Alimentación de la ternera de reemplazo

Autores: Rodrigo Morales Pavez y Jorge Ramírez Retamal

Dieta l√°ctea para terneras

Un adecuado desarrollo del ternero se inicia con la ingesta de calostro en el menor tiempo posible post nacimiento, lo cuál ha sido tratado en este articulo: Calostro de la vaca.

1. En términos generales, el plan de alimentación que propone el . Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), está dirigido a incentivar el consumo de concentrado desde temprana edad.

Como se muestra en la Figura 1, la dieta l√°ctea se mantiene por 80 d√≠as. Durante la primera semana se suministra 4 litros de calostro tibio (37¬ļC) dos veces al d√≠a. Una vez cumplido ese periodo existe la alternativa de mantener el suministro de calostro.

En caso de no disponer de suficiente calostro para acidificarlo, una vez cumplida la primera semana de edad, la dieta láctea se puede continuar con sustituto lácteo. El programa de crianza que propone INIA considera la opción de que este sustituto sea suministrado en doble concentración una vez al día, a temperatura ambiente y acidificado, como una forma de simplificar el sistema de crianza sin afectar los resultados productivos.

Este planteamiento se sustenta en dos antecedentes bibliogr√°ficos: en el trabajo realizado por Lanuza et al., (1987), quienes demostraron que el ternero presenta una ganancia de peso similar si la leche se suministra a 35¬ļC o a temperatura ambiente, eso s√≠, la temperatura de suministro de la leche siempre debe ser la misma durante el per√≠odo de dieta l√°ctea; y en la informaci√≥n que se√Īala Hern√°ndez (1995), quien indica que terneros menores a un mes de ¬†edad ¬†se debe ¬†suministrar leche a 38¬ļC, pero mayores a esta edad, ¬†se puede dar a temperatura ambiente o fr√≠a.

De Blas et al., (1987), se√Īala que al suministrar leche a temperatura que fluct√ļan entre 6¬ļ y 15¬ļC se obtienen crecimientos igualmente aceptables, aunque suelen ocurrir diferencias entre animales en lo que se refiere al grado de aceptaci√≥n.

La condici√≥n de doble concentraci√≥n, se refiere b√°sicamente a cambiar la diluci√≥n tradicional de125 gramos de sustituto a 250 gramos por¬† litro de ¬†agua, ¬†y de ¬†esta preparaci√≥n suministrar solo dos litros en la ma√Īana.

Los resultados obtenidos por la aplicaci√≥n de esta estrategia se presentan en el Cuadro 1, donde se destaca como aspecto positivo que la ganancia de peso haya sido pr√°cticamente similar entre suministrar la leche una vez, o dos veces al d√≠a. Cabe se√Īalar que en esta evaluaci√≥n se consider√≥, adem√°s, realizar la oferta de heno desde los 30 d√≠as de edad.

Junto con suministrar la dieta láctea fría en doble concentración, está la alternativa de prepararla una vez a la semana, lo que requiere el uso de un preservante que evite el crecimiento de bacterias y hongos que afecten la calidad de la leche, en este sentido el conservante que se utilice debería provocar la disminución del pH de la leche a 4,0, evitando de esta forma el crecimiento de gérmenes y reduciría el riesgo de diarreas, ya que la acidez regula la flora intestinal (Hernández, 1995).

Al respecto se presenta en el Cuadro 2, alguna de las bacterias que se inactivan al encontrase en un medio cuyo pH es menor o igual a 4,0.

Inicialmente se utilizó como preservante ácido fórmico con muy buenos resultados, sin embargo, por lo complejo que resulta su manipulación se reemplazó por el ácido acético técnico, el cual se utiliza en una dosis de 15 cc/litro de sustituto preparado  en doble concentración (250 gramos por litro de agua).

Cabe se√Īalar que este producto tambi√©n se puede utilizar como preservante en sustituto preparado en relaci√≥n de 125 gramos de sustituto por litro de agua y/o en leche entera, en este caso la dosis a utilizar es de 12 cc de √°cido/litro. Al utilizar aditivo, el sustituto sobre el cual se aplicar√° debe estar fr√≠o o a temperatura ambiente.

