de causas son producidas por genes recesivos de la madre o del padre y que producen alteraciones en el producto como son la hidropesía y la hidrocefalia. En cualquiera de estas condiciones, la expulsión del producto se ve impedida por el gran volumen que representan, tanto las membranas fetales como la cabeza del feto.


Causas nutricionales y de manejo en la distocia en la vaca

Estas afectan a la madre principalmente, y ambas están relacionadas, debido a que una deficiente nutrición refleja un mal manejo. Se dan dos situaciones:

a) Las vaquillas están subdesarrolladas por mala nutrición.

b) las becerras se sirven o montan a peso o tama√Īo inadecuado, por lo que los animales llegan al parto en situaci√≥n riesgosa dado el insuficiente desarrollo pelviano o del canal del parto, sobre todo si el producto es un macho de gran tama√Īo.

Es necesario mencionar la importancia del ejercicio de la parturienta: El ejercicio mejora la condición física, el tono muscular y, por lo tanto, aumenta su resistencia disminuyendo el riesgo de fatiga e inercia uterina al momento del parto.

Otro error frecuente de manejo es dar monta a hembras peque√Īas o subdesarrolladas con machos que producen cr√≠as de gran tama√Īo, esto l√≥gicamente produce que al parto la salida del producto se dificulte.

En el caso de las razas lecheras, los pesos ideales a los que se deben servir a las hembras de algunas razas para evitar problemas al parto son:

  • Holstein y Pardo suizo: 340 a 385 kg, entre los 15 y 18 meses de edad.
  • Jersey: 250 a 300 kg entre los 14 y 17 meses de edad.

Causas de Infecciosas en la distocia de la vaca

¬†Las infecciones del √ļtero gr√°vido pueden producir problemas de distocia en la vaca, principalmente debido a que provocan inercia del √ļtero.

Causas inmediatas de distocia

Las causas inmediatas de distocia se presentan el momento del parto, sin que se pueda hacer nada al momento de la monta para prevenirlas. Se dividen estas en causas maternas y en causas fetales.



Examen obstétrico para la distocia

Es importante conocer el rango normal de tiempo que toma cada etapa del parto, para tomar decisiones sobre cuando intervenir, una intervención temprana puede redituar en mayores posibilidades de sobrevivencia de la cría y un mejor comportamiento reproductivo de la vaca.

El personal responsable de supervisar los partos debe conocer y entender los procedimientos para intervenir en el caso de un parto distócico. Algunos procedimientos a seguir en cada etapa del parto:

La primera etapa usualmente dura entre 2 a 6 horas. Si no se observa progreso a la segunda etapa después de 4 horas la vaquilla o la vaca deben ser examinadas para determinar si hay un problema; niveles bajos de calcio (fiebre de leche), torsión uterina o un becerro en mala presentación pueden ocasionar que el parto no progrese a la segunda etapa.

La frecuencia de observación recomendada es cada hora o cada dos horas. Una vez que la vaquilla o vaca se encuentren en la segunda etapa del parto la frecuencia de observación debe incrementarse a cada 30 minutos, observando si la hembra va progresando en el estado de su parto.

Durante la segunda etapa la intervención será necesaria si algo de esto ocurre:

1. Si el¬†saco de aguas ha estado visible por dos horas y no se observa ning√ļn progreso (la vaca¬†no est√° intent√°ndolo),

2. Si la vaca lo ha estado intentando por m√°s de 30 minutos sin¬†ning√ļn √©xito.

3. Si la vaca ha desistido de intentarlo después de un periodo 15 a 20 minutos (los periodos de descanso normalmente no deben ser mayores a 5 a 10 minutos),

4. Si la vaca o cría están mostrando signos de estrés o fatiga; la lengua de la cría hinchada, secreciones amarillentas del feto (meconio) o sangrado severo de la vaca por el recto o si se sospecha que la cría esta en una estática anormal.

En la tercera etapa del parto se elimina la placenta. Si las membranas fetales no se han eliminado 12 horas después de la expulsión del feto, el tratamiento está indicado. No siendo una buena opción desprenderlas manualmente, esto podría ser detrimental en el comportamiento reproductivo futuro de la vaca. Lo que podría ser de beneficio es cortar las membranas lo mas cerca de la vulva para disminuir la oportunidad de que contaminantes puedan entrar al aparato reproductor de la vaca.

Una vez que se ha decido intervenir lave vigorosamente sus manos con jab√≥n, agua y¬†una soluci√≥n antis√©ptica, y c√ļbralas con guantes obst√©tricos. Al √°rea alrededor de la¬†vulva debe lavarse vigorosamente con agua caliente y un jab√≥n suave.

Lentamente inserte su mano en la vagina de la vaca, no rompa el saco de aguas si el cérvix no esta completamente dilatado (si no puede colocar 3 o 4 dedos dentro del mismo, no esta completamente dilatado). Un cérvix que esta completamente dilatado alcanza el mismo diámetro que la vagina y se vuelve más difícil de identificar. Si el cérvix no esta completamente dilatado espere.

Se debe palpar el feto en el canal materno para determinar si el mismo esta vivo, mediante los siguientes reflejos; reflejo de retiro para ello pellizque en el espacio interdigital de la mano o pie del producto, reflejo de succión poner la mano limpia en la boca del producto y sienta si la boca se cierra y la lengua se mueve.

Reflejo rectal, colocar un dedo en el recto y si el feto esta vivo el recto se contraerá alrededor del dedo. En presentación anterior verificar el pulso en la yugular y en posterior el pulso de el cordón umbilical. Determine la presentación, postura y actitud del producto, determine si son miembros delanteros o traseros especialmente si se intentará una extracción forzada.

Se debe corregir cualquier mal posición antes de intentar realizar una extracción forzada, en presentación anterior debe asegurarse que la cabeza y los hombros del feto podrán pasar por el canal materno.

Un buen lubricante y una buena lubricaci√≥n son extremadamente importantes; una vaca con un parto dist√≥cico prolongado tendr√° un √ļtero contra√≠do alrededor del becerro y la¬†lubricaci√≥n natural se habr√° perdido. Si no se cuenta con suficiente espacio para corregir¬†la est√°tica fetal deber√° aplicarse generosamente lubricante en el √ļtero. Esto puede¬†ayudar a la distensi√≥n uterina lo suficiente para ganar el espacio requerido.

El lubricante¬†y su aplicaci√≥n deben hacerse lo m√°s limpio y est√©ril posible para evitar contaminar el¬†√ļtero e incrementar el riesgo de una infecci√≥n uterina severa.


Medidas preventivas para la distocia en la vaca

 Existen algunas medidas preventivas que permiten disminuir los riesgos de una distocia:

1. El toro y la hembra determinan el tama√Īo de la cr√≠a. Algunas distocias son causadas por cr√≠as demasiado grandes en vacas peque√Īas especialmente vaquillas. Por lo tanto hay que asegurarse que las vaquillas sean servidas con toros que no produzcan cr√≠as con un peso alto al nacimiento.

2. Las vaquillas y vacas deben recibir las suficientes calor√≠as para mantener su condici√≥n corporal y el crecimiento fetal. Las hembras no deben tener sobrepeso o subpesos. El sobrepeso puede llevar a des√≥rdenes durante el parto y problemas metab√≥licos, mientras que el subpeso puede ocasionar una disminuci√≥n en la producci√≥n y en el desempe√Īo reproductivo. Se debe establecer una condici√≥n corporal meta al momento del parto.

También debe asegurarse mantener un balance normal de calcio en las vacas, si los niveles de calcio caen es probable que se tengan problemas al momento del parto relacionados con la fiebre de leche. Si los problemas de distocia son altos en un hato deberá reconsiderarse el plan nutricional de las vaquillas y de las vacas secas.

3. Un programa de supervisión de partos y la intervención temprana pueden ayudar a controlar algunos casos de partos difíciles y la mortalidad de la cría.

