Examen reproductivo de la vacas

Antes de comenzar con cualquier maniobra sobre el animal el clínico debe realizar una correcta observación y examen por inspección, no solo de los órganos genitales externos sino también del individuo en general. En las vacas examinadas por infertilidad, pero que gozan de buena salud general, no es necesario hacer un examen clínico completo.

Por medio de la observación general del individuo el clínico puede evaluar la conformación externa del animal, pudiendo ésta dar indicios de determinadas patologías, como por ejemplo el freemartinismo, donde el animal afectado tiene similitudes anatómicas a un novillo, o degeneraciones ováricas quísticas, donde el individuo muestra apariencia masculina de cabeza y sacro. Permite además, determinar su condición corporal y estado nutricional, o alguna patología sistémica que sin dudas tendrá repercusiones sobre el normal funcionamiento del aparato reproductor

Antes de la inseminación artificial

Antes de inseminar a la vaca, es necesario realizar un examen con el espéculo o vaginoscopio, al hacer la evaluación se puede encontrar:

1. Que el animal no esté en estro, en cuyo caso se observa el cuello uterino cerrado y seco.

2. Que haya pasado el estro, observándose la secreción de moco con un tono cobrizo o manchado de sangre.

3. Que estando en estro, presente alguna infección manifestándose esta por presencia de pus, en menor y mayor cantidad, como en el caso de la metritis y la piometra.

4.  Que el animal esté en estro, presentando el cuello uterino abierto, rojizo brillante y con abundante secreción cristalina, en este caso se insemina.

Después de la inseminación artificial

Las hembras sometidas a inseminación artificial deben examinarse mediante palpación rectal a los 40 ó 50 días después del último servicio, con el propósito de establecer el diagnóstico de preñez y detectar posibles alteraciones reproductivas.

El registro de estos eventos permite controlar la eficiencia reproductiva del rebaño y aplicar los correctivos que sean necesarios.

Despues del parto

Las vacas deben ser examinadas ginecológicamente 28 días después del parto, con el propósito de poder determinar el estado de sus órganos reproductivos. Este procedimiento permite determinar si existe alguna infección y si ha comenzado la actividad de los ovarios, antes de que entren en servicio. Los chequeos periódicos después del parto son de gran utilidad para aumentar la eficiencia reproductiva de los animales sometidos a inseminación artificial.

Para el análisis y discusión de los resultados de la eficiencia reproductiva de un rebaño bovino, se deben establecer índices, los cuales proporcionarán la base para lograr objetivos a largo plazo y para evaluar el programa de inseminación artificial.

Los índices considerados de mayor importancia sobre el particular son los siguientes:

1. Porcentaje de preñez al primer servicio: sus valores deben estar entre 50 – 60 %.

2. Porcentaje de preñez por revisión: se consideran valores satisfactorios para este índice, valores mayores al 70%.

3. Intervalo entre partos: ha sido uno de los índices más comúnmente utilizados para valorar la reproducción de los hatos bovinos. Se consideran valores normales promedios de 13 a 14 meses de intervalo entre partos.

4. Intervalo parto-preñez (días abiertos): es el número de días que las vacas necesitan para preñarse, representa un índice de gran utilidad para valorar la eficiencia reproductiva. En Estados Unidos, consideran que 100 días es el tiempo normal para que la vaca alcance la preñez. En nuestro medio existen diversas opiniones, estimándose como rango normal entre 100 y 120 días.

5. Número de servicios por concepción: este es un índice muy importante ya que está íntimamente relacionado con el porcentaje de fertilidad global del rebaño. Los valores normales están comprendidos entre 1.5 a 1.8; porcentaje de fertilidad global: se espera que en las fincas con adecuadas normas de manejo reproductivo, se obtengan valores por encima del 50%.