Cabe se√Īalar que durante el per√≠odo de suministro l√°cteo los cambios de temperatura de la leche provocan cuadros diarreicos, adem√°s, cuando el n√ļmero de tomas se incrementa aumenta el aprovechamiento de la leche (no m√°s de 3 litros cada una), pero hace m√°s trabajoso el proceso. Una sola toma al d√≠a es buena solo si la cantidad no es mayor a 3 litros (Inchausti, 1970).

En el Cuadro 3, se presentan ¬†los resultados productivos obtenidos¬† en ensayos en donde se suministr√≥ sustituto l√°cteo en doble concentraci√≥n, fr√≠o (temperatura ambiente) y acidificado, en una raci√≥n de 2 litros diarios solo en la ma√Īana.

La leche preparada con este preservante si se mantiene en un lugar fresco y en envases cerrados, permite una adecuada conservaci√≥n durante ¬†siete u ocho¬† d√≠as, a√ļn en¬† el verano. Esta ventaja permite, por lo tanto, tener la opci√≥n de preparar sustituto una vez a la semana el volumen que se requiere para los terneros durante los siete d√≠as. Esto tambi√©n reduce las posibilidades de errores en la dosificaci√≥n con el preservante.

En la práctica, el traspaso de calostro a leche fría acidificada en doble concentración puede  ser gradual durante tres o cuatro días, vale decir, iniciar con un 1/3, luego 2/3 y finalizar con 100% leche fría. Esto implica una mayor demanda de tiempo y cuidado por parte del personal.

Una opci√≥n intermedia es cambiar un 50% el primer d√≠a y luego de dos d√≠as cambiar a un 100% leche fr√≠a. Por √ļltimo, est√° la alternativa m√°s dr√°stica, hacer el cambio de un d√≠a para otro, el inconveniente es que podr√≠an aparecer algunos casos de diarrea, el cual no supera el 5%, pero que pueden ser r√°pidamente solucionables.

Cabe se√Īalar, que independiente ¬†del m√©todo que se utilice, durante el primer d√≠a que reciben la leche 100% fr√≠a presentan un cierto rechazo e incluso no beben toda la cantidad que debieran, sin embargo al segundo d√≠a ya es consumida completamente.

Dado que la aplicaci√≥n de este sistema de alimentaci√≥n de leche fr√≠a es durante todo el a√Īo, aquellas ma√Īanas de invierno con bajas temperaturas, se ha observado ¬†que algunos terneros luego de su ingesta presentan movimientos corporales como s√≠ntomas de enfriamiento (tiritones), sin embargo al cabo de un periodo m√°ximo de media hora se han superado. Esta es una de las razones por las cuales se suministran solo dos litros de leche fr√≠a. Un manejo complementario a esta pr√°ctica de suministrar leche fr√≠a, es que los terneros dispongan de una cama abundante de paja seca.

La aplicaci√≥n de este sistema de alimentaci√≥n l√°ctea tiene la ventaja de incentivar un mayor consumo de concentrado, reducir requerimiento de mano de obra, disminuir los gastos de energ√≠a en preparar leche y bajar en un 50% las probabilidades de ¬†trastornos digestivos por mala diluci√≥n o cambios de temperatura de la leche. Este √ļltimo punto es relevante sobre todo cuando se lleva a cabo el reemplazo del ternerero, ya que el personal que lo sustituye solo debe revolver la leche antes de suministrarla al ternero.

Un aspecto ¬†que se debe ¬†considerar en este ¬†procedimiento,¬† se refiere al uso de una m√°quina que asegure una adecuada diluci√≥n del sustituto l√°cteo con agua fr√≠a, como puede ser una lavadora tradicional. Esta √ļltima debe tener como condici√≥n un sistema de aspas que permita agitar el agua en las dos direcciones, sea de f√°cil lavado y manipulaci√≥n (Figura 2).