4. El personal responsable debe conocer cuando intervenir y que hacer.

5. Es importante contar con buenos registros para monitorear la incidencia de distocias y poder determinar si es o no un problema en el hato.

parto distocico en la vaca

El criterio para seleccionar y sistematizar los conocimientos y prácticas relacionadas con este estudio fueron la complicaciones del parto, identificado como problema profesional frecuente y básico en el objeto de trabajo del veterinario, pues la atención del parto fisiológico y patológico constituye una de las funciones profesionales que se debe cumplir con eficacia el veterinario en cualquier explotación ganadera, además de establecer estrategias de manejo y alimentación que propicien la disminución de la complicación de este evento singular de la vida reproductiva de la vaca.

Numerosos manuales y libros de texto presentan un enfoque diferente al que se presenta, pues com√ļnmente dividen en temas o cap√≠tulos diferentes el parto eut√≥cico del dist√≥cico, cuando en todos ellos presentan una continuidad biol√≥gica, con determinaciones bastantes imprecisas, de modo que en este tema se establece una secuencia l√≥gica de los diversos eventos que tienen lugar durante esta estampa de la vida reproductiva de la vaca.

El parto de la vaca

El parto de la vaca ocurre como resultado de una serie de cambios hormonales complejos en la madre, iniciados por la maduración del eje hipotálamo-hipofisis-adrenal del feto. La corteza adrenal fetal llega a ser sensible a la ACTH en la medida en que la edad gestacional aumenta.

En el plasma fetal se produce una elevaci√≥n gradual de la concentraci√≥n de corticosterona desde la tercera semana antes del parto. El incremento en la concentraci√≥n de corticoides durante el √ļltimo mes de gestaci√≥n parece ser el responsable de la activaci√≥n del sistema enzim√°tico implicado en la transformaci√≥n de los niveles de progesterona y estr√≥genos, entre otros cambios esenciales para el inicio del parto.

Desde el punto de vista cl√≠nico, el parto puede dividirse en las fases de dilataci√≥n, expulsi√≥n y alumbramiento; es importante definir un criterio para identificar cada una de las fases, pues de ello depender√° que se pueda aplicar consecuentemente la gu√≠a de atenci√≥n al parto descrita hace varios a√Īos por Schuljt y Ball.

puedes leer tambi√©n : estrategia para incrementar la pre√Īez en vaca en anestro¬†

La pelvimetr√≠a externa puede ser un instrumento √ļtil para conducir la actuaci√≥n del veterinario en la atenci√≥n del parto, pues ello permite identificar la necesidad de ayuda o no al mismo, precisar la relaci√≥n de tracci√≥n e incluso decidir la operaci√≥n ces√°rea como mejor soluci√≥n para resolver la distocia.

Las complicaciones del parto (distocias) son frecuentes y sus causas muy complejas toda vez que son muchos factores interrelacionados y el m√©todo para reducir las distocias es muy complicado. La selecci√≥n de sementales con expectativas de bajo peso al nacimiento de sus descendientes favorece la expulsi√≥n de cr√≠as con reducido di√°metro de los huesos y bajo peso al nacer, as√≠ como la eliminaci√≥n de las novillas con excesivo peso corporal y medidas p√©lvicas peque√Īas.

Se demostró que el diámetro de la cabeza o circunferencia cefálica y el ancho de los hombros del feto afectan las distocias en independencia del peso de los mismos. Una recomendación practica es impulsar medidas de manejo para reducir la incidencia de distocias, más que las prácticas de asistencias médicas.

La pre√Īez o gestaci√≥n de la vaca concluye cuando el feto es capaz de sobrevivir fuera del √ļtero. El mecanismo especifico difiere ligeramente entre especies, pero en general los cambios hormonales asociados con el parto est√°n relacionados con la maduraci√≥n fetal, terminaci√≥n de la pre√Īez, ampliaci√≥n del canal del parto inicio de las contracciones uterinas, conducta materna, s√≠ntesis de leche y la capacidad para la eyecci√≥n de la misma.

Desde los trabajos de liggens et al. se propuso una teor√≠a sobre el desencadenamiento del parto, pues se bas√≥ en cambios endocrinos ocurridos en la antesala del parto, estas modificaciones se inician por la elevaci√≥n de cortisol de origen fetal, la disminuci√≥n de la concentraci√≥n plasm√°tica de P4, incremento de los estr√≥genos (17ő≤estradiol y estrona) y la elevaci√≥n vertiginosa del metabolito de la PGF2őĪ (15-Ceto-13-14dihidro-PGF2őĪ).

Se ha demostrado que durante las √ļltimas semanas de la gestaci√≥n las adrenales fetales tiene un crecimiento impresionante, pues duplican su peso en pocos d√≠as, lo cual expresa la maduraci√≥n funcional de la glandula, como consecuencia de este proceso¬† de maduraci√≥n se adquiere la capacidad para reaccionar frente a estimulos estresantes, liber√°ndose grandes cantidades de cortisol.

El cual se supone que estimula la acci√≥n de las enzimas como las aromatasas, y 17őĪ hidroxilasa las que act√ļan sobre la unidad feto-placentaria iniciando de este modo un proceso de transformaci√≥n de la P4 en estr√≥genos, los que desempe√Īan un papel protagonico en la formaci√≥n o s√≠ntesis de receptores endometriales para la oxitocina, de modo tal que estimula la liberaci√≥n en cascada de la PGF2őĪ; bajo este influjo hormonal se inicia el proceso activo del parto(3,5). La disminuci√≥n de los niveles de P4 se ha relacionado con la disminuci√≥n de la temperatura corporal, lo que frecuentemente se expresa por disminuci√≥n de 0,5 a 1¬įC.

El parto ocurre como resultado de una serie de cambios hormonales complejos en la madre, el feto y la placenta iniciados por la maduración del eje hipotálamo-hipofisis-adrenal del feto.

La corteza adrenal fetal llega a ser sensible a la ACTH en la medida en que la edad gestacional aumenta. En el plasma fetal se produce una elevaci√≥n gradual de la concentraci√≥n de corticosterona desde la tercera semana (5 mg/mL) hasta los 4 d√≠as (25 mg/mL) antes del parto, el incremento de la concentraci√≥n de corticoides durante el √ļltimo mes de la gestaci√≥n parece ser el responsable de la activaci√≥n del sistema enzim√°tico (17 alfa hidroxilasas) dentro de los cotiledones, lo cual convierte los C-21 esteroides (progesterona y pregnanolona) en C-19 precursores de estr√≥genos (androstendiona, DHEA).

Una proporci√≥n alta de estos estr√≥genos es conjugada inmediatamente en el placentoma. Una semana antes del parto y como respuesta a la elevaci√≥n de los estr√≥genos se comienza a incrementar la concentraci√≥n de la PGF2őĪ asociados a una ca√≠da vertiginosa de los niveles de P4 a causa de la lisis luteal, justo antes del inicio del parto. Durante el parto propiamente, se presenta una elevaci√≥n de los corticoides maternos, 15 mg/mL.

Los estr√≥genos se constituyen en un est√≠mulo para la liberaci√≥n de PGF2őĪ pues ellos inducen la liberaci√≥n de oxitocina del l√≥bulo posterior de la hip√≥fisis, por lo que ambas hormonas act√ļan estimulando las fibras musculares lisas para las contracciones que expulsan al feto. De igual manera, los estr√≥genos, PGF2őĪ y la relaxina causan reblandecimiento del cuello uterino y relajan tambi√©n los ligamentos pelvianos para facilitar la expulsi√≥n fetal.

