Alimentación bovina

Calostro bovino

calostro de la vaca

Calostro de la vaca

Importancia del calostro en el bovino

El calostro de la vaca es el primer alimento que deben consumir los terneros sobre todo las terneras de reemplazo, y tiene tres funciones básicas:

1) protección del recién nacido durante los primeros días de vida frente a las posibles infecciones, gracias  a su contenido de inmunoglobulinas;

2) aporte  de energía para combatir la hipotermia, debido  a su alto valor energético y

3) facilitar el tránsito intestinal, gracias a su elevado  contenido  en sales de  magnesio  con acción laxante, lo cual ayuda a la ternera a expulsar el meconio (materia fecal fetal).

Los terneros  recién  nacidos  están  desprovistos  de  inmunoglobulinas  en  el  suero sanguíneo, es decir, nacen sin anticuerpos, lo que hace que tengan una baja resistencia a las enfermedades.  Esto se debe  a que  los bovinos poseen una placenta  de  tipo epiteliocorial, lo que impide totalmente el paso de inmunoglobulinas desde  la madre hacia el feto, lo que hace que los recién nacidos en los bovinos sean completamente dependientes de los anticuerpos recibidos a través del calostro.

Al obtener un calostro de buena calidad y en la cantidad requerida por la ternera, se puede reducir la mortalidad de los animales, lo cual aún es un problema latente  en muchas explotaciones pecuarias del país. Los terneros que no consumen calostro o los que absorben cantidades inadecuadas de inmunoglobulinas , son más susceptibles a padecer infecciones provocadas por bacterias como septicemia, enteritis, y enterotoxemia.

Beneficios del calostro de la vaca

Absorción de las inmunoglobulinas  del calostro

Una vez que el ternero recién nacido ingiere calostro, las inmunoglobulinas (Igs) son absorbidas intactas a través de la mucosa intestinal y aparecen  en el torrente sanguíneo, generándose la inmunidad pasiva. La habilidad para absorber las inmunoglobulinas del calostro sin degradación desde el nacimiento hasta las 24 horas después de nacido el ternero, tiempo en el cual ocurre el cierre de la mucosa intestinal y comienza la activación del sistema digestivo del animal.

Los anticuerpos que  no atravesaron el intestino durante  este  periodo  no se podrán absorber. Sin embargo, la transferencia de Igs desde el intestino a la sangre de la ternera se disminuye después de las 12 h de ocurrido el nacimiento. Mientras mejor es la calidad del calostro, más rápido y eficiente es la absorción de las inmunoglobulinas por las terneras.

Factores  que influyen en el grado  de absorción de Igs:

  • La concentración de Igs (principalmente IgG) presente en el calostro ingerido por los terneros, debe  ser  sobre los 50 g de IgG/L. Este valor se obtiene mediante una evaluación con calostrómetro.
  • La edad de la ternera en la primera alimentación con calostro, idealmente debe ser ingerido o administrado dentro de las primeras 2 horas de vida.
  • Volumen de calostro ingerido, debe ser el 10% del peso vivo del ternero en la primera toma. La segunda dosis debe ser dentro de las 6 a 8 hrs siguientes.

Factores  que influyen en la calidad y cantidad  del calostro:

  • La raza de la madre. Por ejemplo,  la raza Holstein Friesan presenta  una menor concentración de Igs que la raza Jersey.
  • El número de lactancia de la madre. Existe una tendencia  al aumento de las inmunoglobulinas en la medida que se incrementa la edad de la vaca y el número de partos.
  • Duración del período seco de la vaca. La acumulación de Igs comienza a partir del periodo de secado de la vaca y alcanza su máxima concentración al momento del parto, por lo cual si no existe periodo seco o este es menor al recomendado (45 días), no existirá una adecuada acumulación de Igs en el calostro.
  • Estado sanitario de la vaca. No es recomendable utilizar calostro de vacas enfermas (vacas con mastitis de la vaca, leucosis, tuberculosis, paratuberculosis, etc).