El procedimiento para la preparación de sustituto lácteo frío acidificado en doble concentración se detalla a continuación:

ūüźģ¬†Incorporar a la lavadora 20 litros de agua fr√≠a, luego hacerla funcionar.

ūüźģ¬†Gradualmente agregar 12,5 kilos de sustituto y agua hasta completar los 50 litros.

ūüźģ¬†Una vez completada las cantidades antes indicadas mantener en funcionamiento la¬†lavadora al menos 3 ‚Äď 5 minutos adicionales.

ūüźģ¬†Si existen a√ļn grumos h√°gala funcionar un par de minutos adicionales.

ūüźģ¬†Vaciar y filtrar el sustituto preparado en envases pl√°sticos que puedan ser cerrados.

ūüźģ¬†Aplicar el √°cido ac√©tico en el envase donde est√° almacenado el sustituto, la dosis a¬†utilizar es de 15 ml por cada litro de sustituto l√°cteo.

ūüźģ¬†Agitar el envase o revolver con una paleta de madera.

ūüźģ¬†Una vez mezclado, puede ser suministrado a los terneros inmediatamente.

ūüźģ¬†Los envases durante su almacenamiento se deben mantener cerrados.

Elección del sustituto lácteo y uso  de leche de descarte.

Ante la decisión de utilizar sustituto lácteo o leche de descarte en la dieta es necesario tener algunas consideraciones que son relevantes para lograr su adecuada utilización en el ternero, algunas de la cuales se indican a continuación.

En el caso del Sustituto Lácteo se debe  tener en cuenta el contenido  proteico  del sustituto  lácteo,  que  puede   fluctuar  entre 18%  y  22%,  y es el  responsable  de suministrar los aminoácidos esenciales para la síntesis del tejido muscular en los animales.

En la elaboración del sustituto son  diversas las opciones empleadas para alcanzar este contenido proteico, teniendo claro que dependiendo la fuente puede  variar su biodisponibilidad para el animal. Al respecto, en el Cuadro 4 se mencionan las más adecuadas y recomendadas.

En cuanto al porcentaje de grasa del sustituto, √©ste fluct√ļa entre 10% y 22%, constituyendo una fuente de energ√≠a concentrada, que es capaz de suministrar 2,25 veces m√°s energ√≠a que la generada por carbohidratos.

El nivel de contenido graso del sustituto lácteo está asociado directamente  a las condiciones ambientales en que son mantenidos, por lo general se sugiere para climas fríos utilizar sustitutos con altos niveles de grasa, la cual debe contar con una alta digestibilidad. Para el caso de climas con bajas temperaturas se sugieren sustitutos con al menos un 20% de grasa.

Otro componente del sustituto es el porcentaje de fibra, y al respecto, se debe tener en claro que se refiere al contenido de carbohidratos insolubles y por lo tanto no utilizables para el ternero en esta etapa de su vida. Sin embargo, se debe destacar que el contenido de fibra de un sustituto está indicando indirectamente la fuente de proteína utilizada en su formulación. Por lo tanto, cuando el contenido de fibra es mayor a 0,2% indica que la proteína es de origen vegetal como por ejemplo soya, lo cual no es deseable.

Durante el primer mes de vida del ternero, los requerimientos de proteína y energía para cubrir gastos de mantención provienen de la leche, por lo tanto cobra mayor relevancia las características nutricionales que posean los sustitutos lácteos considerando que ellos deben  remplazar el aporte nutricional de la leche materna. Al respecto, y en base a la calidad nutricional del sustituto (proteína, grasa y fibra) se determinó que para suministrar la misma energía que entrega la leche entera se requiere entre 1,4 y 1,7 litros de sustituto lácteo (Mella, 2014).