Especialmente, se ha demostrado que la extirpaci√≥n quir√ļrgica de la hip√≥fisis o las gl√°ndulas adrenales fetales prolongan la duraci√≥n de la gestaci√≥n; contrariamente la administraci√≥n de la adrenocorticotropina (ACTH) a los fetos causa parto prematuro, asimismo la inyecci√≥n la inyecci√≥n de cortisol o sus an√°logos sint√©ticos induce el parto.

El incremento en el crecimiento de la corteza de la gl√°ndula adrenal durante la etapa final de la gestaci√≥n ocurre en ausencia de elevaciones notorias de la ACTH fetal; sin embargo, la ACTH fetal llega a elevarse de 1 a 2 d√≠as antes del parto, coincidiendo con la elevaci√≥n de corticosteroides. La P4 en el suero sangu√≠neo materno declina gradualmente durante la √ļltima semana de la gestaci√≥n, para llegar a niveles basales en el momento del parto.

Como es conocido, los niveles de P4 descienden de modo precipitado dos días antes del parto, asociándose a un periodo de quiescencia en las contracciones miometriales, justamente antes del inicio de las contracciones uterinas de carácter rítmico.

Simultáneamente se ha producido un reblandecimiento y dilatación del cuello uterino, así como reblandecimiento de los tejidos del canal del parto durante el periodo final de la gestación, lo cual ocurre bajo la influencia de la relaxina o estrógenos, favorecido además por la ausencia de las contracciones uterinas.

Evolución clínica del parto de la vaca 

Desde el punto de vista clínico el parto puede dividirse en las fases: dilatación, expulsión y alumbramiento, es sumamente importante definir o seleccionar un criterio para identificar cada una de las fases, toda vez que ello tiene gran importancia para aplicar la guia de atención al parto descrita hace un tiempo por Schuijt y Ball.

La fase o periodo de dilataci√≥n comienza con las contracciones uterinas iniciales y termina con la dilataci√≥n completa de canal c√©rvico-vaginal, permitiendo as√≠ la colocaci√≥n del feto en la cavidad pelviana; externamente se aprecia por la presencia de los sacos placentarios, fundamentalmente, el amni√≥tico, pues este pende de la hendidura vulvar durante alg√ļn tiempo.

La duraci√≥n de esta fase es muy variable, pero se acepta com√ļnmente una extensi√≥n promedio de 6 horas. Los signos cl√≠nicos son inapetencia, elevaci√≥n de la cola, orinar con frecuencia aumentada, galactorrea, intranquilidad.

La segunda fase o periodo de expulsión se inicia con la ruptura del amonio y concluye con la expulsión del feto; su duración puede ser menor de 90 minutos en la vaca de varios partos, mientras que en las novillas puede demorar hasta 4 horas. Esta fase tiene una importancia singular para el veterinario, pues constituye el periodo donde debe efectuarse la asistencia tocológica si ésta se requiere.

Durante la fase de dilataci√≥n el saco alantoideo se rompe o esto ocurre al inicio de la expulsi√≥n, sin embargo, lo m√°s com√ļn es que el amnio permanezca intacto hasta que el desplazamiento fetal provoca que √©ste se rompa a causa de la presi√≥n de las extremidades sobre el mismo.

Como fase de alumbramiento se define al proceso fisiol√≥gico de desprendimiento y expulsi√≥n de las membranas placentarias o secundarias; este proceso se presenta inmediatamente despu√©s de la expulsi√≥n fetal, aunque en el bovino lo m√°s com√ļn es que se expulsen entre 4-8 horas y en ocasiones hasta las 12 horas.

Actualmente se conoce que existe una interfase de tejido col√°geno situado entre la car√ļncula materna y el cotiled√≥n fetal, de modo tal que la producci√≥n y la liberaci√≥n de productos bioqu√≠micamente activos en la prote√≥lisis como la colagenasa, constituyen el nudo critico en el desprendimiento de la placenta y expulsi√≥n de la misma.

Com√ļnmente una semana antes del parto la porci√≥n vaginal del cuello se encuentra dilatad de modo tal que es posible introducir 2 √≥ 4 dedos en su orificio vaginal, en el caso particular de las novillas el cuello permanece menos permeable que en la vaca hasta un d√≠a antes del parto, momento donde comienza a relajarse.

La dilatación del cuello ocurre en dos fases: una de carácter pasivo a causa de la disminución del tono cervical; la dilatación de la porción interna de la cérvix se inicia de 2-4 horas después que la porción externa alcanza una dilatación de 6-12 cm. La fase activa de la dilatación comienza cuando la porción vaginal de la cérvix está suficientemente dilatada que permite la introducción de la mano y se inician contracciones fuertes del miometrio, empujando al feto con sus líquidos y envolturas contra el canal cervical, parcialmente dilatado.

La dilataci√≥n completa del cuello se logra con la introducci√≥n del feto que provoca una distensi√≥n del tipo mec√°nico del conducto cervical, al final de la dilataci√≥n el conducto cervical y la vagina tienen una continuidad form√°ndose un canal √ļnico.

La delimitación clínica entre la primera y la segunda fase del parto es la rotura de las bolsas de las aguas (saco alantoideo), de modo que el feto se expulsa durante la segunda fase, la que se caracteriza por una intensa actividad de la prensa abdominal.

La entrada del feto y sus anejos en el conducto cervical ocasionan la descarga intensa de oxitocina materna, produci√©ndose consecuentemente contracciones frecuentes y fuertes del miometrio; esta descarga de oxitocina, estimula la liberaci√≥n de PGF2őĪ desde el miometrio; ¬†en la distocia, la demora o la no introducci√≥n del feto en el conducto cervical, limita las descargas de oxitocina y PGF2őĪ, toda vez que no se produce el est√≠mulo del feto presionando las terminaciones nerviosas situadas en el conducto cervical.

En resumen, las contracciones uterinas durante el parto son contracciones espontaneas reguladas por los receptores de la oxitocina y las catecolaminas a través de la vía de adrenorreceptores. Las primeras contracciones uterinas se inician sin relación alguna con la descarga de oxitocina, pues esta hormona es liberada por el lóbulo posterior de la hipofisis durante la segunda fase del parto, justamente cundo el feto penetra en el estrecho anterior de la pelvis materna.

La vaca durante el parto, especialmente durante la fase de expulsi√≥n, adopta diferentes posiciones, en ocasiones est√° en estaci√≥n y despu√©s en dec√ļbito lateral izquierdo o derecho, aunque se ha observado un predominio del izquierdo sobre el derecho.

En esta etapa del parto cuando se contrae la prensa abdominal se arquea el dorso y se extiende hacia delante de las extremidades pelvianas, lo que se asocia con el desplazamiento de la pelvis, disminuyendo la inclinación del estrecho anterior, de modo tal que se reduce la inclinación pelviana, aumentando asi el alto o no longitud  de la conjugada verdadera, lo que se ha comprobado a partir de observaciones y de cálculos matemáticos.

Este aumento determina un incremento notable del área pelviana, estimándose su aumento en casi 20%, lo que pudiera explicar el hecho observado, en determinadas ocasiones, donde parturientas con dificultades en la expulsión fetal, lo logran de modo espontaneo cuando se les permite adoptar las posiciones anteriormente descritas.

En este mismo sentido se han ofrecido observaciones valiosas para la futura asistencia al parto, pues en un estudio efectuado con controles minuciosos se constat√≥ que la fase expulsiva concluyo mayoritariamente en dec√ļbito (83,2%) mientras que en estacion solamente el 16,8% de las vacas terminaron la expulsi√≥n del feto; adem√°s dentro del dec√ļbito, el lateral izquierdo fue m√°s frecuente que el lateral derecho (56,6% vs 26,6%). Asimismo se observ√≥ que la extremidad fetal izquierda avanzo primero que la derecha, es decir, 96% para la izquierda y 4% para la derecha del total de partos evaluados.