Suministro del calostro de la vaca

Existen diversas maneras de suministrar calostro a los terneros:

  • Al pie de la vaca. Este procedimiento no es el más adecuado, ya que la ubre puede estar sucia, el ternero puede tener dificultades para mamar y no se controla la calidad ni la cantidad de calostro tomado por el ternero.

    Calostro de vaca

    Consumo de calostro del ternero

  • Mediante una sonda esofágica. Este método se debe  ocupar en caso de  que  el ternero esté enfermo, muy débil o no sepa tomar por sí sólo, y lo debe  realizar una persona capacitada.

  • Mamadera  o botella con chupo. Esto es lo más recomendable,  ya que  con este procedimiento  el productor  se cerciora de  que  el ternero  reciba calostro y en la cantidad adecuada, siendo además una práctica higiénica si se realiza correctamente.

    Alimentación de becerros

    Alimentación de becerros

Conservación del calostro de la vaca

Cuando la producción de calostro por parte de las vacas es alta, es conveniente analizarlo con el calostrómetro, para descartar aquellos calostros de mala calidad y conservar los que tengan una calidad adecuada  para su uso posterior. Sólo se debe  conservar el calostro de la primera ordeña después  del parto, y debe  refrigerarse (si se va a utilizar en la primera semana de recolectado) o congelarse dentro de una hora después  de la recolección, pudiendo conservarse de esta forma hasta por un año.

Se deben identificar los calostros almacenados etiquetando los envases, en los cuales se indique su origen, fecha y calidad. El calostro congelado debe ser descongelado  a baño maría (sin exponer el recipiente directamente a la fuente de calor) y cuidadosamente, ya que un calentamiento sobre 50 º C destruye las Igs. Una opción es congelarlo en bolsas de plástico limpias y gruesas en pequeñas  cantidades (1 litro), y cuando se necesite se descongela sólo la cantidad necesaria. El tiempo entre la aparición de las extremidades anteriores del ternero en el momento del parto hasta que el calostro esté listo para beber, debe ser suficiente para que el calostro se descongele en agua caliente a 50 º C.

El calostro se debe  suministrar a la temperatura  corporal (37ºC). Si está más frío, los terneros requerirán energía adicional del cuerpo para digerirlo, ya que  se llevarán al ternero a temblar, lo que también puede  suceder cuando están en ambientes  fríos y lluviosos; esto puede ser prevenido con una adecuada temperatura del calostro. Por otra parte, una temperatura inadecuada del calostro puede producir trastornos digestivos y/o diarreas.

Como usar el calostro en la dieta láctea.

En términos generales en el plan de alimentación que propone INIA, durante la primera semana se suministra 4 litros de calostro tibio (37ºC) dos veces al día. Una vez cumplido ese periodo existe la alternativa de mantener el suministro de calostro, en la medida que disponga de un volumen suficiente, el cual puede  estar acidificado o bien fresco. Cualquiera sea la condición, se puede  suministrar los 4 litros diarios solo en la mañana una vez que  el ternero haya cumplido los 15 días de  edad.

Al respecto De Blas et. al., (1987), señala que no se debe  sobrealimentar al ternero durante las tres primeras semanas de vida, de hecho la ganancia de peso que éste obtenga estará supeditada casi exclusivamente al consumo de leche. En cuanto al número de veces que se suministre leche al día, Hernández (1995) señala que durante los primeros diez días de nacido se debería  suministrar solo dos tomas de  leche, incluso se podrían dar hasta tres, pero desde la cuarta semana, la ración de leche o sustituto se puede dar una sola vez al día.

El calostro por su composición nutricional y pH inicial (6,0), se presenta como un sustrato óptimo para el desarrollo bacteriano. Lo relevante es que este crecimiento bacteriano, luego de un periodo de cinco días, provoca una fermentación ácida (pH 4,0 a 4,5) que estabiliza y genera  una condición natural de  conservación al detener  el crecimiento bacteriano.