Para la Leche de Descarte, en primera instancia es necesario se√Īalar que se entiende¬†como leche de descarte aquella que cumpla con algunas de las siguientes condiciones:

ūüźģ¬†Calostro con sangre, la cual proviene de los primeros d√≠as de orde√Īa despu√©s ¬†del parto

ūüźģ¬†Leche con alto recuento de c√©lulas som√°ticas pero sin antibi√≥ticos

ūüźģ¬†Leche con alto recuento de c√©lulas som√°ticas proveniente de vacas en tratamiento con antibi√≥ticos

ūüźģ¬†Leche con bajo recuento de c√©lulas som√°ticas ¬†proveniente de vaca en tratamiento con antibi√≥ticos por alguna patolog√≠a (cojera, problema digestivo, etc)

En la condición de utilizar leche con alta carga de patógenos se recomienda no suministrarla a terneras por la posible transmisión de patógenos, sin embargo es un alimento que puede ser ofrecido a terneros machos luego de un tratamiento que permita reducir su carga bacteriana.

Seg√ļn la informaci√≥n del Cuadro 2, existen bacterias que se inactivan cuando el sustrato en que se encuentran presenta ¬†un pH inferior a 5,0 y otras bajo 4,4. Por lo tanto, la opci√≥n de utilizar la leche de descarte como un alimento higi√©nicamente seguro es viable siempre que la leche tenga un pH inferior a 4,5, lo cual se puede lograr mediante la aplicaci√≥n de √°cido f√≥rmico o √°cido ac√©tico (Figura 3).

Preparación  de leche acidificada

En estudios llevados a cabo en INIA Remehue, se ha determinado que para lograr esta condici√≥n de pH inferior o igual a 4,0, es necesario aplicar 3,3 cc de √°cido f√≥rmico/ litro de leche o bien 13 cc de √°cido ac√©tico/litro de leche, siendo este √ļltimo producto el que entrega¬† una mayor seguridad en su manipulaci√≥n.

Cabe se√Īalar que el uso de sustituto l√°cteo fr√≠o acidificado implica que la leche debe estar a temperatura ambiente al momento de aplicar el aditivo, para ello y como una forma de simplificar la preparaci√≥n, se sugiere el uso de una lavadora para facilitar la diluci√≥n del sustituto en agua fr√≠a, el cual debe ser vaciado en un envase pl√°stico donde se aplicara el aditivo (Figura 4).

Una vez preparado  la leche debe  ser mantenida en un lugar fresco y en un envase plástico tapado,  y cada vez que se suministre la dieta láctea, la leche debe  ser agitada  para obtener un producto más homogéneo, el cual será ofrecido a temperatura ambiente.

Entre las ventajas que tiene el uso de la leche acidificada se pueden se√Īalar:

ūüźģ¬†La leche siempre ser√° suministrada a la misma temperatura

ūüźģ¬†La leche puede ¬†ser suministrada por cualquier persona, solo debe preocuparse ¬†de agitar la leche, suministrarla y asegurarse que todos los terneros beban

ūüźģ¬†La preparaci√≥n de leche se puede realizar solo una vez a la semana

Al evaluar el efecto del uso de leche acidificada fría en la dieta de terneros machos de biotipo lechero, se obtuvo que la ganancia de peso diaria no se vió afectada, lo cual resulta ser positivo ya que ello implica simplificar el sistema de crianza. (Cuadro 5).

Considerando los resultados obtenidos y con el objetivo de simplificar el esquema de crianza, pero ¬†sin afectar los resultados productivos, se llevo a cabo ¬†otra experiencia que consider√≥ reducir la frecuencia de suministro de leche, esto signific√≥ aumentar la concentraci√≥n de sustituto al doble, vale decir la relaci√≥n agua:sustituto paso de 1:8 a 1:4, y de esta mezcla ofrecer diariamente solo 2 litros en la ma√Īana a temperatura ambiente.

Como resultado se obtuvo una mayor ganancia de ¬†peso ¬†e ingesta¬† de concentrado, siendo esto √ļltimo favorable para acelerar el desarrollo ruminal.

Concentrado, agua y heno.

Es evidente que una de las metas de la etapa de crianza, es el lograr un destete precoz sin afectar la ganancia de peso del ternero. Para ello es necesario desarrollar la funcionalidad del rumen a temprana edad lo cual se lograr√° solo con el consumo de concentrado y una alternativa para lograrlo es disminuir la frecuencia de suministro de leche.