Es posible que el dec√ļbito sea la posici√≥n m√°s favorable para la culminaci√≥n del parto, toda vez que el di√°metro vertical de la pelvis materna aumenta en esta posici√≥n como consecuencia de las contracciones abdominales. El predominio del dec√ļbito lateral izquierdo sobre el derecho quiz√°s obedezca a las caracter√≠sticas anat√≥micas propias de esta especie, donde el rumen presenta el menor obst√°culo para el desplazamiento del feto en esta posici√≥n.

Guía para prevención en el parto

Uno de los problemas principales que enfrenta el veterinario en el desempe√Īo de sus funciones en el campo de la obstetricia veterinaria es fundamentar la decisi√≥n de intervenci√≥n en el parto sobre una base objetiva y a partir de la selecci√≥n de un criterio validado por la practica social.

Se conoce que el feto bovino puede permanecer vivo de en el √ļtero de 8-10 horas despu√©s de haber comenzado la segunda fase del parto (Tabla 5.1) pero com√ļnmente es expulsado dentro de las primeras 4 horas. Cuando el progreso del parto se interrumpe o es demorado por diferentes causas la intervenci√≥n debe efectuarse.

Cuando se comprime el cordón umbilical con pinzas hemostáticas durante 6-8 minutos, la muerte se produce por anoxia.

El examen tecnológico deberá llevarse a cabo teniendo como guía una serie de puntos y momentos que se constituyen a su vez un marco de referencia, para elaborar la estrategia de intervención del parto; en este sentido la guía para la intervención propuesta por Schuljt y Ball. Es practica y de gran utilidad, lo que se resume del modo siguiente:

  1. Si la hembra permanece por m√°s de 6 horas en la primera fase del paro (dilataci√≥n), lo cual pudiera indagarse con el propietario o responsable del animal, y no se aprecia el inicio de la segunda fase, debe efectuarse una exploraci√≥n vaginal con la finalidad de precisar la causa de la demora, es √ļtil distinguir que las exploraciones tecnol√≥gicas se efect√ļan, casi sin excepci√≥n, utilizando la v√≠a vaginal.
  2. Si el saco amniótico (bolsa de las aguas o de las patas) se observa colgando de la hendidura vulvar durante 2 horas sin que este se rompa, se requiere entonces romperlo artificialmente y explorar cuidadosamente para identificar la causa de la demora.
  3. Si la hembra permanece por 2-3 horas en la fase de expulsi√≥n sin que se observe progreso alguno o el mismo es demasiado lento, debe intervenirse, es √ļtil recordar que las novillas tienen el canal del parto m√°s estrecho que las vacas, lo que dificulta la din√°mica fetal y por tanto el progreso es m√°s lento, lo que justifica que la intervenci√≥n se realice un poco despu√©s que en la vaca. En este caso debe diagnosticarse tambi√©n, el obst√°culo para el desplazamiento fetal.

Esta guía para la intervención es de utilidad en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, debe tenerse presente que la relación exagerada del hombre con el animal puede interrumpir el progreso normal del parto en cualesquiera de sus fases, inhibición refleja del parto, cuando esto ocurre la hembra debe ser examinada lo más rápido posible, para no demorar la intervención.

Para efectuar la asistencia al parto fisiológico o patológico es necesario conocer la nomenclatura obstétrica, toda vez que el conocimiento de las mismas proporciona los elementos requeridos para realizar un diagnóstico adecuado, pues a partir de ella podemos conocer si el feto se encuentra dispuesto de forma adecuada o inadecuada en el conducto del parto, una vez que el mismo se desencadena.  Los términos utilizados para definir la nomenclatura obstétrica son: presentación, posición y actitud.

  1. La presentaci√≥n fetal significa la relaci√≥n existente en sentido longitudinal entre los ejes dorsales del feto y de la madre, en este sentido se identifican como presentaciones eut√≥cicas o normales todas aquellas donde el feto se introduce longitudinalmente en el conducto del parto de forma anterior o cef√°licas. Asi mismo, la presentaci√≥n posterior o pod√°lica se considera eut√≥cica, aunque es poco frecuente (5%) y requiere de atencion m√°s √°gil, toda vez que el proceso de dilataci√≥n activa ocasionado por el feto es menos eficaz y la respiraci√≥n placentaria se puede afectar m√°s r√°pidamente a causa de la compresi√≥n del cord√≥n umbilical, cuando todav√≠a la cabeza del feto se encuentra en el interior del √ļtero.
  2. La posición se refiere a la relación de la espalda fetal con los diversos planos anatómicos del conducto del parto o de la cavidad abdominal, considerándose como posición eutócica la dorso-sacra, todas las que no mantengas esta relación feto-materna serán posiciones distócicas o anormales, aunque como se conoce el feto bovino, fundamentalmente al inicio, mantiene una posición ligeramente inclinada hacia la derecha de tocólogo.
  3. La actividad es la forma de colocación de los miembros y la cabeza en relación con el tronco fetal, es decir, la actitud eutócica o normal será la de extensión de los miembros y cabeza, considerándose todas flexiones o semiflexiones actitudes distócicas.

Durante la asistencia tecnológica se deben tener presentes tres aspectos de singular importancia:

  1. Obst√°culos a vencer en la asistencia.
  2. Intensidad, dirección y momento de las fuerzas suplementarias.
  3. Estado vital del feto.

Los obst√°culos a vencer en la asistencia del parto eut√≥cico, b√°sicamente son: encajamiento de la cabeza fetal en el perineo materno, el cintur√≥n escapular del feto al penetrar en el estrecho anterior de la pelvis materna y por √ļltimo el cintur√≥n pelviano fetal al pasar, tambi√©n por el estrecho anterior de la pelvis materna, como es l√≥gico estos obst√°culos se refieren a la presentaci√≥n longitudinal anterior, pues cuando la presentaci√≥n es posterior o pod√°lica,

se mantiene como obst√°culo √ļnicamente la pelvis fetal al pasar por el estrecho anterior de la pelvis materna y del perineo, pues el cintur√≥n escapular aun cuando se constituyera en obst√°culo, el operador no tiene muchas posibilidades de reducir su di√°metro, y la cabeza deja de ser un obst√°culo tambi√©n. Como se expres√≥ anteriormente, a pesar de considerarse la presentaci√≥n posterior como eut√≥cica, esta aumenta el nivel de riesgo para la anoxia fetal, recomend√°ndose la asistencia con mayor agilidad en la extracci√≥n forzada de los fetos.

Respiración neonatal 

El reconociendo de la ventilación pulmonar es esencial para el trabajo del veterinario; se conoce que la respiración pulmonar debe iniciarse 30 segundos después del nacimiento, por tanto, la falta de respiración pulmonar durante 1 minuto de la vida neonatal es un reflejo de problemas serios. Asimismo, la bradicardia es un signo que debe valorarse cuidadosamente, en este sentido los recién nacidos con frecuencias cardiacas inferiores a 60 latidos/minuto y las arritmias deben ser atendidas de inmediato.

Desde hace varios a√Īos se ha reportado que el feto bovino, colocado en el canal del parto por las contracciones uterinas, puede mantenerse vivo durante 8 horas e incluso m√°s, en la fase de expulsi√≥n, siempre que no se haya roto o comprimido el cord√≥n umbilical. No obstante, la viabilidad del individuo muestra una curva descendente con relaci√≥n a la demora de la fase expulsiva.

Cuando el parto (fase de expulsi√≥n) tiene una duraci√≥n dentro de los par√°metros considerados normales no se produce afectaci√≥n notable sobre el estado fetal; esta afirmaci√≥n se puede comprobar experimentalmente¬† al estudiar el parto de 30 vacas Holstein mult√≠paras, donde la duraci√≥n de la fase expulsiva fue 67,76 ¬Ī 30,5 minutos; observ√°ndose que la frecuencia cardiaca fetal registrada durante los 10, 20, 50 y >60 minuto ¬†del periodo expulsivo no produjo cambios apreciables sobre los fetos, toda vez que el rango de variaci√≥n de la frecuencia cardiaca fue desde 129-130,8 latidos/minuto.