Este calostro en esta condición puede ser suministrado sin mayor problema a  los terneros,  frio o  bien  tibio. Ahora para  aprovechar  esta  condición natural de conservación se requiere con los siguientes pasos:

  • Recolectar solo el calostro de los primeros 4 días post-parto.
  • En un mismo envase, se puede, recolectar calostro de vacas con diferencia de 2 a 3 días de parición como máximo.
  • Al añadir calostro fresco es necesario mezclar bien con el calostro que ya estaba almacenado.
  • Para el almacenamiento preferentemente utilizar envases plásticos. En caso de usar envases de aluminio o metálicos, éstos deben estar revestidos con plástico grueso.
  • El recipiente, una vez que se ha llenado, debe ser cerrado (con su tapa o con un plástico grueso) para evitar contaminación y así obtener la fermentación deseada
  • Agitar o revolver todos los días los envases que contienen el calostro para evitar la separación de la fracción sólida de la liquida y permitir una fermentación uniforme y posterior a ésta una buena conservación. Este proceso se debe realizar por cinco días al menos.
  • Luego de cinco días el calostro puede ser utilizado.
  • Bajo condiciones apropiadas  de  temperatura  (5 a  20ºC), el  calostro acidificado permanece  un  mes  o  más  sin alterarse.  El almacenamiento  por  períodos  más prolongados puede provocar alteraciones en cuanto a aroma y calidad.
  • Temperaturas superiores a 21ºC aceleran la acidificación, produciendo fermentaciones indeseables

Cabe señalar que la conservación del calostro también se puede  realizar a través de la adición de  ácidos, condición que  reduce  la degradación  de  la proteína. Entre los productos que se pueden utilizar para lograr una acidificación del calostro está el ácido químico (formaldehído) y los de  tipo orgánico (propiónico, fórmico, láctico, acético, benzoico y sórbico). En el caso de utilizar formaldehído, puede provocar, a veces diarrea, ello ocurre porque este ácido protege excesivamente las proteínas del calostro contra el ataque de los jugos gástricos (Hernández, 1995).

Según  Hernández (1995), en  algunos  casos los terneros  suelen  rechazar el calostro acidificado cuando su grado de acidez es muy alto. En tal caso recomienda utilizar 6 gramos de bicarbonato sódico por litro. Destaca que esto se debe  realizar solo en el calostro que se suministrará inmediatamente. La conservación de calostro por refrigeración, vale decir a 4ºC, también permite mantener sus características nutricionales por máximo unos diez días.

En tanto, su congelación permite conservar intactas sus propiedades  por mayor tiempo. De utilizar este método se  recomienda  almacenar el calostro del  primer ordeño  post  parto  proveniente  de vacas sanas de tercer parto, ya que posee  mayor contenido de inmunoglobulinas. Su descongelación se hará por baño María a 40º-45ºC, ello asegura la conservación de sus características (Hernández, 1995).

Recomendaciones del uso de calostro.

  • El calostro debe ser administrado dentro de las primeras 2 horas de vida.
  • La ternera debe tomar el 10% de su peso vivo, en las primeras dos horas de vida.
  • El calostro debe provenir de vacas sanas.
  • El primer calostro otorgado a los recién nacidos debe proceder de la primera ordeña de la vaca posterior al parto.
  • Un periodo seco menor a 45 días disminuye la calidad del calostro.
  • El calostro debe ser suministrado a temperatura corporal de la ternera.
  • Analizar con el calostrómetro el calostro de la primera ordeña después del parto.

Si este  presenta  una concentración de  inmunoglobulinas mayor a 50 g/L (calidad moderado-amarilla) puede ser otorgado a la ternera; si es inferior a 50 g/L, debe ser descartado.

  • La medición con refractómetro debe ser tomada entre las 24 – 48 horas de nacida la ternera, ya que a la 24 horas ocurre el cierre de la mucosa intestinal de la ternera.
  • No almacenar calostro sanguinolento, de vacas con mastitis o tratadas con antibióticos en la etapa pre o post-parto, ya que afecta el proceso de fermentación.
  • Anotar la fecha de envasado del calostro en el recipiente. Para asegurar el proceso de acidificación, priorizar los envases por fecha.

En  caso  de  terminarse  el calostro antes  del  término  de  la dieta  láctea,  puede continuarse con leche entera o sustituto lácteo, pero el cambio debe ser gradual para evitar trastornos digestivos.

Este articulo hace parte del modulo Terneras de reemplazo 

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