Existen varios criterios de destete: cuando el ternero dobla su peso vivo inicial, cuando alcanza los 70 kilos, o bien, cuando tenga un consumo de concentrado que asegure mantener una alta ganancia de peso. Respecto a esto √ļltimo, existe distintas versiones respecto a cuanto deber√≠a ser este consumo (valor promedio de cinco d√≠as consecutivos): Gonz√°lez (1990) propone ¬†que sea m√≠nimo 1 kg., mientras que Church et al., (2003) indica que deber√≠a fluctuar entre 0,680 y 0,900 kg. Sin embargo, en base a los trabajos realizados en INIA Remehue, se considera m√°s adecuado que el ternero tenga un consumo m√≠nimo de 1,1 kg para realizar el destete y asegurar su normal crecimiento.

El consumo de ¬†alimentos s√≥lidos determina¬† el aumento ¬†de ¬†peso ¬†y de volumen del rumen ¬†del ternero. Los productos de la fermentaci√≥n ruminal (√°cidos grasos vol√°tiles y amon√≠aco) por la poblaci√≥n bacteriana son la causa del desarrollo de la pared interna del rumen y, en particular, de las papilas que lo recubren. Cabe desatacar que el aumento de volumen del rumen es mayor cuando el ternero recibe forrajes en lugar de concentrado o grano, sin embargo, son estos √ļltimos los que aseguran la adecuada ganancia de peso post destete, debido a su mayor aporte energ√©tico (Gonz√°lez, 1990).

El objetivo  de  incentivar un  consumo  de  concentrado  desde  temprana edad es básicamente para estimular el desarrollo de las papilas ruminales y con ello mejorar el aprovechamiento de la ración sólida de la dieta que se suministre (grano, concentrado, heno o forraje fresco).

Al respecto  Cheeke (2005), indica que existe considerable evidencia que sugiere que el ternero no presenta un consumo importante de alimentos sólidos hasta la tercera o cuarta semana, sin embargo, dando acceso se puede estimular su consumo que permita el desarrollo ruminal para realizar un destete precoz.

Por otro lado, De Blas et al., (1987), indica que a partir de los 14 días los terneros comienzan a consumir cantidades crecientes de  alimentos sólidos (concentrado y forraje), que  son fermentados  por la población bacteriana de retículo-rumen iniciando así la producción de ácidos grasos  volátiles, responsable del desarrollo de las papilas ruminales. Para que al ocurrir esto, el ternero a la semana 10 o 12 de edad ya posea la capacidad de ingestión suficiente para alimentarse en base de forraje y concentrado, sin que ocurra una caída en el crecimiento.

Respecto al tipo de alimento s√≥lido a suministrar, se debe tener en cuenta que el desarrollo de la funcionalidad de rumen, dado por el crecimiento de las papilas, se logra con la producci√≥n de √°cidos grasos vol√°tiles dentro de √©ste y que se obtiene principalmente por la fermentaci√≥n del concentrado y no del heno (Church, 1977). Seg√ļn Church et al., (2005) dentro de los √°cidos grasos vol√°tiles, el butirato es el m√°s efectivo, le sigue el propi√≥nico y finalmente el ac√©tico.

Adem√°s de la reducci√≥n de la frecuencia de suministro de leche, existe la opci√≥n de incluir la melaza como un aditivo, considerando la buena palatabilidad y la apetencia que tiene el bovino por ella o en general por alimento que tenga un sabor dulce (Church,¬†1977). La aplicaci√≥n de ¬†melaza se lleva a cabo ¬†desde ¬†la segunda ¬†semana¬† de ¬†edad, utilizando una peque√Īa ¬†cantidad, b√°sicamente ¬†que recubra el concentrado. ¬†Como se aprecia en la Figura 3, la aplicaci√≥n de la melaza permiti√≥ incrementar el consumo desde los primeros d√≠as de ofrecida, sobre el sistema tradicional. Cabe se√Īalar, que en esta experiencia el suministro de leche era dos veces al d√≠a. Complementario a lo anterior, la pr√°ctica de suministrar leche una vez al d√≠a, es una pr√°ctica que incentiva el consumo de concentrado, como se muestra en la Figura 5.