El inicio de la respiración neonatal ocurre como resultado del cierre de la circulación materno-fetal, lo cual ocasiona la disminución de O2 con incremento de CO2 lo que aumenta el pH sanguíneo, estimulándose los quimio-receptores centrales y periféricos de modo que se estimula el centro respiratorio.

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Una vez que cesa la circulación placentaria el feto puede permanecer vivo, como máximo, 6 minutos. Sin embargo, cuando el feto se extrae después de 4 minutos de padecer anoxia, el neonato es incapaz de efectuar la succion con la energía necesaria para ingerir el calostro, lo cual ocurre a causa de lesiones ocasionadas en el sistema nervioso central, asociada al estado de acidosis descompensada, consecuentemente se desarrolla una hipoglicemia severa, que si no es corregida la muerte sobreviene irremediablemente.

La causa m√°s com√ļn de muerte fetal durante el parto es la hipoxia complicada por acidosis, la que ocurre como resultado de la disminuci√≥n del aporte sangu√≠neo causado por un exagerado incremento de la frecuencia e intensidad de las contracciones uterinas, lo que deviene en insuficiencia en el intercambio gaseoso a nivel de la placenta.

En otras ocasiones puede estar relacionado con trastornos respiratorios y circulatorios de la madre, placentitis, desprendimiento de gran parte de la placenta a causa de la prolongación excesiva de la fase de la expulsión, estenosis del cordón umbilical, fundamentalmente de naturaleza mecánica y trastornos circulatorios del propio feto.

Como respuesta a la disminuci√≥n del aporte del ox√≠geno, el feto reacciona con un proceso de glucolisis anaerobia resultando como productos metab√≥licos los acidos lactico y pir√ļvicos necasarios para suplir las demandas energ√©ticas del feto. Sin embargo, la capacidad buferante fetal es insuficiente para neutralizar la acidosis creciente en asociaci√≥n directa con la penuria de ox√≠geno.

En el organismo del neonato se liberan sustancias surfactantes pulmonares constituidas fundamentalmente por fosfolípidos entre los que se encuentra el palmitol fosfatidilcolina, quien es el principal responsable de la capacidad de disminuir la tensión superficial a valores muy bajos permitiendo asi la dilatación alveolar y por ello la ventilación pulmonar.

Las sustancias vasoactivas producidas en los pulmones tienen un efecto importante sobre el vaso dilatación del sistema circulatorio a nivel pulmonar y la contracción de os conductos arteriosos y los vasos umbilicales, se produce también el cierre del foramen oval. La estimulación natural materna o la artificial efectuada manualmente sobre la superficie cutánea del recién nacido ibera sustancia tenso activas que impiden el colapso alveolar pulmonar, evitando asi la afección conocida como membrana hialina.

Durante el desarrollo del parto normal o eutócico el ternero recién nacido presenta un a acidosis fisiológica como consecuencia de su incorporación al nuevo medio donde deberá vivir. Sin embargo, este estado evoluciona espontáneamente hacia el equilibrio de las primeras 24 horas de la vida posnatal.

Las dificultades al parto influyen negativamente sobre el estado metabólico y acido básico del neonato, agravando y prolongando los procesos de acidosis en el ternero recién nacido. Tomando como fundamento estos resultados se desarrolló el índice clínico del recién nacido (I.C.R.N.) con la finalidad de elevar la viabilidad neonatal.

Los principales signos clínicos que reflejan el estado acido base del recién nacido son:

  1. Respuestas a estímulos:
  • Pellizco en la grupa, responde con saltos hacia delante o al costado.
  • Doblar la oreja en cuatro, presionando cerca de la base.
  • Gotear agua en el o√≠do. Tanto en este como en el anterior, el reci√©n nacido debe sacudir la cabeza.
  1. Reflejo de succion: se explora introduciendo el dedo del operador en la boca del ternero. Se debe apreciar si est√° presente el reflejo o no, si es vigoroso y si es continuo (si succiona con avidez ininterrumpidamente).
  2. Posición erguida de la cabeza: debe ocurrir durante los primeros segundos de la vida neonatal.
  3. Inter√©s por el entorno. Determinar si se relaciona con el medio. Se eval√ļa dando una palmada cerca del reci√©n nacido.
  4. Intento de pararse. Debe hacerlo en los primeros 20 minutos de nacido. Com√ļnmente hace varios intentos fallidos, antes de lograr el √©xito deseado.

Cada índice puede evaluarse en una escala de del 0-2 de modo que la evaluación puede ser: 2=bien; 1=regular y 0=mal, entonces si la sumatoria es de 0-5 puntos del estado del neonato será deprimido, de 6-7 vitalidad afectada y de 8-10 buena vitalidad. Desde el punto de vista del estado acido-básico se interpreta: 0-5 acidosis grave o moderada; 6-7 acidosis leve y 8-10 fisiológica neonatal.

Influencia del semental

Las d√©cadas de los 70 y 80 constituyeron la √©poca donde se estudi√≥ profundamente la mortalidad perinatal en el ganado bovino, uno de los aspectos que centro la atencion de numerosos investigadores en diversos pa√≠ses fue la influencia del semental sobre la frecuencia de distocias y mortinatos. Aspectos que fueron confirmados pues se identificaron sementales que desempe√Īaban un papel importante sobre la frecuencia de mortalidad en los reba√Īos de la Raza Holstein.

Al estudiar el efecto de los sementales sobre la mortinatalidad en primíparas Holstein, se observó que la descendencia de un profe de productor murió solamente el 3% en el parto o poco después mientras que en otro progenitor este índice se elevó a 33,4% concluyéndose que era sumamente importante y necesario desde el punto de vista económico la selección de sementales atendiendo al comportamiento del parto en primíparas y su frecuencia de mortinatos.

La evaluación de las dificultades al parto y mortinatos asociados a los sementales se desarrolló en Suecia. Expresándose seguidamente los resultados más apreciables del estudio en la Tabla 5.5.

En reportes internacionales anteriores se habían consignado proporciones diferentes, toda vez que se recomendó el empleo de un grupo de sementales para la inseminación artificial de novillas que presentaban una frecuencia de partos difíciles menor que el resto de los reproductores evaluados; estos comprendían el 25% del total, mientras que un grupo numeroso (50%) no debía ser utilizado a tales fines y el resto (25%) podría no ser utilizado en la inseminación artificial.

La frecuencia de las proporciones pudo estar ocasionada porque en la investigaci√≥n eval√ļo la mortinatalidad y en el reporte previamente analizado, la valoraci√≥n se efectu√≥ sobre las distocias, aspecto que tiene elementos de car√°cter subjetivo como todos conocemos, pues es sabido que muchos partos son asistidos sin que en realidad lo requieran.

Se investig√≥ tambi√©n la influencia del semental sobre la mortinatalidad de las hembras de m√°s de un parto, donde se evidencio el efecto favorable del semental sobre la viabilidad de sus descendientes. Aunque hubo cierta reducci√≥n del n√ļmero de reproductoras con influencia negativa; tal comportamiento se atribuy√≥ a las mejores condiciones obst√©tricas de estas vacas, de manera que determina dos sementales con baja frecuencia de mortinatos en mult√≠paras pudieran ocasionar √≠ndices elevados de p√©rdidas perinatales en las hembras prim√≠paras .

De igual modo se estudió la influencia del semental Holstein sobre la dificultad al parto y la mortalidad perinatal en sus hijas primíparas y se observó que hubo proporciones distintas de pérdidas de crías entre los descendientes de los sementales controlados; se destaca que las pérdidas de crías en hijas de un semental fueron mayores (P<0,05) con respecto a la correspondientes a las hijas de los restantes reproductores evaluados.

La evaluaci√≥n de dificultad al parto sobre la base del n√ļmero de partos asistidos revel√≥ que las hijas del semental referido presentaron partos con mayor dificultad que los descendientes de los restantes sementales (P<0,01) es decir, diferencias significativas entre grupos de medias hermanas (40).

Este comportamiento motivo un índice superior de eliminación de sus hijas durante el período consecutivo al parto a causa de traumatismos obstétricos graves. Además, dicho toro influyó significativamente (P<0,001) en la prolongación del período grávido de sus hijas y en el peso de las crías al nacer, aspecto que por su importancia en cuanto al incremento de las dificultades al parto son bien conocidos.

En agosto de 1990, se implement√≥ el Modelo Animal Canadiense (sigla en ingl√©s: C.A.M) para calcular las pruebas de la facilidad del parto. las pruebas para la facilidad del parto se expresan en la en una escala del 1 al 9 donde el 1 es el tipo indeseado al parto (dif√≠cil) y el 9 es deseado (parto sin asistencia). el criterio utilizado para la publicaci√≥n son 10 hatos con 55% de repetibilidad. Com√ļnmente en los cat√°logos se identifica, en facilidad del parto el promedio que no obligadamente tiene que ser num√©ricamente la mitad pues en algunos sementales es el 3 y en otros puede ser el 6.

Mortalidad perinatal

Desde la d√©cada de los 60 se defini√≥ la mortalidad perinatal de modo bastante preciso, identific√°ndose la mortinatalidad como las cr√≠as nacidas muertas, la mortalidad neonatal comprende las muertes ocurridas a los pocos d√≠as posnacimiento, com√ļnmente incluye la primera semana de vida, la mortalidad pos-atal comprende las muertes no asociadas al parto como evento fisiol√≥gico y la morbinatalidad de los casos de cr√≠as nacidas enferma.¬†

Se informó que desde el punto de vista anatomopatológico las lesiones perinatales pueden ser las anomalías congénitas, lesiones ocurridas durante el curso del parto o como consecuencia del mismo.

En un sistema de encuestas aplicado a 210 vaquerías en Michigan se pudo observar que las pérdidas en el parto (mortinatos) fueron superiores a las reportadas durante la primera y segunda semana de vida neonatal o postnatal, de modo que en el parto se obtuvo una frecuencia de pérdidas del 6,3% mientras que la frecuencia fue de 4,1% y 1.5% para la primera y segunda semana respectivamente.

Sin embargo, en un an√°lisis efectuado sobre 17332 partos en las hembras Holstein y mestizas de varias razas se identific√≥ una frecuencia de 3,0 y¬† 3% de mortinatos, no obstante, cuando se analizaron reba√Īo constituido por hembras Holstein puras se observ√≥ una frecuencia de 5,68%, lo cual corrobor√≥ el planteamiento reiterado de que la Holstein presentaba una mayor frecuencia de p√©rdidas en el parto o durante las primeras 24 horas de la vida neonatal.

Las causas más generales de la pérdida del recién nacido pudieran ser las siguientes:

  1. Efecto del proceso del parto sobre la viabilidad del neonato
  2. N√ļmero de partos y frecuencia de distocia materna
  3. Factores genéticos inespecíficos
  4. Factores genéticos específicos
  5. Anomalías congénitas del neonato
  6. Parto o nacimiento gemelar
  7. Factores tecnológicos, asociados con la intervención del hombre en el  proceso del parto y de la selección de las hembras para la reproducción.

La muerte fetal por anoxia y/o traumatismos muchas veces ocurre por desproporción entre el feto y la pelvis materna asociado con una inercia uterina secundaria. los cambios que secuencialmente pueden presentarse son los siguientes: 

  1. La compresión del cordón umbilical puede causar la interrupción del aporte sanguíneo Y entonces la muerte fetal ocurrir aproximadamente entre los 4-6 minutos.
  2. La presencia fetal prolongada en la vagina de la parturienta causa estimulación continua de los receptores nerviosos y desencadena contracciones reflejas las que se asocian con contracciones uterinas incoordinadas que culminan en espasmos del miometrio; posteriormente sobreviene la atonía uterina desarrollada a causa de una circulación uterina insuficiente y las contracciones gradualmente llegan a ser irregulares y débiles para finalmente cesar.
  3. ¬†la descomposici√≥n del feto se inicia r√°pidamente despu√©s de la muerte fetal y resulta en enfisema fetal acentuando a√ļn m√°s la desproporci√≥n feto-pelviana.

Se estudió estadísticamente la relación de la distocia con la mortinatalidad, en este sentido se analizaron 5064 partos de 18 grupos raciales, dónde se obtuvo que la distocia incremento en cuatro veces la mortalidad de los terneros al nacimiento o cerca de este.  la media de los pesos al nacer fue más alta (P<0,01) Para lo que requirieron asistencia; otros factores que evidenciaron su efecto (P<0,01) fueron el sexo de la cría, edad de la vaca y el grupo racial. 

En otro estudio se inform√≥ que se diagnosticaron morfopatologicamente 80 mortinatos, registr√°ndose adem√°s datos amn√©sicos y sobre el comportamiento del parto.¬† a los neonatos se les determin√≥ el peso absoluto y relativo de los pulmones, coraz√≥n, h√≠gado y ri√Īones.¬† Sobre la base del examen anatomopatol√≥gico las lesiones se clasificaron en dos grandes grupos:¬† anoxia primaria y secundaria (asociada √©sta con otras afecciones).

la primaria evidencio un 43% de mortalidad perinatal; mientras que la secundaria se acompa√Ī√≥ de cirrosis cong√©nita del h√≠gado (21%); bocio cong√©nito (12%) asi como otras malformaciones y afecciones (24%).¬† los trastornos circulatorios en la anoxia fetal bobina fueron m√°s frecuentes a nivel de los pulmones, donde la hiperemia pasiva, el edema marcado marca y el elevado contenido de l√≠quido amni√≥tico ocasionaron un incremento significativo del peso relativo del √≥rgano.

Dentro de las características del cuadro anatomopatológico de la hipoxia fetal se destacan los edemas en la cabeza, cuello y región toráxica, es típico además el edema prominente en la cara ventral de la lengua, hemorragia de la pleura parietal, hipertrofia cardíaca petequias coronarias, entre otras lesiones.  Las causas principales de la asfixia durante la expulsión fetal se pueden resumir de la forma siguiente:

  1. Partos muy prolongados
  2. Trastornos funcionales de la placenta
  3. Traumatismos o compresión del cordón umbilical
  4. Contracciones uterinas prolongadas, frecuentes e intensas
  5. Reducción de la capacidad transportadora de oxígeno en la circulación materna y en la fetal.

El estudio histoquímico de los mortinatos ha revelado que en una proporción relativamente alta de lípidos celulares han mostrado lipidosis positiva en las crías nacidas muertas, lo que Sugiere un trastorno anterior del metabolismo fetal y no un efecto del desenlace del parto o de los traumatismos relacionados con este .

Los trastornos metabólicos se caracterizan primero por alteraciones bioquímicas en los líquidos corporales y más tarde por disminución en la producción, problemas reproductivos (infertilidad), predisposición a las infecciones, disminución en la calidad de la leche o carne, así como aumento en la morbilidad y mortalidad de la cría.

El parto gemelar está asociado con una elevada incidencia de distocia y baja viabilidad neonatal, determinando una alta frecuencia de retención y un incremento de la mortalidad neonatal. Con la finalidad de comprobar esta afirmación generalizada se procesaron los datos de 4384 partos procedentes de 1697 madres (la media de los partos fue 2,6/vaca con un rango de variación de 1 a 7) se utilizan 236 sementales con una descendencia promedio de 26, 8 y un rango de 1 a 203 descendientes.