En base a estos resultados en esta experiencia (Figura 5 y 6), y si se asume un criterio de destete  cuando el ternero consume un kilo de concentrado al día, la aplicación de esta estrategia permitiría suprimir la leche de la dieta a los treinta y cinco días de edad. En tanto, con la dieta tradicional, se podría llevar a cabo solo a los cuarenta y dos días de edad.

Considerando que esta etapa es relevante para el desarrollo posterior del ternero, sea macho o hembra, se considera que realizar un destete  demasiado prematuro solo puede  traer efectos contrarios, se sugiere no destetar  con menos de 60 días, de esta forma un mayor consumo de concentrado solo permitirá aumentar el peso vivo al destete.

Si bien existe la alternativa de utilizar melaza como aditivo para estimular consumo de concentrado desde temprana edad, tiene la complejidad de incorporarla todos los días, teniendo la precaución además, de agregar entre un 4% y 6% (Church et al., 2003), dado que puede provocar problemas digestivos generando diarrea en algunos casos por alto consumo.

Un aspecto a considerar en cuanto a la oferta de concentrado, se refiere a la forma f√≠sica que √©ste presente para estimular consumo. Seg√ļn Church et al., (2003), los concentrados de textura muy gruesa o comprimidos son m√°s apetecidos que el tipo harina. En caso de ofrecer concentrado finamente molido, se apelmazar√° en la boca del ternero y causar√° que √©ste reh√ļya del alimento, mientras que los granos de √©stos tienen buena aceptaci√≥n cuando son partidos o aplastados, e incluso si son tratados con vapor pueden ¬†ser m√°s apetecidos (Church, 1977; Church et al., 2003).

Un punto de bastante controversia durante la crianza de terneros es la oportunidad y la importancia de suministrar agua desde los primeros días de vida. Se debe tener en cuenta que los terneros deben  disponer en forma permanente  de agua limpia y renovada, al ser necesaria para su funcionamiento digestivo y metabólico y especialmente para una ingestión normal de alimentos sólidos (González, 1990).

Al ¬†respecto, ¬†se ¬†puede ¬†mencionar algunas¬† interacciones que ¬†ocurren entre ¬†algunos alimentos y que pueden afectar el objetivo final de esta etapa, que es lograr un r√°pido crecimiento del ternero. Seg√ļn muestra la Figura 7, existe una relaci√≥n ¬†inversa entre la ingesta de leche y la de agua, y de acuerdo a la Figura 8, hay una relaci√≥n directa entre consumo de agua y concentrado. Por lo tanto, considerando ambas interacciones, y tomando en cuenta el objetivo de incentivar el consumo de concentrado, el disminuir la frecuencia de suministro de leche (una toma versus 2 tomas al d√≠a) permitir√≠a un aumento en el consumo de agua y por ende, un mayor consumo de concentrado.

El programa de crianza de terneros INIA, sugiere que exista oferta de agua desde ¬†los primeros d√≠as de edad, poniendo especial cuidado en que √©sta sea limpia y fresca. Para lograr esto, existen bebederos peque√Īos (Figura 9), que permiten un abastecimiento permanente de agua limpia y fresca, sin que exista el riesgo de mojar las camas de los terneros y lo mejor de todo es que funciona independiente ¬†si existe o no personal en la ternerera. Este mismo bebedero puede ser instalado en el exterior, montado sobre una estructura que le d√© una altura de 50 cm y que evite que caiga ante el movimiento y/o roce de los animales (Figura 10). La ventaja de este sistema es que se ajusta bastante bien a un sistema de pastoreo rotativo, es de f√°cil traslado y no requiere vaciar el agua cada vez que se muevan los animales.

Respecto a la oferta de heno, se debe considerar que proveer forrajes en esta edad tiene un efecto limitado en el desarrollo del epitelio ruminal, así como en su actividad y función. Si bien, el forraje es importante para promover el crecimiento de la capa muscular del rumen y para mantener la salud del epitelio, la presencia de ácidos grasos volátiles son más relevantes para permitir el desarrollo de las papilas ruminales, es decir, promover la funcionalidad del rumen.