Toda esta información corresponde a animales de carne. Los resultados confirmaron el parto gemelar acortó la duración de la gestación, aumentó las distocias e incrementó la retención de placenta; se observó también que el tipo de distocia postular (alteraciones en la actitud y presentación) fue mayor, toda vez que este tipo de distocia elevó a 37% mientras que en los partos simples sólo se reportó el 4,5%. 

Además, para el total de distocias también se observó diferencia significativa pues en el parto gemelar fue sumamente alta, 49,9%, sin embargo, en el parto simple fue 20,6%. Se recomendó que las complicaciones del parto pueden ser disminuidas dedicando una mejor atención al mismo.

Muchas veces la intervención inoportuna del hombre obstaculiza el desarrollo normal del parto, provocando diversos trastornos como son.  compresión prolongada del cordón umbilical, fatiga de la parturienta y las subsiguientes, infecciones puerperales. 

Para una correcta atenci√≥n al parto se propone un sistema donde se incluyen como medida principal es la alimentaci√≥n y manejo adecuado de la vaca en el tr√°nsito de gestaci√≥n a la lactancia,¬† la determinaci√≥n de las hembras con alto riesgo obst√©trico (ARO),¬† las medidas a seguir en cada caso particular,¬† la conducta m√©dica durante el desarrollo del parto,¬† que debe decidir si la hembra puede parir sin ayuda,¬† si realmente la necesita o si la soluci√≥n es la intervenci√≥n quir√ļrgica,¬† a trav√©s de la determinaci√≥n de la relaci√≥n feto-pelviana y finalmente la aplicaci√≥n de la evaluaci√≥n del √≠ndice cl√≠nico del reci√©n nacido.

Inmunidad neonatal 

La producci√≥n del calostro se efect√ļa lentamente durante las 5 semanas √ļltimas del per√≠odo seco; al momento del parto las inmunoglobulinas almacenadas en la gl√°ndula mamaria se diluyen.¬† la concentraci√≥n de inmunoglobulinas en la ubre de 100 de un 33% en las primeras seis horas del amamantamiento Y pr√°cticamente el 66% restante desaparece a las 24 horas posterior al parto.

La acumulación de las inmunoglobulinas en la glándula mamaria se inicia a la quinta semana antes del comienzo del parto para alcanzar sus máximos niveles 3 semanas más tarde.  Los tenores más altos de inmunoglobulinas en el calostro de la vaca están representados por la IgG-1 la que constituye el 80% del total, la IgG-2 representa el 7%, la IgA alcanza el 8% y la IgM solamente acumula el 5% del total.

Este Estoy comportamiento en la proporción de Ig con contrasta con especies en las que tiene un predominio la IgA.  La cantidad de anticuerpos disponibles para el neonato está directamente relacionada con las concentraciones de los mismos en la ubre y la cantidad de calostro producido.

En  algunas razas las novillas  solamente  logran proveer a su cría con el 50- 60% de las inmunoglobulinas comparado con las producciones que llegan a tener partos sucesivos; lo cual pudiera ocurrir a causa de las siguientes condiciones:  baja concentración de anticuerpos específicos,  o un estrecho espectro de anticuerpos  debido a la falta de exposición  a microorganismos,  un bajo volumen de calostro producido a causa de su desarrollo mamario y finalmente condiciones predisponentes al edema mamario.

El origen de las inmunoglobulinas es diverso, la mayor cantidad de la IgG es transferida desde el suero sanguíneo materno; sin embargo, el caso de la IgA, el 60% de la misma se sintetiza localmente, mientras que la IgM   proviene del suero materno y de la glándula mamaria propiamente.

Inicialmente se consider√≥ que el √ļnico efecto del calostro era transferir un alto nivel de inmunidad circulante a neonato. Sin embargo, hoy se sabe que el calostro tambi√©n suple al neonato con anticuerpos que no entran a la corriente sangu√≠nea pero que funcionan localmente en la luz intestinal para prevenir enfermedades ent√©ricas.

Los terneros nacen con estado de agammaglobulinemia toda vez que la transferencia inmunitaria materna no se produce en el bovino, pues así quedó demostrado por los estudios clásicos de Brambel donde consideró que solamente el 1% de los anticuerpos maternos traspasaba la barrera placentaria, contrariamente a los roedores donde se consideró el 100%.

Se reconoce ampliamente la relaci√≥n directa existente entre ingesti√≥n abundante de calostro,¬†absorci√≥n de inmunoglobulinas y elevada salud del neonato.¬† la capacidad de absorci√≥n del intestino del neonato est√° limitada por el tiempo,¬†convencionalmente se plantea que esta capacidad tiene una tendencia descendente durante las primeras 9 horas, la capacidad para absorber las inmunoglobulinas G-1 alrededor de 1500 mg/dL, que es la considerada como predominante y com√ļnmente utilizada para monitorear las inmunoglobulinas.¬† Los glucocorticoides que se liberan en el estr√©s causan una reducci√≥n en la eficiencia de la absorci√≥n de las inmunoglobulinas,¬†lo que se ha confirmado con la administraci√≥n ex√≥gena de esta hormona.

Se ha estimado que la concentraci√≥n de inmunoglobulinas en el calostro puede estar influenciada por numerosos factores, ¬†por ejemplo,¬† las vacas que no tienen el tiempo requerido de descanso (60 d√≠as)¬† no acumulan la cantidad suficiente de anticuerpos en el calostro, ¬†¬†las vacas que se introducen recientemente en un reba√Īo, no proveen a la cr√≠a con las inmunoglobulinas espec√≠ficas para los pat√≥genos locales,¬† las novillas generalmente acumulan un 25% menos de inmunoglobulinas que las vacas mult√≠paras. La alimentaci√≥n deficiente durante el per√≠odo final de la gestaci√≥n reduce la cantidad total de calostro producido y por ende la cantidad de inmunoglobulinas.

La concentración de inmunoglobulinas puede variar ampliamente entre las vacas, se han reportado variaciones desde 2 hasta el 23% (20-230 g/L), en las vacas de carne la variabilidad es menor que la detectada en vacas lecheras.  Un calostro puede ser evaluado de buena calidad cuando contiene 100 g/L o más de inmunoglobulinas, lo que significa que, si se administran 4 L/día, entonces tendrá un total de 400g. Idealmente un ternero de 45 kg debe ingerir 4 L.  Cuando éste se suministra artificialmente, se en dos tomas la primera inmediatamente después del nacimiento y la segunda a las 12 horas después.

Las inmunoglobulinas se absorben a través de la pared intestinal (intestino delgado) del neonato, la absorción es más eficiente en el yeyuno e íleon; la capacidad del intestino para la absorción de las grandes moléculas es tiempo de pendiente pues la incorporación es el 100% al momento del nacimiento y casi llega a 0% a las 24 horas después.  

Las inmunoglobulinas se absorben en un tiempo diferente pues la IgG se absorbe por 27 horas, la IgA durante 22 horas y la IgM solamente por 16 horas; lo explica la observación que no maman hasta las 10 o 12 horas postnatales, logran altos niveles de los IgA y IgG, pero no tienen títulos aceptables de IgM, como es conocido esta Ig es para protección contra la septicemia ocasionada por E. coli .

Los niveles altos de IgG y IgA disminuyen la severidad de la diarrea por prevenir la eliminación de fluidos y electrolitos hacia la luz intestinal. la fagocitosis neutrofílica es mucho más activa en los terneros alimentados con calostro y estos tienen una mayor cantidad de leucocitos totales que aquellos alimentados con reducida cantidad de calostro; finalmente el calostro es rico en vitaminas A, D Y E.

Existen determinados factores que pueden ocasionar una pobre ingestión de calostro durante las primeras 12 horas de la vida neonatal,  en tal sentido se puede citar, a modo de ejemplo, las distocias que prolongan excesivamente el período expulsivo de la cría, lo que se asocia con un estado de acidosis, manifestándose entonces una depresión del neonato, por lo que no puede incorporarse o lo hace sumamente tarde.

Los terneros que nacen débiles o politraumatizados los cuales son incapaces de levantarse durante las primeras 24 horas de la vida neonatal;  conformación anormal de la obra por volumen exagerado de los pezones o por ubres demasiado péndulas  se ha demostrado una mayor eficacia en la absorción de calostro, cuando la cría permanece 24 horas con su madre.

Se estudiaron las concentraciones de IGF-1 (Insulin-Like growth factor), insulina inmunoactiva, gamma glutamil-transferasa (GGT), Proteínas totales, IgI, IgA y la IgM, con la finalidad de conocer si existía variación entre las vacas de primero, segundo y tercero o más partos; así como entre los cuartos de cada vaca.  

Se observó una concentración alta de IGF-1 en los cuartos traseros, es decir, superior en los cuartos anteriores; sin embargo, el valor de los restantes rasgos o características controladas fue similar en los cuatro pezones.  Los valores de la gamma glutamil transferasa y la insulina inmunoactiva fueron superiores en las vacas de primer parto comparadas con las restantes; sin embargo, la IGF-1 evidencio niveles mayores en las vacas de segundo parto. Las IgG e IgA tuvieron concentraciones inferiores en vacas de segundo parto (lactancia), no obstante, la concentración de IgM fue más alta en la primera lactación.

Los neonatos con buena vitalidad son capaces de dirigirse a la URSS y amamantar si durante las dos primeras horas de la vida neonatal. La mayoría de los neonatos maman por lo menos una vez durante las primeras 8 horas de vida y de 4 a 5 veces en las primeras 24 horas.

Un ternero saludable de las razas lecheras  puede ingerir hasta el 18% de su peso corporal en las primeras 24 horas posnatales, lo cual sugiere lo poco objetivo del planteamiento relacionado con la restricción del amamantamiento para prevenir la diarrea dietética en los recién nacidos de pocos días  como fue comentado anteriormente en aquellos recién nacidos donde la ingesta de calostro es demorada, se pueden obtener buenos niveles de IgG y IgA pero serán bajos para la IgM, pues la absorción óptima se produce durante las primeras 16 horas, mientras que la IgA en las 22 horas y la IgG es todavía más tarde (27 horas).

Por √ļltimo, se comprob√≥ que los terneros extra√≠dos prematuramente por operaci√≥n ces√°rea (255 d√≠as de gestaci√≥n) manifestaron menor capacidad para absorber la IgG calostrales que aquellos nacidos de modo espont√°neo una vez concluida la gestaci√≥n; lo cual sugiere que los reci√©n nacidos de gestaciones ligeramente m√°s cortas, pudieran tener menor viabilidad que los neonatos totalmente maduros.

Diagnostico 

El diagn√≥stico constituye la base real donde se suspenden todas las acciones que posteriormente se llevar√°n a cabo, por ello es de importancia capital efectuar un diagn√≥stico que identifique las causas verdaderas de la complicaci√≥n del parto, para lo cual se propone un algoritmo que ordene cronol√≥gicamente las acciones encaminadas a encontrar la verdadera causa pues esto nos permitir√° seleccionar, con la mayor certidumbre posible, la mejor soluci√≥n para el caso particular y para el reba√Īo o parte de √©l.

Antecedentes y exploración externa:

  1. Categorías de la parturienta, si es novilla debe valorarse el desarrollo pelviano en particular y el estado de desarrollo corporal en general. Si es cultivar es necesario conocer la paridad de la misma y su historia desde el punto de vista obstétrico, es decir los antecedentes de distocias anteriores Y la mortinatalidad ocurrida en las mismas. Debe verificarse el tiempo de secado entre otros datos de interés.
  2. Duraci√≥n de la gestaci√≥n el c√≥digo del semental, usamos desempe√Īa un importante papel en la ocurrencia de la historia y en la viabilidad neonatal.
  3. Aplicar consecuentemente la guía para la intervención del parto. Recordar que la rotura del amnios de modo espontáneo en unión al inicio de las contracciones de la prensa abdominal define el comienzo de la fase de expulsión fetal, al menos desde el punto de vista clínico que es el punto de partida para estructurar las estrategias de intervención.

Estado f√≠sico de la parturienta, en este aspecto debe valorarse la tr√≠ada (pulso, frecuencia respiratoria y temperatura) debe recordarse que la frecuencia respiratoria y el pulso se encuentran aumentados a causa del esfuerzo f√≠sico asociado al parto propiamente. Se debe evaluar la capacidad de la hembra para levantarse si se encuentra en dec√ļbito y finalmente calificarse la condici√≥n corporal de la parturienta, como es sabido las hembras lecheras deben parir con una CC entre 3,5- 3,7 (en una escala de 1-5) y las vacas de carne entre 7-8 en una escala del 1 al 9.

Exploración tecnológica y preparativos para la asistencia

La exploraci√≥n interna se efectuar√° casi sin excepci√≥n por v√≠a vaginal y con el animal de pie, toda vez que esta posici√≥n disminuye la presi√≥n intra-abdominal y nos facilita la exploraci√≥n m√°s detallada; no obstante, en determinadas circunstancias es recomendable efectuar la exploraci√≥n en dec√ļbito pues el animal no se mantiene en estaci√≥n y se corre el riesgo de ca√≠das violentas que pueden ocasionar lesiones severas en la parturienta.

Cuando la exploraci√≥n se tiene que hacer en dec√ļbito recomendable elevar, en lo posible, la grupa de la hembra pues esto facilita la exploraci√≥n. Si las contracciones de la prensa abdominal son muy frecuentes e intensas, se justifica aplicar la anestesia epidural baja. Es totalmente obligatorio practicar la higienizaci√≥n del tren posterior de la parturienta, del local si es factible, del instrumental que se emplear√° y de las manos del operador.

Aspectos principales que deben valorarse en la exploración interna:

  1. Grado de dilataci√≥n del cuello uterino, est√° es total cuando el mismo se ha borrado completamente, produci√©ndose un conducto continuo de la vagina-cuello y cuerpo del √ļtero. Siempre que se aprecie una constricci√≥n a nivel del cuello, se identificar√° como una falla de dilataci√≥n cervical, la cual es necesario diferenciar entre la insuficiente dilataci√≥n patol√≥gica, de la fase de dilataci√≥n incompleta y de la torsi√≥n uterina pre y pos-cervical.
  2. A lograr calidad y naturaleza de las secciones presentes en el conducto del parto determinando olores anormales de las mismas. La fetidez ser√° siempre un signo preocupante.
  3. Establecer la proporcionalidad feto-pelviana, para lo cual puede ser √ļtil aplicar la relaci√≥n de tracci√≥n establecida por Hindson (1978).
  4. Identificar la vitalidad fetal, lo que se puede lograr a partir de los reflejos de succión y ungular en la presentación longitudinal anterior o cefálica. En la presentación longitudinal posterior los reflejos a valorar serán el anal y pulso del cordón umbilical.
  5. Precisar el tipo de distocia, es decir, de origen materno, fetal o tecnol√≥gico; en este √ļltimo caso es importante indagar si la hembra fue intervenida anteriormente por alguna persona, d√≥nde lo hizo, y hasta d√≥nde lleg√≥ la misma. Asimismo, es √ļtil conocer d√≥nde inici√≥ el parto y en caso de traslado el motivo por el cual se efectu√≥ y la distancia que se recorri√≥, pues estos elementos no pueden sugerir cierto grado de inhibici√≥n refleja del parto.

 

 

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  1. Luis Mario Pérez Chauca

    Muy interesante el artículo. De fácil entendimiento y didáctico

  2. Arturo

    Buen artículo

  3. YILDA

    Excelente articulo, de mucha ayuda para los futuros médicos Veterinarios .

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