Considerando que los terneros en su etapa  inicial de desarrollo tienen requerimientos energéticos muy altos, y por consiguiente, si consumen cantidades significativas de heno, el consumo de concentrado  va ser limitado, y con ello se afectará negativamente  su crecimiento. Además, la mayoría de terneros no ingiere cantidades significativas de heno si se ofrece simultáneamente grano o concentrado.

El mayor consumo de heno ocurre entre 6 y 7 semanas de edad  (Gómez y Fernández, 2008). Se debe  dejar presente  la necesidad de incluir dentro de la ración, forraje para evitar que las papilas formen capas de keratina, las cuales pueden  también inhibir la absorción de ácidos grasos volátiles, pero ello debe ser considerado una vez que se haya logrado el desarrollo de las papilas ruminales.

En base  a los antecedentes antes  expuestos,  el programa  de  crianza INIA  propone comenzar con la oferta de heno desde los 45 días.

Paralelo al manejo de ¬†alimentaci√≥n que ¬†se ha expuesto ¬†anteriormente, el programa¬†de crianza propone ¬†que los terneros tengan ¬†libre acceso a la pradera ¬†a partir de los¬†15 d√≠as de edad, condici√≥n que se mantiene en cualquier √©poca del a√Īo. Con esto se pretende ¬†un proceso de adaptaci√≥n gradual a la temperatura externa y que el ternero comience a consumir forraje fresco lo m√°s pronto posible. Una actividad obligatoriamente complementaria a este manejo es la desparasitaci√≥n que se debe ¬†realizar a los 30 y 60 d√≠as contados desde su primera salida a pradera, otro manejo sanitario estar√° supeditado a la aparici√≥n de casos puntuales.

Cabe ¬†se√Īalar¬† que ¬†siempre ¬†el ternero ¬†debe ¬†tener ¬†libre disponibilidad de salida y entrada hacia la pradera y hacia la ternerera, de esta forma en el momento que llueve, estos puedan ingresar libremente a la ternerera sin necesidad¬† que haya una persona preocupada ¬†de ello. Para aquellos terneros que han sido destetados y que no tienen acceso a la ternerera se les ha construido una estructura que cumple la funci√≥n de techo para reparo (de la lluvia, viento y sol) y comedero. La caracter√≠stica de esta estructura es que es m√≥vil, de forma que se va desplazando con el pastoreo rotativo. En las Figuras¬†11 y 12 se presentan los prototipos construidos.

La aplicaci√≥n de ¬†este ¬†programa¬† que ¬†considera entregar ¬†calostro durante ¬†la primera semana de edad; suministrar de leche fr√≠a acidificada en doble concentraci√≥n desde ¬†la semana de edad ¬†hasta los 80 d√≠as; ofrecer concentrado y agua luego de una semana de nacido y heno desde ¬†los 45 d√≠as; acceder a pradera desde ¬†los 15 d√≠as de edad¬† y realizar una desparasitaci√≥n a los 30 y 60 d√≠as desde el momento de su primera salida a la pradera, ha permitido obtener, como promedio de la temporada, terneros con 85 a 91 kilos de peso vivo al destete. ¬†En el Cuadro 6, se muestran los pesos de destete ¬†de los terneros nacidos en los distintos meses del a√Īo que han sido sometidos a este programa de crianza.

La aplicaci√≥n de ¬†este ¬†programa ¬†de ¬†crianza permiti√≥, durante ¬†el a√Īo ¬†2010,¬† reducir la mortalidad al 2,1% y mejorar el peso¬† de destete ¬†de los terneros. Por lo tanto, la determinaci√≥n del costo de la crianza se realiz√≥ en base a los antecedentes de un a√Īo completo, en donde el costo de la fertilizaci√≥n de la pradera y de la mano de obra fue dividido por los 328 terneros que fueron criados durante ese a√Īo.

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